jueves, 31 de diciembre de 2009

ORACIÓN AL FINALIZAR EL AÑO



Señor, Dios Dueño del tiempo y de la eternidad,tuyo es el Hoy y el Mañana,el pasado y el futuro.Al terminar este año quiero darte gracias por todo aquello que recibí de TI.


Gracias por la Vida y el Amor,por las flores, el aire y el sol,por la alegría y el dolor,por cuanto fue posible y por lo que no pudo ser.


Te ofrezco cuanto hice en este año,el trabajo que pude realizary las cosas que pasaron por mis manos y lo que con ellas pude construir.


Te presento a las personasque a lo largo de estos meses amé,las amistades nuevas los más cercanos a mí y los que están más lejos,los que me dieron su mano y aquellos a los que pude ayudar,con los que compartí la vida,el trabajo, el dolor y la alegría :Pero también, Señor ,hoy quiero pedirte perdón,perdón por el tiempo perdido,por el dinero mal gastado,por la palabra inútil y el amor desperdiciado.


Perdón por las obras vacías y por el trabajo mal hecho,y perdón por vivir sin entusiasmo.También por la oración que poco a poco fui aplazando y que hasta ahora vengo a presentarte.Por todos mis olvidos,descuidos y silencios nuevamente te pido perdón.


Pronto iniciaremos un NUEVO AÑO y detengo mi vida ante el nuevo calendario aún sin estrenar y te presento estos días que sólo TU sabes si llegaré a vivirlos.


Hoy te pido para mí y los míos la pazy la alegría, la fuerza y la prudencia,la claridad y la sabiduría.Quiero vivir cada día con optimismo y bondad llevando a todas partes un corazón lleno de comprensión y paz.


Cierra Tú, mis oídos a toda falsedad y mis labios a palabras mentirosas,egoístas, mordaces o hirientes.Abre en cambio mi ser a todo lo que es bueno, que mi espíritu se llene sólo de bendiciones, y las derrame a mi paso.Cólmame de bondad y de alegría para que cuantos conviven conmigo se acerquen a mí encuentren en mi vida un poquito de TI.


Danos un Año Feliz y enséñanos a repartir felicidad


Amén
La Parroquia estará abierta desde las 23.30 para que todo aquel que quiera, pueda finalizar el año y comenzar 2.010 ante el Sagrario.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

NAVIDAD EN LAS MANOS DE DIOS

La Nochebuena que se vive tras los muros de un convento
Viven el Adviento con intensidad litúrgica, y por eso su Nochebuena se centra en la preparación espiritual ante el Niño que nace. Pero no sólo, porque, como casi todo el mundo, ellos también celebran de un modo festivo y familiar la Navidad. La única diferencia está en qué entienden por fiesta y cuál es su familia. Son los monjes y monjas que pueblan los conventos españoles, y que se preparan para vivir hoy uno de los días más vibrantes de su vida, entregándose (como siempre) a Dios y a los hombres, ante el Misterio de Belén
Por: A. Llamas, M. Martínez, J.A. Méndez, J.L. Vázquez D-M.
Nieva en la abadía trapense de Dueñas, y la foto del santo Hermano Rafael que luce la fachada principal, se tiñe de blanco. Y de frío. Pero basta cruzar el umbral de sus portalones para que el corazón se caldee con la alegría de saber que Cristo nace. Aquí sí le han dado posada. Tras los muros del monasterio de la Trapa, la comunidad de monjes entona villancicos para Dios, y cena frugalmente para degustar y paladear el mayor de los manjares: la Eucaristía. La Liturgia une a estos varones de Dios con el resto de conventos y monasterios del mundo entero, en los que esta noche se vive con una intensidad festiva fuera de lo común. El Niño que esta noche nos nace no recibe el aliento de los bueyes y las mulas, sino el calor maternal de las carmelitas de San Lorenzo de El Escorial, que caldean en sus braseros las ropas con las que cubren al Santo Bebé que exhiben en su Nacimiento. Ni tampoco es hoy agasajado por pastores en la quietud de la noche, sino que, cerca del bullicioso aeropuerto de Barajas, las benedictinas de la Natividad se postran en un estremecedor silencio ante Cristo Eucaristía. Y, como la alegría de saberse visitado por Cristo Niño trasciende la clausura más estricta, las paredes del convento de religiosas agustinas de la Purísima Concepción, en Toledo, se empapan con el júbilo de esta Noche, levantan el ayuno, toman un vaso de leche caliente, charlan, entonan cantos navideños y alaban a Dios festivamente.

Puedes seguir leyendo en ALFA Y OMEGA este artículo

martes, 29 de diciembre de 2009

NUESTRA HISTORIA VII

Esta noticia de 6 de Junio de 1911, nos habla de la primera Comunión de niños y del Mes de las Flores, todo con gran lujo de detalles.
Antonio Gallego Peces





lunes, 28 de diciembre de 2009

SANTOS INOCENTES

Publicado por Elige la Vida

FIESTA DE LA FAMILIA EN MADRID

En nuestra Parroquia, ayer también se celebró la fiesta de la Familia con los matrimonios que durante este año 2.009,han celebrado sus bodas de oro y de plata.

Las cifras de la misa de la Sagrada Familia celebrada este domingo en Madrid dan idea de la magnitud del evento: más de cincuenta obispos, diez cardenales, 1200 sacerdotes co-oficiantes, y por supuesto cientos de miles de personas coordinados por 5.000 voluntarios.Pese a la perfecta organización, todos los accesos a la Plaza de Lima estaban colapsados desde bastante tiempo antes de que, a la hora del Ángelus, llegase a los cientos de miles de personas presentes un saludo especial del Papa desde Roma.«Dios, habiendo venido al mundo en el seno de una familia, indicó así que ése es el mejor camino para encontrarLe», dijo Benedicto XVI antes de señalar que «uno de los mayores servicos que los cristianos podemos prestar a nuestros semejantes es ofrecer nuestro testimonio sereno y firme de la familia fundada en el matrimonio de un hombre y una mujer. Es de suma importancia para el presente y el futuro de la humanidad».
La posterior homilía del cardenal Antonio María Rouco Varela, quien ofició la Misa, fue en el mismo sentido, y aunó unas denuncias muy severas con propuestas esperanzadoras para las familias cristianas.Tras un capítulo de agradecimientos que tuvo muy presentes «en especial a las familias que se han sacrificado para venir a Madrid», el arzobispo de Madrid reiteró la enseñanza del Papa ensalzando «el inmenso don de la familia cristiana, que se mira en la familia de Nazaret para vivir en plenitud la gracia del matrimonio cristiano en cuanto ámbito preparado por Dios para que no desfallezca en su hermosa vocación».Sin ninguna clase de complejosLo más destacable de la intervención del cardenal Rouco fue la claridad con la que expuso la doctrina de la Iglesia en clara confrontación con las pretensiones de la ideología laicista: «El modelo de la familia cristiana es el que responde fielmente a la voluntad de Dios y el que garantiza el bien de la familia, para sus miembros, para la sociedad y para la Iglesia».Después hizo una crítica sin complejos: «Ese otro lenguaje de los "diversos modelos de familia" que parede adueñarse de todo, avasallador y sin réplica, no responde a la realidad natural de la familia y es incapaz de resolver la problematica cruel y dolorosa de los fracasos que afligen hoy al hombre y a a la sociedad con una gravedad pocas veces conocida en la Historia». Y defendió asimismo la familia «fundada por el Creador por el verdadero matrimonio entre el varón y la mujer».«María y José cumplen la voluntad de Dios aun si les cuesta comprenderla», explicó el cardenal para transmitir el espíritu que debe animar a la familia en cuanto «Íntima comunidad de vida y amor donde se va abriendo día a día, cruz a cruz, el camino de la verdadera felicidad». Y destacó el valor social de la familia: «¿En qué ámbito mejor que en ése encontrarán cobijo los discapacitados, los enfermos, los rechazados? ¿Quién hay que responda mejor y más eficazmente ante la realidad del paro o de la soledad, que la familia verdadera fundada en el amor a Jesucristo?» Posteriormente Rouco condenó el anticoncepcionismo y el aborto citando las palabras de Juan Pablo II en ese mismo escenario el 3 de noviembre de 1982, durante su primera visita a España. El recuerdo del Papa Wojtyla y sus palabras contra el aborto («nunca se puede legitimar la muete de un inocente, se minaría el mismo fundamento de la sociedad») recibieron las mayores ovaciones.Y es que «el panorama que presenta la realidad de la familia en la Europa contemporánea no es precisamente halagüeño», dijo el cardenal, citando, entre otras realidades, «la facilitación jjurídica del divorcio hasta extremos impensables, asimilares al repudio, la eliminación cultural y legal de la consideración del matrimonio como uníón irrevocable de varón y mujer, el crecimiento de las rupturas familiares y matrimoniales y el que el derecho del niño en el vientre de la madre se vea suplantado en la legislación por un supuesto derecho al aborto en los primeros meses».La esperanzaPero el panorama sólo es oscuro y desolador «a primera vista», pues en realidad ya «alumbran los signos de la esperanza cristiana».Rouco recordó «la hermosura de la familia y el matrimonio como la realidad que mejor responde a las aspiraciones más profundas del hombre y de su dignidad», y animó a las familias cristianas porque con su sí al matrimonio y a la familia son la esperanza de Europa: «Europa sin vosotros se quedaría prácticamente sin hijos, sin el futuro de la vida y del amor conocido y ejercitado gratuitamente. El futuro espiritual, moral y biológico de Europa, pasa por la familia, pasa por vosotras, queridas familias cristianas», concluyó.


De Religión en Libertad

domingo, 27 de diciembre de 2009

FIESTA DE LA SAGRADA FAMILIA

I Samuel 1, 20-22.24-28; I Juan 3, 1-2.21-24; Lucas 2, 41-52
«Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Mira que tu padre y yo te buscábamos angustiados». En estas palabras de María vemos mencionados los tres componentes esenciales de una familia: el padre, la madre, el hijo. No podemos este año hablar de la familia sin tocar el problema que en estos momentos más agita a la sociedad y preocupa a la Iglesia: los debates parlamentarios sobre el reconocimiento de las parejas de hecho.
No se puede impedir que el Estado busque dar respuesta a situaciones nuevas presentes en la sociedad, reconociendo algunos derechos civiles a personas también del mismo sexo que han decidido vivir juntas sus propias vidas. Lo que importa a la Iglesia –y debería importar a todas las personas interesadas en el bien futuro de la sociedad- es que esto no se traduzca en un debilitamiento de la institución familiar, ya muy amenazada en la cultura moderna.Se sabe que la forma más efectiva de agotar una realidad o una palabra es la de dilatarla y banalizarla, haciendo que abrace cosas diferentes y entre sí contradictorias. Esto ocurre si se equipara la pareja homosexual al matrimonio entre el hombre y la mujer. El sentido mismo de la palabra «matrimonio» -del latín, función de la madre (matris)- revela la insensatez de tal proyecto.
No se ve, sobre todo, el motivo de esta equiparación, pudiéndose salvaguardar los derechos civiles en cuestión también de otras maneras. No veo por qué esto deberá sonar a un límite y ofensa a la dignidad de las personas homosexuales, hacia quienes todos sentimos el deber de respetar y amar, y de quienes, en algunos casos, conozco personalmente su rectitud y sufrimiento. Lo que estamos diciendo vale con mayor razón para el problema de la adopción de niños por parte de parejas homosexuales. La adopción por parte de éstas es inaceptable porque es una adopción en exclusivo beneficio de los adoptantes, no del niño, que bien podría ser adoptado por parejas normales de padre y madre. Hay muchas que esperan hacerlo desde hace años.

Las mujeres homosexuales también tienen, se hace observar, el instinto de la maternidad y desean satisfacerlo adoptando a un niño; los hombres homosexuales experimentan la necesidad de ver crecer una joven vida junto a ellos y quieren satisfacerla adoptando a un niño. Pero ¿qué atención se presta a las necesidades y a los sentimientos del niño en estos casos? Se encontrará con que tiene dos madres o dos padres -en lugar de un padre y una madre-, con todas las complicaciones psicológicas y de identidad que ello comporta, dentro y fuera de casa. ¿Cómo vivirá el niño, en el colegio, esta situación que le hace tan diferente de sus compañeros?La adopción es trastornada en su significado más profundo: ya no es dar algo, sino buscar algo. El verdadero amor, dice Pablo, «no busca el propio interés».

Es verdad que también en las adopciones normales los progenitores adoptantes buscan, a veces, su bien: tener alguien en quien volcar su amor recíproco, un heredero de sus esfuerzos. Pero en este caso el bien de los adoptantes coincide con el bien del adoptado, no se opone a él. Dar en adopción un niño a una pareja homosexual, cuando sería posible darlo a una pareja de padres normales, no es, objetivamente hablando, hacer su bien, sino su mal. El pasaje del Evangelio de la festividad termina con una escena de vida familiar que permite entrever toda la vida de Jesús desde los doce a los treinta años: «Él bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad. Su madre iba guardando todas estas cosas en su corazón. Y Jesús iba creciendo en sabiduría, en edad y en gracia ante Dios y los hombres». Que la Virgen obtenga a todos los niños del mundo el don de poder, también ellos, crecer en edad y gracia rodeados del afecto de un padre y de una madre.
P. Raniero Cantalamessa

sábado, 26 de diciembre de 2009

EUCARISTÍA POR LA FAMILIA


El Cardenal Arzobispo de Madrid, Antonio Mª Rouco Varela, presidirá la celebración de la solemnidad de la Sagrada Familia, con una Eucaristía en la plaza de Lima de Madrid, mañana 27 de diciembre. Como viene siendo costumbre, la celebración comenzará a las 12:00h con la conexión con el Vaticano, para escuchar el mensaje que el Santo Padre, Benedicto XVI, enviará a las familias, y rezar con él el ángelus. A continuación se celebrará la solemne Eucaristía, que estará concelebrada por numerosos obispos procedentes de distintas diócesis españolas.
Monseñor Reig Pla, obispo de Alcalá de Henares y Presidente de la Subcomisión Episcopal de Familia y Vida, destacó al presentar la celebración que “esta es una convocatoria para un encuentro europeo de familias que hace el Cardenal Arzobispo de Madrid”.

En cuanto al lema elegido, ‘El futuro de Europa pasa por la familia’, señaló que con él quieren “proponer que el futuro de Europa pasa por la familia y, de manera particular, por la familia cristiana. Las sociedades son lo que son sus familias. En la medida en que Europa tenga familias consistentes, ámbitos donde pueda nacer la vida humana, y que ésta pueda ser educada, custodiada, con la pedagogía propia del amor, Europa será fuerte, España será fuerte”.
Datos prácticos
La animación del encuentro comenzará a partir de las 10,00 de la mañana, con el fin de que todas las familias participantes en la celebración procedentes de otros países europeos puedan subir al estrado y saludar. Estas intervenciones se irán intercalando con el canto de villancicos, hasta el comienzo de la Misa.
El altar estará ubicado en la almendra central de la Plaza de Lima. Los fieles se distribuirán por la Castellana hacia Nuevos Ministerios y hacia Plaza de Castilla, y también por la calle Concha Espina. Como novedad, en un lateral del altar se colocará este año un Belén a tamaño natural, rodeado de niños. Con el fin de facilitar el que todos los fieles que lo deseen puedan comulgar, se van a habilitar puntos concretos de distribución de la Comunión.
Para ayudar a costear los gastos de la celebración, este año se ha habilitado la posibilidad de colaborar mediante el envío de SMS con la palabra FAMI al 25323.
Mucho más que una manifestación
El cardenal recordó que esta celebración “pretende dar gracias a Dios por el don de la familia y exaltar la riqueza de esta institución natural, que el Hijo de Dios quiso consagrar naciendo en el seno de una familia, la de Nazaret, que se ha convertido en el modelo que debemos imitar”.

Por su parte, Mª Rosa de la Cierva, secretaria de la Provincia Eclesiástica de Madrid, destacó que no se trata de una concentración ni de una manifestación, sino de un “momento de oración, un encuentro para pedir al Señor que nos ayude, que bendiga a Europa, y a España, y que las familias sigan siendo el futuro de Europa”.
Alba Digital

viernes, 25 de diciembre de 2009

FELIZ NAVIDAD


A todos los que os asomáis a esta particular ventana de nuestra Parroquia, feliz y santa Navidad.

jueves, 24 de diciembre de 2009

CAMINO DE BELÉN


Faltan horas para la llegada de Jesús.
María y José están llegando a Belén.

Empiezan su peregrinar buscando posada.No hay lugar para ellos.

Dios está a punto de nacer.
Dios viene a salvar, a limpiar, a sanar, a llenar nuestra vida de una nueva esperanza.
En estas horas previas al gran acontecimiento que cambió la historia para siempre, pidamos al Señor la gracia de tener un encuentro personal con El.
Que esta Navidad sea la de nuestra verdadera conversión.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

EL PAPA HA DICHO...

En el ángelus del domingo pasado...

“Hoy, como en los tiempos de Jesús, la Navidad no es un cuento para niños, sino la respuesta de Dios al drama de la humanidad en búsqueda de la paz verdadera”.


martes, 22 de diciembre de 2009

NUESTRA HISTORIA VI

Hoy martes 22, a las 20.15 Celebración Penitencial en la Parroquia para preparar la venida del Señor.
Os dejamos con el artículo que esta semana nos ha preparado Antonio Gallego Peces.

En esta noticia publicada por “El Castellano” el 14 de Septiembre de 1907, se habla de las celebraciones de las Ferias y Fiestas en honor a nuestra Patrona pero también de la laboriosidad y cultura del pueblo de Sonseca, creo que también es interesante. Espero no aburriros con esta serie de artículos.

lunes, 21 de diciembre de 2009

CATECISMO


206 Al revelar su nombre misterioso de YHWH, "Yo soy el que es" o "Yo soy el que soy" o también "Yo soy el que Yo soy", Dios dice quién es y con qué nombre se le debe llamar. Este Nombre Divino es misterioso como Dios es Misterio. Es a la vez un Nombre revelado y como la resistencia a tomar un nombre propio, y por esto mismo expresa mejor a Dios como lo que él es, infinitamente por encima de todo lo que podemos comprender o decir: es el "Dios escondido" (Is 45,15), su nombre es inefable (cf. Jc 13,18), y es el Dios que se acerca a los hombres.
207 Al revelar su nombre, Dios revela, al mismo tiempo, su fidelidad que es de siempre y para siempre, valedera para el pasado ("Yo soy el Dios de tus padres", Ex 3,6) como para el porvenir ("Yo estaré contigo", Ex 3,12). Dios que revela su nombre como "Yo soy" se revela como el Dios que está siempre allí, presente junto a su pueblo para salvarlo.


208 Ante la presencia atrayente y misteriosa de Dios, el hombre descubre su pequeñez. Ante la zarza ardiente, Moisés se quita las sandalias y se cubre el rostro (cf. Ex 3,5-6) delante de la Santidad Divina. Ante la gloria del Dios tres veces santo, Isaías exclama: "¡ Ay de mí, que estoy perdido, pues soy un hombre de labios impuros!" (Is 6,5). Ante los signos divinos que Jesús realiza, Pedro exclama: "Aléjate de mí, Señor, que soy un hombre pecador" (Lc 5,8). Pero porque Dios es santo, puede perdonar al hombre que se descubre pecador delante de él: "No ejecutaré el ardor de mi cólera...porque soy Dios, no hombre; en medio de ti yo el Santo" (Os 11,9). El apóstol Juan dirá igualmente: "Tranquilizaremos nuestra conciencia ante él, en caso de que nos condene nuestra conciencia, pues Dios es mayor que nuestra conciencia y conoce todo" (1 Jn 3,19-20).

domingo, 20 de diciembre de 2009

DOMINGO IV DE ADVIENTO


En esta semana se encenderá la cuarta vela y comenzaremos a dejar atrás paños morados y ramas secas, los balcones de nuestro ser se abrirán a la luz y al color de la esperanza, y ésta iluminará los rostros de los que se han mantenido a la escucha, cuando vean cumplidas todas las promesas. El contrapunto lo marcarán aquellos que se gustan ver en el equilibrio sobre el trapecio del nihilismo y decorados con un aterrador vacío de valores, creyendo que todo tiene arreglo si se desprecian las costumbres y tradiciones cristianas. Parece como si detrás de todo eso existiera el deseo de erosionar la fe y facilitar una apostasía silenciosa. No me asustan tanto los profetas del eclipse de lo sagrado, ni los que pretenden arreglar el mundo quitando los signos sagrados, como si Dios fuera el culpable del mal del mundo.

Lo que me preocuparía es que los cristianos, teniendo noticia de la Luz de Dios, de la seguridad que da la fe, de la certeza de la salvación eterna, de la misericordia divina, de la fuerza del Espíritu Santo, del consuelo de los sacramentos, de la vida de oración, de la urgencia de la caridad y una nube de testigos..., nos limitemos a ser espectadores, a pasar de largo y que la flojera espiritual nos paralice.

La Iglesia nos propone hoy centrar la atención en un modelo a imitar, la figura de María. Ella da respuestas de amor de modo perfecto, y se convierte, por eso, en el tipo claro y lúcido de la relación personal entre Dios y todo hombre. Su modelo es fácil de imitar, fiarse de Dios y ponerse en camino. Su equipaje es de mano: salir al encuentro del otro, querer ayudar, sencillez y olvido de sí... María lleva dentro de su ser a Dios y, a través de ella, Dios se acerca al hombre. Por medio de la Santísima Virgen María el Señor se hace presente en casa de Isabel y Zacarías, y esto no pasa desapercibido, porque la criatura que llevaba Isabel en el seno saltó de gozo y la madre se llenó del Espíritu Santo.¡Qué importante es el Evangelio de este domingo! La acción interior del Espíritu Santo va orientada a hacer que la respuesta de María sea la de donarse sin reserva y ponerse en camino, mientras que la de Isabel, por otro lado, suscita la bendición y la alabanza, reconociendo lo privilegiada que ha sido. Pensad en el valor que tiene llevar a Dios a los demás, como María, que hasta suscita el profeta que llevamos dentro: «Lo que te ha dicho el Señor, se cumplirá», le aseguró Isabel. ¡Vamos, poneos en camino, llevad a Dios a todos y veréis cosas grandes!
+ José Manuel Lorca Planes

obispo de Cartagena y A.A. de Teruel y Albarracín

sábado, 19 de diciembre de 2009

CON MARÍA PREPARÁNDONOS PARA EL NACIMIENTO DE JESUS


En la cuarta semana de Adviento, la figura central, la guía espiritual es María, la madre que da a la luz al Mesías.Con el ejemplo de María, el mensaje final del Adviento es : “Acoger”
Sería inútil preparar el camino si no se acepta. Pero, ¿qué significa acoger?
Acoger al Señor, es hacer como María. Aceptar sus proyectos, sus propuestas, dejarse llevar, confiar. Cada día, en cada lugar, en cada situación. Acoger a Dios significa aceptar convertirse en su casa, tener este huésped único, infinito en su luz, en su amor, en su bondad. Esto ha ocurrido en forma única en María.
María, esta humilde niña, dice «sí». María, en su delicadeza, en la simplicidad de ese pequeño país, acoge su palabra."No temas, María". No era fácil para María aceptar este proyecto. Dios no le ha quitado las dificultades de la elección, porque ésta ha sido aceptada libremente.
Tanta gente tiene dudas. Las dudas no son pecados, pero sí una oportunidad para dar una respuesta consciente, para crecer en fe. La fe no es un sentimiento, sí una certeza, en cualquier situación, buena o mala.
María es un ejemplo para todos nosotros cristianos. Nos enseña como aceptar la palabra de Dios, en la vida ordinaria, en la libertad y la generosidad de nuestras opciones. ¿Cómo es posible? El espíritu Santo puede realizar siempre cosas grandes en quien se abre a él en fidelidad y generosidad del corazón, como ha hecho María. Nada es imposible ante Dios. "Todo es posible a quien cree," ha dicho Jesús en el Evangelio. "He aquí la esclava del Señor”, con estas palabras María ha hecho su acto de fe. Ha creído, ha acogido Dios en su vida, se ha confiado a él. Esto significa creer. Es importante la fe de María, porque nos estamos acercando a la Navidad y la fe es el secreto para vivirla. Se podría pensar que la de María fue una fe fácil. Ha sido el acto de fe más difícil de la historia.
¿A quién podrá explicar María lo que ha sucedido en su vida? ¿Quién la creerá cuando diga que el niño que lleva en su vientre es obra del Espíritu Santo?
La fe de María no consistió tanto en el hecho de creer en una parte de verdad. Consistió en que se fió totalmente de Dios. Lo acogió en su vida.
Ha dicho su "sí" con los ojos cerrados. Ha creído que "nada es imposible a Dios". Ha dicho su sí total y con alegría. San Agustín dice, que "María ha concebido por fe y ha parido por fe, Concibió a Cristo antes en el corazón, que en el cuerpo".
“¿Que beneficia a mi alma- han escrito Origenes y S. Bernardo - que Jesús haya nacido una vez en Belén, si luego no surge de nuevo la fe, en mi corazón?" Se trata así, de acogerlo verdaderamente en la fe, en la vida, en la gracia y en la santidad que nos lleva al amor al prójimo como El nos lo ha enseñado y vivido desde su delicadeza de pequeño recién nacido en Belén.
De "siete en familia"

viernes, 18 de diciembre de 2009

NUESTRA SEÑORA DE LA ESPERANZA. VIRGEN DE LA O


Virgen de la O (o de la Esperanza)


La devoción popular mariana viene asociada a distintos calificativos (de Dogmas, Virtudes, lugares. Protección materna ...) Así: Inmaculada, Caridad, Pilar, Covadonga, Desamparados... y una infinidad de nombres. Me dicen que últimamente está cobrando fuerza en Estados Unidos la devoción a Ntra. Sra. de la Cocina. Pero ninguno más corto y simpático que Virgen de la O; sí, simplemente O. Este nombre le viene a María porque las siete estrofas de Vísperas, que preceden a la Navidad, empiezan por “OH”, signo de expectativa y esperanza del pueblo de Israel, y especialmente de María, en la llegada de un salvador. Así, “Oh Sabiduría que brotaste de los labios del Altísimo”... (día l7 de Diciembre), etc. Por lo que Virgen de la O es sinónimo de Virgen de la Esperanza.

La fiesta de la Virgen de la Esperanza se celebra en España desde tiempos muy antiguos, siendo establecida litúrgicamente en el décimo Concilio de Toledo (656), presidido por su obispo San Eugenio III, con el nombre de Expectación del Parto. Con ella los obispos querían resaltar la fiesta de la Anunciación (25 de marzo), que por caer muchos años en plena cuaresma, no permitía celebrar con el debido esplendor el misterio de la Encarnación de Verbo y el estado de buena esperanza de María. La esperanza es una virtud que acompaña al pueblo de Israel a lo largo de toda su historia. El pueblo de Dios tenía clara conciencia de su pecado y de que Dios remediaría su situación. Ahí están los primeros capítulos del Génesis: donde se origina el pecado y la muerte, allí mismo surge la promesa y la esperanza de la redención: “una mujer quebrantará tu cabeza” es la sentencia del Señor a la serpiente infernal.


El pueblo de Israel, alentado por las enseñanzas de los Patriarcas y Profetas, fue creciendo en la esperanza de que Dios le libraría de todos sus males y pecados enviándoles un salvador. Isaías, el profeta de la esperanza, les decía: De antemano yo os anuncio el futuro...Escuchadme los desanimados que os creéis lejos de la victoria: yo acerco mi victoria, no está lejos; mi salvación no tardará, traeré la salvación a Sión...”. Pero entre todos los hijos de Israel la que más intensamente vivió la esperanza y ansió el cumplimiento de las promesas fue María. Los Santos Padres nos la presentan en oración, absorta en Dios, cuando recibe la visita del arcángel San Gabriel, pidiendo al Altísimo la pronta llegada del Mesías Salvador. ¡Qué sentimientos tan tiernos y profundos debieron embargar su alma en aquellos momentos!. Consciente de su pequeñez bendecía al Señor de quien se sentía esclava. Glorificaba al Señor por su infinita misericordia con los pobres y los humildes. Y, sobre todo, agradecía al Altísimo que hubiese cumplido las promesas que durante siglos habían alentado al pueblo descendiente de Abraham. Pero María, por ser madre del Redentor y por voluntad del Padre, se convierte en fuente de esperanza para el nuevo pueblo de Israel. Así lo proclamamos cuando recitamos la salve: “Vida, dulzura y ESPERANZA nuestra”; en Ella depositamos nuestra esperanza de salvación. Y pensando en su maternidad salvadora, la Iglesia canta: “Nos devolvió la esperanza de vida, que Eva pecando nos quitó” (Vísperas del 22 de agosto). Ella es, pues, la esperanza de nuestra salvación en medio de las dificultades de la vida. Y así, el Vaticano II no duda en proclamarla SIGNO DE ESPERANZA, que precede con su luz al pueblo de Dios peregrinante en esta tierra, hasta que llegue el día de Señor.




Fuente: El Propagador, Capuchinos, Valencia,

jueves, 17 de diciembre de 2009

EUGENIO NASARRE NOS HABLA DE SU HIJO MAURO


El diputado Eugenio Nasarre es conocido por su defensa de los valores del humanismo cristiano, llegando a romper en ocasiones la disciplina de voto del partido. Menos conocida es su experiencia vital: su hijo Mauro nació con parálisis cerebral severa, lo que ha marcado la vida de su familia.
“Los protagonistas principales de esta historia son mi hijo Mauro y mi mujer; ella iba a empezar a prepararse oposiciones y optó por quedarse al cuidado de su hijo“. Así comienza el diputado popular Eugenio Nasarre el relato de su experiencia vital. Una experiencia que -asegura- resultaría incomprensible fuera de su condición de cristiano. “Nosotros vivíamos un cristianismo normal, pero este hecho ha acompañado nuestra vida matrimonial y familiar y lo hemos intentado vivir con una praxis cristiana”, asegura en un acto organizado por Familias para la Acogida. Nos ha ayudado que ambos hayamos compartido esta visión común”, señala. “No es una experiencia heroica o ejemplar, sino normal, que a mi mujer y a mí nos ha enriquecido”, concluye. El comienzo La historia comienza en el parto. Eugenio no estaba presente porque, según explica, entonces se entendía como un acto propio de la madre. “Había que salvaguardar el pudor”.
El parto de su primer hijo, Mauro, se complicó. Primero les dijeron que estaba en la incubadora. Después, el médico acudió “pálido” para informarles de que su hijo sufría una lesión cerebral irreversible. “Más tarde nos dijeron que podía haber obedecido a una negligencia médica, pero nunca se nos pasó por la cabeza reclamar; en la relación médico- paciente el paciente debe depositar la confianza en el médico”. Nasarre recuerda la mujer que reclamó a un médico por no haber abortado a su hijo deficiente. “Una buena muestra de la degradación moral de nuestra sociedad”, sentencia. “Los médicos tenemos una grave responsabilidad; desde el diagnóstico prenatal debemos tener el valor para ser lo menos dramáticos e invasivos posible, creando la afinidad y diálogo para que los padres acepten al hijo discapacitado y sigan adelante con su vida”, señala el Dr. Paolo Arosio, responsable de la asociación italiana ‘Familias de Giovanni’, que aglutina familias con hijos discapacitados.
Un fuerte impacto
“La primera reacción es shock, te sientes confuso y deprimido”, explica Arosio. “En esta fase de desesperación se acumulan pensamientos confusos de abandono del hijo”, añade.
La ayuda “se agradece y conforta”, apunta Nasarre. Pero cuando se convierte en compasión o lástima, se convierte en una “carga insoportable”. “Parece como si la felicidad consistiera en liberarse de esa carga que supuestamente genera infelicidad”, señala.
“Por eso nosotros lo hemos rechazado crecientemente y los hermanos de Mauro también la rechazaban”. “Se respiran juicios y prejuicios sobre nuestros hijos que hay que superar”, apunta el Dr. Arosio. Según Nasarre, es posible otra perspectiva alternativa a la compasión y la lástima: “La aceptación de ese ser humano tal cual es; ésa es la clave”. El descubrimiento vital de esa dignidad -señala el diputado popular- es una experiencia que enriquece. Éste es el testimonio de los padres, pero también de los hermanos. “Mauro siempre fue el benjamín para sus hermanos”, señala con cariño. Por cierto que Nasarre se permite también un consejo educativo: “Lo mejor es el hermano, es insustituible por cualquier otra cosa”.
Tras el shock, llega la racionalización. “Tu libertad está llamada a actuar, a acoger a tu hijo”, señala el Dr. Arosio. Lo que no cabe -explica el responsable de Familias de Giovanni de hijos con discapacidad- es evitar la pregunta, “arrastrarse como si nada hubiera pasado, olvidarnos de nuestra realidad, de nosotros y por tanto de nuestro hijo”.
La pregunta de ‘¿por qué a mí’? resulta, pues, obligatoria en esta primera fase. “Ninguno pensamos que nos vaya a ocurrir a nosotros y no debemos censurar nuestro deseo de felicidad”, concluye el Dr. Arosio.
La sonrisa de Mauro
La aceptación, sin embargo, debe de ser no sólo intelectual, sino también vital, “del afecto y la comunicación”, apunta Nasarre. “Pasábamos largos ratos con él y el niño iba incorporando la relación; de vez en cuando sonreía y todo se convertía en una búsqueda de la sonrisa de Mauro“, señala con la nostalgia del hijo que falta.La aceptación también pasa por la renuncia, porque como es lógico, la discapacidad afecta a toda la familia. “Algunos lo ven como un sacrificio, pero nosotros lo vemos como una ayuda para jerarquizar, distinguir lo importante de lo secundario“. Para Nasarre, esas renuncias “no sólo las fuimos asumiendo, sino apreciando”. Sin embargo, reconoce que atender a un enfermo supone un “plus de carga y fatiga” y lamenta haber encontrado apoyos insuficientes, “quizá por el miedo por la impericia, porque hay que saber ayudar”. En todo caso, recuerda que la ayuda enriquece a quien la da y es bien recibida por los familiares cuidadores del enfermo.
En este sentido, el Dr. Arosio, defiende la sociedad exija a las autoridades públicas una mayor implicación “una intervención justa”. Ésta es la experiencia de la familia Nasarre. Una experienciaenriquecedora que parte de la aceptación de su hijo enfermo y de las renuncias que pudieranproducirse. Ésta es la clave del éxito. Pero también del fracaso. El diputado popular afirma conocer muchas familias fracasadas: “El rechazo, la no aceptación, lleva a situaciones dramáticas; en un caso que conozco, la madre desapareció, algunos matrimonios se rompen por considerarlo una carga insoportable”. “Un hijo con discapacidad o afianza o destruye el matrimonio”, concluye Arosio.
El tránsito
La segunda causa del fracaso, según Nasarre, es la búsqueda de responsables: Dios que me envía un castigo injusto, el médico que actuó negligentemente, el Estado que no ayuda suficientemente. Además, añade Nasarre, también cabe la aceptación con amargura. “Se acepta como un deber, pero como una situación injusta“, explica. Por último, “hay que saber asumir la muerte”, explica Nasarre, que termina su relato con las palabras que pronunció durante el funeral de Mauro, fallecido a los 23 años de edad.
“Debemos mucho a este ser indigente; él nos ha enseñado que el sufrimiento es la vida misma, y ahora, nos sentimos desvalidos sin Mauro”.
de Alba Digital

miércoles, 16 de diciembre de 2009

MARÍA EN ADVIENTO


Adviento es, pues, tiempo para conversar con María. ¿De qué? ¿Acerca de qué sueles conversar las personas? Pues de los puntos que tenemos en común, de las coincidencias. Hemos comenzando por el saludo del Ángel: ¡Alégrate! Una feliz coincidencia. ¿Acaso un cristiano no ha oído nunca de parte de Dios a un ángel –un padre, una madre, un hermano, un amigo, un pastor…- que le haya dicho «¡alégrate!», porque eres cristiano, porque has hallado gracia ante Dios, porque en las aguas del bautismo el Espíritu ha descendido sobre ti, te ha ungido y te ha llenado de gracia, te ha hecho santo, hijo de Dios, consorte de la divina naturaleza, partícipe de la vida divina…?¿Nunca te ha dicho nadie esto? Pues ya va siendo hora. La alegría será progresiva, a medida que pasen los días y se incremente el peso de la responsabilidad.

María es mujer singular, belleza única. Pero los hijos de Dios participan de todas las facetas de su gracia. Descúbrelas. Acércate, pregunta, infórmate. Decía Juan Pablo II aquel mencionado 29 de noviembre de 1978: «El hombre tiene el derecho, e incluso el deber, de preguntar para saber.

Hay asimismo quienes dudan y parecen ajenos a la verdad que encierra la Navidad, aunque participen de su alegría. Precisamente para esto disponemos del tiempo de Adviento, para que podamos penetrar en esta verdad esencial del cristianismo cada año de nuevo». Si Dios quiere y nos da tiempo, algo podremos hacer desde aquí.De momento preguntemos directamente a la que ya es Madre de Dios, cómo fue su alegría el día de la Anunciación, al comienzo de «su» Adviento. Enseguida se ve que no tiene palabras para decirlo, ha de emplear sus ojos, su mirada, su sonrisa, sus manos, ahora juntas en actitud orante, enseguida abiertas con los abrazos abiertos para abrazar la entera creación y al Creador…; su gesto, su respiración, toda Ella…. Tendría que saltar y bailar para decírnoslo adecuadamente. Pero quizá no hiciera nada de esto. Algún día lo sabremos.


De encuentra.com

SOBRE EL BUEN HUMOR VII


2.2. Alegría en la voluntad

La base del sentido del humor es la alegría.
“La persona con sentido del humor busca la alegría por encima de todo, porque, antes que nada, busca el goce de la felicidad, que es precisamente la alegría. El que tiene sentido del humor entiende profundamente que, primero que nada, importa la felicidad de las personas y sabe que este es el verdadero camino de su perfección, de su mejora” (Yepes-Aranguren).
Buscar la felicidad de las personas, amar y servir a los demás: he ahí la gran fuente de la alegría.
Son muy conocidas estas palabras de Tagore:
“Yo dormía y soñé que la vida era alegría;
me desperté y vi que la vida era servicio;
serví y comprendí que el servicio era la alegría”.

La alegría tiene mucho que ver con el amor, es fruto de amar a Dios y a los demás. La tristeza en cambio es consecuencia del egoísmo, de buscar sólo el propio interés.

a) Saber mirar

Para estar alegres hay que aprender a descubrir el valor de tantas cosas buenas que tenemos y no apreciamos: la propia existencia, la vida, la familia, la sonrisa de un niño, la amistad, una eternidad feliz que nos espera, el descanso, una obra de arte, la naturaleza, las virtudes de quienes nos rodean. Todo eso es fuente de gozo para quien sabe percibir su valor.
Además de valorar las cosas, hay que darle a cada una el valor que le corresponde. Por ejemplo, quien considere el dinero, la comodidad o la salud como si fuesen la fuente última de felicidad, apenas encontrará motivos para estar alegre: el dinero nunca es suficiente, la comodidad siempre es precaria y la salud no dura toda la vida.

b) La falsa alegría

Es importante estar prevenidos para no dejarse engañar por las personas que viven una vida egoísta y, al mismo tiempo, afirman que están alegres. Su alegría aparente es un disfraz con el que ocultan su amargura. El famoso escritor Anatole France, alejado de Dios, confesaba: “Si supierais leer en mi alma, os espantaríais, porque no hay en el universo criatura alguna tan desgraciada como yo. Y me creen feliz, cuando no lo he sido ni un solo día, ni una hora”.
No se debe confundir la alegría verdadera con los sucedáneos. Con un poco de alcohol se puede conseguir un poco de alegría, pero es una alegría barata, falsa, superficial y pasajera. La alegría de verdad es cara, costosa, es consecuencia de amar y saberse amado por Dios, y de la lucha por amar y darse con sacrificio a los demás. Esa es la alegría duradera y profunda.

c) Alegría profunda y contagiosa

La verdadera alegría es habitual, constante. No sufre frecuentes altibajos, porque no depende de las circunstancias externas.
Por el contrario, la persona alegre encuentra en las nuevas circunstancias nuevos motivos de alegría. Esas circunstancias pueden ser positivas o negativas, situaciones agradables o desagradables, un período de muy buena salud o un período de enfermedad. En las primeras es más fácil estar contentos, pero en las segundas es donde se demuestra la calidad de la alegría. Se trata de situaciones en las que es difícil sonreír, el corazón se llena de pena e incluso pueden saltar las lágrimas. Todo ello es humano. Pero si la alegría de la persona es verdadera, permanece en el fondo del corazón llenándola de paz, porque sabe que también eso tiene sentido y valor, que también eso es un regalo de Dios.
Una característica de la verdadera alegría: es contagiosa y ayuda a los demás a ser felices. En el trabajo, en la familia, en la reunión de amigos, la persona alegre eleva el tono, crea a su alrededor un ambiente de seguridad y confianza. Y no es raro que, en algunas situaciones, alguien se le acerque y le pregunte: “¿Cuál es tu secreto?”

Autores: Salvatore Moccia y Tomás Trigo

martes, 15 de diciembre de 2009

NUESTRA HISTORIA V


Por Antonio Gallego Peces

Esta noticia de “El Castellano” fechada el 9 de Abril de 1904, es bastante significativa. La religión entonces se vivía de otra manera y he aquí un claro ejemplo. ¡Que difícil seria verlo hoy en día!




lunes, 14 de diciembre de 2009

CATECISMO


II Dios revela su nombre
203 A su pueblo Israel Dios se reveló dándole a conocer su Nombre. El nombre expresa la esencia, la identidad de la persona y el sentido de su vida. Dios tiene un nombre. No es una fuerza anónima. Comunicar su nombre es darse a conocer a los otros. Es, en cierta manera, comunicarse a sí mismo haciéndose accesible, capaz de ser más íntimamente conocido y de ser invocado personalmente.
204 Dios se reveló progresivamente y bajo diversos nombres a su pueblo, pero la revelación del Nombre Divino, hecha a Moisés en la teofanía de la zarza ardiente, en el umbral del Exodo y de la Alianza del Sinaí, demostró ser la revelación fundamental tanto para la Antigua como para la Nueva Alianza.


El Dios vivo

205 Dios llama a Moisés desde una zarza que arde sin consumirse. Dios dice a Moisés: "Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob" (Ex 3,6). Dios es el Dios de los padres. El que había llamado y guiado a los patriarcas en sus peregrinaciones. Es el Dios fiel y compasivo que se acuerda de ellos y de sus promesas; viene para librar a sus descendientes de la esclavitud. Es el Dios que más allá del espacio y del tiempo lo puede y lo quiere, y que pondrá en obra toda su Omnipotencia para este designio.
"Yo soy el que soy"
Moisés dijo a Dios: Si voy a los hijos de Israel y les digo: `El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros'; cuando me pregunten: `¿Cuál es su nombre?', ¿qué les responderé?" Dijo Dios a Moisés: "Yo soy el que soy". Y añadió: "Así dirás a los hijos de Israel: `Yo soy' me ha enviado a vosotros"...Este es ni nombre para siempre, por él seré invocado de generación en generación" (Ex 3,13-15).

domingo, 13 de diciembre de 2009

TERCER DOMINGO DE ADVIENTO


El Señor está cerca
Predicación de san Juan Bautista,de Bernardo Strozzi (siglo XVII)
Una razón poderosa nos urge a la alegría: el Señor está cerca. Pero se ve claro lo necesaria que es la figura de Juan el Bautista. Para nuestra sociedad de alta tecnología en comunicaciones, que aísla a tantos..., se necesita a Juan; para que reconozcamos que los avances en medidas de seguridad no hacen desaparecer el miedo, se necesita a Juan; para denunciar a los que presumen de derechos humanos y luego desprecian la vida del hombre, se necesita a Juan; un Juan que desenmascare a los que se dicen amigos de la verdad, y luego les descubres como artífices de ficciones y falsedades... Tú puedes ser esta figura, alguien que haga una confesión clara, valiente y entusiasta de la fe en Jesucristo, porque es posible la conversión. Leed con calma el Evangelio y ved lo interesante que es: «La gente preguntaba a Juan». ¿Habéis visto? Está claro que si Juan no hubiera hablado, si hubiera pasado desapercibido, si hubiera disimulado..., si no hubiera dado la cara, ¿le habría preguntado alguien? Y, si le preguntaban, era porque lo que les decía les llegaba muy hondo, les iluminaba sus vidas y les hacía ver que debían cambiar de estilo. Debemos hablar, ser testigos de Dios, que se compadece y ama. Resaltaré la figura del Papa, Benedicto XVI, que hace siempre de Juan Bautista dando testimonio de vida y de palabra. Recuerdo un discurso del Papa a los obispos austriacos, que son para enmarcarlas: «En medio de la incertidumbre de este tiempo y de esta sociedad, dad a los hombres la certeza de la fe íntegra de la Iglesia. La claridad y la belleza de la fe católica iluminan, también hoy, la vida de los hombres. Esto sucederá, en particular, si la presentan testigos entusiastas y capaces de transmitir entusiasmo».

Fijaos cómo, en el Evangelio, la pregunta siempre es la misma: ¿Qué hacemos?; y la respuesta, también es siempre la misma: Conviértete y verás tu vida iluminada.Por la reacción de los oyentes de Juan, queda claro que Dios no se contenta con una religiosidad exterior, nos pide respuestas. Sabemos que muchos están alerta y se preguntan: ¿Cómo podemos hablar de Jesucristo para que nuestros vecinos se sientan movidos a confiar en Él y vivir la belleza de la fe, y se conviertan?En la Navidad veremos compartir las túnicas y los alimentos; veremos cómo no se abusa de los demás, ni habrá extorsiones contra nadie, ni atropellos, ni abusos de autoridad... ¡Pero cuánto me gustaría verlo, ya mañana, en la primera página de los periódicos!
+ José Manuel Lorca Planes

obispo de Cartagena y A.A. de Teruel y Albarracín

sábado, 12 de diciembre de 2009

RECETA DE BENEDICTO XVI PARA LOS TIEMPOS DIFÍCILES



La cita no es reciente, sino del año pasado, pero realmente es intemporal, vale para siempre y especialmente para los tiempos dífíciles. Se puede resumir en las siguientes palabras del Papa: "Quien ora no pierde nunca la esperanza". Vivimos en un mundo en que muchas cosas no van, se mire por donde se mire, pues si uno es de una tendencia o con unos gustos o sensibilidad determinados se fijará en determinadas cosas que no le gustan y si es de distinta tendencia se fijara en otras. En la Iglesia, que es una gran madre, caben dichas distintas tendencias y el creyente, tenga el bagaje cultural y teológico que tenga, con facilidad, se da cuenta de muchas cosas que en el mundo no van según el plan del Creador. Con esta constatación el cristiano de conciencia delicada puede sufrir grandemente, no hay duda.Soluciones: ¿Enfadarse? ¿Estresarse? ¿Aumentar cada vez más el volumen de nuestra crítica a "los malos"? ¿Perder la paciencia? Cada uno que se quede con la que quiera, a mi me encanta la que nos propone Benedicto XVI y os la presento como posible meditación para el fin de semana, después de una semana (y otras anteriores) llena de noticias que nos pueden quitar la paz del corazón. He aquí las palabras del Papa:"Quien ora no pierde nunca la esperanza, aun cuando se llegue a encontrar en situaciones difíciles e incluso humanamente desesperadas. Esto nos enseña la sagrada Escritura y de esto da testimonio la historia de la Iglesia. En efecto, ¡cuántos ejemplos podríamos citar de situaciones en las que precisamente la oración ha sido la que ha sostenido el camino de los santos y del pueblo cristiano!

Entre los testimonios de nuestra época quiero citar el de dos santos cuya memoria celebramos en estos días: Teresa Benedicta de la Cruz, Edith Stein, cuya fiesta celebramos el 9 de agosto, y Maximiliano María Kolbe al que recordaremos mañana, 14 de agosto, vigilia de la solemnidad de la Asunción de la Bienaventurada Virgen María. Ambos concluyeron su vida terrena con el martirio en el campo de concentración de Auschwitz. Aparentemente su existencia se podría considerar una derrota, pero precisamente en su martirio resplandece el fulgor del amor que vence las tinieblas del egoísmo y del odio. A san Maximiliano Kolbe se le atribuyen las siguientes palabras que habría pronunciado en el pleno furor de la persecución nazi: «El odio no es una fuerza creativa: lo es sólo el amor». El generoso ofrecimiento que hizo de sí en lugar de un compañero de prisión, ofrecimiento que culminó con la muerte en el búnker del hambre, el 14 de agosto de 1941, fue una prueba heroica de amor.Edith Stein, el 6 de agosto del año sucesivo, tres días antes de su dramático fin, acercándose a algunas hermanas del monasterio de Echt, en Holanda, les dijo: «Estoy preparada para todo. Jesús está también aquí en medio de nosotras. Hasta ahora he podido rezar muy bien y he dicho con todo el corazón: “Ave, Crux, spes unica”». Testigos que lograron escapar de la horrible masacre contaron que Teresa Benedicta de la Cruz, mientras vestida con el hábito carmelitano avanzaba consciente hacia la muerte, se distinguía por su porte lleno de paz, por su actitud serena y por su comportamiento tranquilo y atento a las necesidades de todos. La oración fue el secreto de esta santa copatrona de Europa, que «aun después de haber alcanzado la verdad en la paz de la vida contemplativa, debió vivir hasta el fondo el misterio de la cruz» (Juan Pablo II, carta apostólica Spes aedificandi, 1 de octubre de 1999, n. 8).

«Ave Maria!»: fue la última invocación salida de los labios de san Maximiliano María Kolbe mientras ofrecía su brazo al que lo mataba con una inyección de ácido fénico. Es conmovedor constatar que acudir humilde y confiadamente a la Virgen es siempre fuente de valor y serenidad. Mientras nos preparamos a celebrar la solemnidad de la Asunción, que es una de las fiestas marianas más arraigadas en la tradición cristiana, renovemos nuestra confianza en Aquella que desde el cielo vela con amor materno sobre nosotros en todo momento. Esto es lo que decimos en la oración familiar del avemaría, pidiéndole que ruegue por nosotros «ahora y en la hora de nuestra muerte». "

Alberto Royo Mejía para ReL

viernes, 11 de diciembre de 2009

"EL DIABLO QUIERE UN CRISTIANISMO SIN DIOS"


"El diablo no quiere un mundo sin cristianismo, sino un cristianismo sin Dios, en un mundo sin Dios, con hombres que se crean autosuficientes..."

Lo expone Fabrice Hadjadj, en La fe de los demonios (o el ateísmo desesperado), que acaba de editar Nuevo Inicio. Éste es un pequeño fragmento del libro, especialmente recomendable hoy para reflexionar profundamente:
El espíritu malo es siempre favorable a los ejercicios espirituales, siempre que no se trate de una espiritualidad de la Encarnación. Pero también es favorable a un apostolado muy activo, siempre que no sea el de la caridad. «Mientras conceda


De lo que se trata es de dejarnos creer que ser cristiano es un título, y, por ende, llevarnos a producir un cristianismo a nuestro gusto, con su Cristo travestido de tradicionalista o de progresista, dolorido o hedonista, conservador o revolucionario, cristo de Apolo o cristo de Pablo o cristo de Cefas, que podamos ser más católicos que el Papa, o más papistas que la Iglesia. Lo esencial es detraer del cristianismo su misterio de gracia. La fe de los demonios consiste no en abolir, sino en realizar una fe a la medida de la época, de las necesidades, de los caprichos. Nada mejor que formar, ya sea una gran Iglesia del mundo, como si el Eterno tuviera una necesidad absoluta de estar en boga, ya sea una pequeña Iglesia de privilegiados, como si sólo tuviera necesidad absoluta de nosotros.
Lo esencial, si el misterio de Dios es un misterio de amor, es caricaturizar el amor m
ismo. El ángel imitador ha conseguido tal éxito que tenemos que emplear siempre con reserva una palabra que recuerda tanto los folletones más empalagosos como las reivindicaciones más mortíferas. El que quiere ser cristiano de veras casi se ve obligado, al estilo de Bloy, a ir contra el amor y preferir la cólera...
El gran engaño en nuestras sociedades descristianizadas consiste en recuperar la compasión para volverla contra Cristo. Compasión de tripas sensibles contra la del corazón ardiente: que habría consistido en hacer abortar a María para evitarle el repudio y a la vez ese hijo destinado a un suplicio monstruoso y, si fuera demasiado tarde para tal solicitud, en, al menos, darle a Jesús no el vinagre en el Gólgota, sino un cóctel lícito en Getsemaní. Los cristianos sociales temen pasar por torturadores, aunque acaban cediendo a la amabilidad letal. Pero los católicos tradicionales, frente a ellos, se prestan también a ese juego de la compasión: que todo se reduzca a la lucha contra el aborto y que se olvide anunciar la Gracia que salva al miserable, lo cual regocija infinitamente al infierno.
El diablo no quiere acoger la misericordia de Aquel que es; por eso se satisface con la misericordia de la nada. ¿Te duele el alma? Niega la existencia del alma. ¿Te duele Dios? Niega el misterio de Dios. ¿Te duele el mal? Niega que se trata de un mal.
Esa misericordia negativa, imitación de Dios sin Dios, es una razón bastante çbuena para ir al infierno. Es un acto de independencia. En lugar de una libertad que recibo al dar mi consentimiento a una alianza, una libertad que yo me otorgo cortando los puentes, porque la ruptura también puede ser indisoluble, y la nada, en cierta manera, puede aparecer como un absoluto. Dios me ha creado sin que yo lo quiera. Pues bien, yo haré, en revancha, algo que él no quiera.


Alfa y Omega

jueves, 10 de diciembre de 2009

NUESTRA HISTORIA

Si recordáis, mi primera colaboración en este blog, trataba de cómo celebraban las fiestas de nuestra patrona en Madrid, pues bien, he encontrado un nuevo articulo, que amplia bastante la noticia referida en el primero. Creo que es interesante, pues muestra con bastante detalle esta celebración.


También he encontrado otra noticia bastante curiosa. Yo siempre me he preguntado porque los sonsecanos residentes en Madrid, celebraban las fiestas de la Virgen de los Remedios en esta Parroquia y he encontrado el motivo: resulta que el Párroco era sonsecano, se llamaba Juan García Ochoa. En el siguiente artículo le dan la Medalla del Trabajo, el periodico La Vanguardia, la fecha 6 de Diciembre de 1950, por entonces era el sacerdote más anciano de Madrid. Si leéis atentamente dice que lleva 58 años de teniente mayor de la “Parroquia de la Concepción”, cuya iglesia vio construir.
Esto me sugiere que seria interesante visitar esa iglesia, si como dice, “el la vio construir”, ¿no habrá algún detalle que le hiciera recordar a nuestra querida Patrona? ¿alguna imagen, escultura o talla?


Puedes "visitar" la Iglesia de la Concepción en este enlace:
http://www.flickr.com/photos/alejandro5000/3051360158/

ANTONIO GALLEGO PECES

LA VISITA PASTORAL DE NUESTROS OBISPOS YA HA EMPEZADO.

HOY TENDRÁN UN ENCUENTRO CON CATEQUISTAS Y CATEQUIZANDOS EN LOS SALONES PARROQUIALES.

REZAMOS POR LOS FRUTOS DE ESTA VISITA ENTRE NOSOTROS.



miércoles, 9 de diciembre de 2009

SOBRE EL BUEN HUMOR VI


b) Comprensión con los demás

Comprender a los demás es conocer y aceptar a los demás como son, sin deformarlos por la propia miopía intelectual o moral. Es la capacidad de ver el lado bueno de las personas en medio de lo que parece malo. Saber comprender es abarcar la realidad, sin reducirla a un solo aspecto (precisamente, el malo). Gracias a esa comprensión, la persona con sentido del humor hace resaltar lo bueno; hace ver que el mal o el problema “no es para tanto”; rompe la tensión e infunde ánimos a los demás; y les ayuda, con una sonrisa, con una indicación llena de delicadeza o con un chiste, a situarse en la realidad.
La persona comprensiva, con sentido del humor, ve el aspecto positivo de cada persona y por eso sabe descubrir en los demás virtudes que tal vez otros nunca han tenido en cuenta.
Esta característica está enraizada en algo más profundo: el conocimiento y el aprecio de la bondad radical de la persona y de las cosas, por haber sido creadas y queridas por Dios. Puede comprender de verdad y, en consecuencia, tener sentido del humor quien considera que todo lo que Dios ha hecho es bueno, y cada persona concreta es algo muy bueno, porque es querida por Dios. Y eso a pesar de todos los aspectos malos que todos tenemos: defectos, egoísmos, etc.
Es importante recordar que se trata de comprender a la persona concreta, real, la que tengo delante, con sus características propias, y no a una abstracción llamada “la gente” o “la humanidad”.

c) Capacidad de relativizar

Al tener una visión más objetiva de la realidad, la persona con sentido del humor es muy consciente de la diferencia entre lo absoluto y lo relativo, lo importante y lo trivial, lo aparente y lo real, lo esencial y lo accesorio.
Por eso sabe y puede tomar “a broma” problemas y circunstancias que para otros –a quienes falta esa perspectiva- son trágicos…
La persona que le da la misma importancia a todo no puede tener sentido del humor. No aceptará una broma sobre su equipo de fútbol, su coche o sus aficiones, porque esos temas están para él al mismo nivel que el honor de su familia.
Pero tampoco tienen sentido del humor los que lo relativizan absolutamente todo, los que no le dan importancia a nada. El sentido del humor de esas personas es radicalmente falso, porque parte de una visión falsa de la realidad.

martes, 8 de diciembre de 2009

SOLEMNIDAD DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN


Fiesta entrañable en el pueblo cristiano y particularmente en España, de la que Ella es patrona.

En el año 1.997 el Papa Juan Pablo II hizo esta reflexión en el Angelus de un día como el de hoy.


Amadísimos hermanos y hermanas:
1. Hoy la Iglesia celebra la Inmaculada Concepción de María santísima, una fiesta solemne muy querida al pueblo cristiano. Esta solemnidad se sitúa al inicio del año litúrgico, en el tiempo de Adviento, e ilumina el camino de la Iglesia hacia la Navidad del Señor.
La solemnidad de la Inmaculada Concepción tiene como telón de fondo el cuadro bíblico de la Anunciación, en la que resuena el arcano saludo del ángel: «Dios te salve, llena de gracia; el Señor está contigo» (Lc 1, 28).
«Llena de gracia». María, como Dios la pensó y quiso desde siempre en su inescrutable designio, es una criatura totalmente colmada del amor divino, toda bondad, toda belleza y toda santidad.
2. «El hombre mira las apariencias; el Señor mira el corazón» (1 S 16, 7). Y el corazón de María está totalmente orientado hacia el cumplimiento de la voluntad divina. Por esto, la Virgen es el modelo de la espera y de la esperanza cristiana.
Contemplando la escena bíblica de la Anunciación, comprendemos por qué el mensaje divino no encuentra a María impreparada, sino, por el contrario, ain vigilante en la espera, recogida en un silencio profundo, en el que resuenan las promesas de los profetas de Israel, especialmente el famoso oráculo mesiánico de Isaías: «He aquí que una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel» (Is 7, 14).
En su corazón no hay ni sombra de egoísmo: no desea nada para sí, sino sólo la gloria de Dios y la salvación de los hombres. El mismo privilegio de ser preservada del pecado original no constituye para ella un título de gloria, sino de servicio total a la misión redentora de su Hijo.
3. Amadísimos hermanos y hermanas, la humanidad de nuestro tiempo, que se dispone a entrar en el tercer milenio, encuentra en la Inmaculada el modelo de la espera y la Madre de la esperanza. Ella nos enseña a evitar el fatalismo y la resignación pasiva, así como cualquier tentación milenarista. Nos enseña a contemplar el futuro sabiendo que Dios viene hacia nosotros. Estamos llamados a prepararnos a este encuentro en la oración y en la espera vigilante.
Mirándola a ella, Virgen sabia, aprendemos a estar preparados para comparecer ante Cristo, en la hora de su vuelta gloriosa. Que María nos ayude a salir al encuentro del Señor con fe viva, esperanza gozosa y caridad activa.

lunes, 7 de diciembre de 2009

CATECISMO


Artículo 1«CREO EN DIOS, PADRE TODOPODEROSO,CREADOR DEL CIELO Y DE LA TIERRA»
Párrafo 1CREO EN DIOS


199 "Creo en Dios": Esta primera afirmación de la profesión de fe es también la más fundamental. Todo el Símbolo habla de Dios, y si habla también del hombre y del mundo, lo hace por relación a Dios. Todos los artículos del Credo dependen del primero, así como los mandamientos son explicitaciones del primero. Los demás artículos nos hacen conocer mejor a Dios tal como se reveló progresivamente a los hombres. "Los fieles hacen primero profesión de creer en Dios" (Catech.R. 1,2,2).
I «Creo en un solo Dios»
200 Con estas palabras comienza el Símbolo de Nicea-Constantinopla. La confesión de la unicidad de Dios, que tiene su raíz en la Revelación Divina en la Antigua Alianza, es inseparable de la confesión de la existencia de Dios y asimismo también fundamental. Dios es Unico: no hay más que un solo Dios: "La fe cristiana confiesa que hay un solo Dios, por naturaleza, por substancia y por esencia" (Catech.R., 1,2,2).
201 A Israel, su elegido, Dios se reveló como el Unico: "Escucha Israel: el Señor nuestro Dios es el único Señor. Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza" (Dt 6,4-5). Por los profetas, Dios llama a Israel y a todas las naciones a volverse a él, el Unico: "Volveos a mí y seréis salvados, confines todos de la tierra, porque yo soy Dios, no existe ningún otro...ante mí se doblará toda rodilla y toda lengua jurará diciendo: ¡Sólo en Dios hay victoria y fuerza!" (Is 45,22-24; cf. Flp 2,10-11).
202 Jesús mismo confirma que Dios es "el único Señor" y que es preciso amarle con todo el corazón, con toda el alma, con todo el espíritu y todas las fuerzas (cf. Mc 12,29-30). Deja al mismo tiempo entender que él mismo es "el Señor" (cf. Mc 12,35-37). Confesar que "Jesús es Señor" es lo propio de la fe cristiana. Esto no es contrario a la fe en el Dios Unico. Creer en el Espíritu Santo, "que es Señor y dador de vida", no introduce ninguna división en el Dios único:
Creemos firmemente y afirmamos sin ambages que hay un solo verdadero Dios, inmenso e inmutable, incomprensible, todopoderoso e inefable, Padre, Hijo y Espíritu Santo: Tres Personas, pero una Esencia, una Substancia o Naturaleza absolutamente simple (Cc. de Letrán IV: DS 800).

domingo, 6 de diciembre de 2009

SEGUNDO DOMINGO DE ADVIENTO


No tengas miedo
Caía la tarde en el pueblo, dejando en el horizonte un espectáculo de colores y silencio, interrumpido sólo por los chasquidos de la leña quemando sus primeras ramas en el hogar, cuando, de tejas abajo, se repasaban las noticias de la vida familiar... Ahora deberíamos resaltar las quejas y los dolores que les oímos y les preocupan a muchos y les llevan al desengaño, a la desilusión, al conformismo, a la falta de responsabilidad, a la pasividad, al desaliento... Dicho esto así, puede parecer un poco frío y lejano, pero todos sabemos que existe el luto y la aflicción; más, cuando tú has escuchado el testimonio de unos jóvenes concretos, que te dicen que la razón de su caída en la droga ha sido el no sentirse queridos y valorados por los suyos. No parece que sea tan lejano. Entonces me acuerdo de aquel poema de Lope de Vega: «A mis soledades voy, de mis soledades vengo... ¡No sé qué tiene la aldea donde vivo y donde muero, que con venir de mí mismo no puedo venir más lejos»... Y es que, de tejas abajo, a muchos se les agotó la esperanza, o sencillamente no han encontrado la puerta.De estas cosas nos habla, en esta semana, la liturgia. Os recomiendo prestarle atención, porque el mensaje es claramente positivo y va directamente para ti, para iluminar tu vida. La Palabra de Dios se hace presente también de tejas abajo, de manos de Juan el Bautista, del sacerdote de tu pueblo, del catequista, de un agente de pastoral, o de cualquier otro...; pero en medio de nosotros se oirá, una vez más, la invitación a dejar el luto y la aflicción, a dejar el miedo y la desesperanza... Razón: que Dios está con nosotros. Juan el Bautista sigue gritando hoy en el desierto de este mundo: «¡Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos!» ¡Ánimo, que a ti también te está llamando a participar en esta tarea evangelizadora, a ofrecer el amor y la verdad de Dios a todos, la paz y la alegría! Como es cosa de Dios no tengas miedo, sal a la calle a hablar de Él, a tus familiares y amigos, a tus padres o a tus hijos.Se trata de la Venida del Señor, del Adviento, un tiempo nuevo al alcance de nuestras manos, que el Señor vendrá y, por eso, hay que estar preparado. No de cualquier manera se puede recibir al Señor; es necesaria una preparación previa. Esta preparación es la conversión del corazón, acompañada del gozo y la alegría, de la esperanza y la oración. Construyamos una vida nueva, una nueva Humanidad, con valores nuevos, un tiempo nuevo. Ya sabes que estás invitado a esta tarea, pero recuerda que el que lleva la iniciativa es Él y que es suyo el proyecto.

+ José Manuel Lorca Planes

obispo de Cartagena y Administrador apostólico de Teruel y Albarracín

sábado, 5 de diciembre de 2009

JUAN PABLO II Y EL PODER DE LA ORACION DE INTERCESIÓN



Karol Wojtyla fue probablemente el hombre más público de la historia: ningún otro ha sido más fotografiado, retransmitido, filmado que él. Por sus audiencias de los miércoles pasaron más de 18 millones de personas. Sin embargo, su actividad taumatúrgica, hacedora de milagros, fue discreta, aunque no escasa, a la luz de los testimonios que se acumulan en la causa de beatificación y en libros de vaticanistas como Andrea Tornielli («Santo subito») o el polaco Pawel Zuchniewicz («Miracles of John Paul II»). Hace pocos días, el cardenal Stanislaw Dziwisz, que fue su secretario durante años, admitió que el Papa hizo muchos milagros en vida: «No podíamos hablar de ello, nos estaba prohibido, pero ahora que está muerto, hay muchas cosas que se están registrando y documentando», declaró Dziwisz, actual arzobispo de Cracovia.
Una madre con cáncer
Quizá el primer milagro de Karol Wojtyla como Papa fue el de la inglesa Kay Kelly en marzo de 1979. Madre de tres hijos y enferma de cáncer, rezando ante una imagen de la Virgen sintió que tenía que ver al nuevo Papa. Le llegaron unos billetes para Roma, regalo de los Caballeros de Colón por sus esfuerzo en colectas contra el cáncer. En Roma participó en una reunión semiprivada con el Papa y otros enfermos. Hablaron, él le firmó una foto para su hijo, la abrazó y le dijo: «Estoy muy orgulloso de ti, eres una madre maravillosa». Cuando volvió a Liverpool, su cáncer había desaparecido. El caso llamó la atención de la Prensa, que preguntó al Papa: «Su fe la ha curado», dijo él. Hoy, la anciana Kay Kelly sigue sana, reza con los moribundos y ha recaudado miles de euros contra el cáncer, señala la revista polaca «Niedziela». Zuchniewicz recoge también casos modernos: el 1 de julio de 2004 el Papa recibió a Rafal, un chico polaco de 16 años, de Lubaczow. Su linfoma incurable desapareció justo después de su audiencia privada.
En la Jornada Mundial de la Juventud de Toronto, en 2002, el Papa rezó por Angela Baronni, de 16 años, con cáncer de huesos; le impuso las manos y le hizo la señal de la cruz. Desapareció todo rastro del cáncer.
En 1980, el australiano Emil Barbar, de 29 años, con una parálisis cerebral que le impedía caminar y le dificultaba el habla, llamó la atención de Juan Pablo II durante una audiencia con enfermos en la plaza de San Pedro.
El Papa le besó en la cabeza. Su madre lloraba. «Llévale a Lourdes, verás que camina», le dijo el Pontífice, y les regaló una cruz y un rosario. Emil se bañó en la piscina del santuario de Lourdes y seis semanas después caminaba. Hay varios testimonios de mujeres que dicen que la oración del Papa les ayudó a concebir o dar a luz. Una católica china afincada en Vancouver, Canadá, la señora Lieu, acudió como peregrina a Roma después de haber sufrido tres abortos naturales. En una audiencia le contó al Papa su problema. Él le dijo que tendría un hijo y trazó la señal de la cruz en su cabeza. Al volver a Canadá, comprobó que estaba embarazada, el niño nació bien y se llamó Juan Pablo Lieo. En los testimonios de la causa hay otros similares.
El hijo de un político
En México es muy conocido el caso de Heron Badillo, hijo del político izquierdista Felipe Badillo. Tenía cinco años y estaba enfermo de leucemia cuando lo presentaron al Papa en Zacatecas, en el norte de México, el 12 de mayo de 1990. Él se apartó de su ruta para imponerle las manos y lo besó.
El niño, después de 15 días de rechazar alimentos, empezó a comer, desaparecida su enfermedad. Era obispo allí Javier Lozano Barragán, que después, como cardenal y presidente del Pontificio Consejo para la Salud, difundiría este milagro. -Una monja y un cardenalEl cardenal italiano Francesco Marchisano, amigo personal del Papa desde 1962, apenas podía hablar en el año 2000 por un error al operarse de la carótida. El Papa le acarició en la zona operada. «El Señor le devolverá la voz. Yo rezaré por usted», le dijo. Poco después quedó curado. Otro caso documentado es el de la monja colombiana Ofelia Trespalacios. Sufría desde los 20 años una enfermedad que le producía desmayos y parálisis. En 1984, en una audiencia en Roma, el Papa puso las manos sobre la cara de la religiosa y oró por ella. La bendijo y sonrió. La enfermedad de la mujer desapareció por completo.
Extraído de "Fe y Razón"

viernes, 4 de diciembre de 2009

BENEDICTO XVI: EL ADVIENTO ESPERA Y ESPERANZA


CIUDAD DEL VATICANO, lunes 30 de noviembre de 2009 (ZENIT.org).- Ofrecemos a continuación la homilía pronunciada por el Papa Benedicto XVI el sábado durante la celebración de las Primeras Vísperas del I Domingo de Adviento, al comienzo del nuevo Año Litúrgico.

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Queridos hermanos y hermanas,

con esta celebración vespertina entramos en el tiempo litúrgico del Adviento. En la lectura bíblica que acabamos de escuchar, tomada de la Primera Carta a los Tesalonicenses, el apóstol Pablo nos invita a preparar la "venida del Señor nuestro Jesucristo" (5,23) conservándonos irreprensibles, con la gracia de Dios. Pablo usa precisamente la palabra “venida”, en latín adventus, de donde viene el término Adviento.

Reflexionemos brevemente sobre el significado de esta palabra, que puede traducirse como “presencia”, “llegada”, “venida”. En el lenguaje del mundo antiguo era un término técnico utilizado para indicar la llegada de un funcionario, la visita del rey o del emperador a una provincia. Pero podía indicar también la venida de la divinidad, que sale de su ocultación para manifestarse con poder, o que es celebrada presente en el culto. Los cristianos adoptaron la palabra “adviento” para expresar su relación con Jesucristo: Jesús es el Rey, que ha entrado en esta pobre “provincia” llamada tierra para visitarnos a todos; hace participar en la fiesta de su adviento a cuantos creen en Él, a cuantos creen en su presencia en la asamblea litúrgica. Con la palabra adventus se pretendía sustancialmente decir: Dios está aquí, no se ha retirado del mundo, no nos ha dejado solos. Aunque no lo podemos ver y tocar como sucede con las realidades sensibles, Él está aquí y viene a visitarnos de múltiples maneras.

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jueves, 3 de diciembre de 2009

JUEVES SACERDOTAL

Hoy es Jueves Sacerdotal y seguimos dentro de este año de gracia especial que el Señor nos regala para orar por los sacerdotes, para comprender mejor el don del sacerdocio, para orar también por nuestros seminaristas y para "rogar al dueño de la mies, que envíe obreros".

Hoy ofrecemos un testimonio sencillo de un sacerdote, que nos recuerda que ellos siempre están a nuestro lado en los momentos más importantes de nuestras vidas.

Recordar que habrá Exposición del Santísimo desde las 9.00 de la mañana, hasta la Eucaristía de las 19.30


miércoles, 2 de diciembre de 2009

SOBRE EL BUEN HUMOR V

2. Sentido del humor y amor a los demás

Dame, Señor, el sentido del humor.
Concédeme la gracia
de comprender las bromas,
para que conozca en la vida
un poco de alegría
y pueda comunicársela a los demás. Amén.

En el último párrafo de su oración, Tomás Moro pide el sentido del humor, del que nos ofrece una especie de definición: la capacidad de comprender las bromas. Lo pide para conocer en la vida un poco de alegría.
Tener sentido del humor es algo más que estar de buen humor. El sentido del humor nos ayuda a ver el lado bueno, positivo y divertido de las cosas. Nos ayuda a estar alegres en medio de situaciones difíciles. Nos hace gustar un poco de esa alegría que sólo será plena en el cielo.
Pero Tomás Moro no sólo quiere conocer un poco de alegría sino también comunicarla a otros. A eso lleva el amor: a querer hacer felices a los demás.

En nuestra reflexión, comentamos los elementos que, según Ricardo Yepes y Javier Aranguren, en su obra “Fundamentos de Antropología”, componen esa síntesis tan “valorada”, y a veces tan ausente, que es el sentido del humor:
“Comprensión en el corazón, alegría en la voluntad, ingenio en el entendimiento y, sobre todo, esperanza en el alma. Tales son las dimensiones esenciales de eso que llamamos sentido del humor”

2.1. Comprensión en el corazón

a) Comprensión con uno mismo

En primer lugar, es necesario comprenderse a uno mismo. No sólo conocerse, sino comprenderse, aceptarse; algo muy distinto a justificar nuestros errores con falsas razones o a dar por sentado que “somos así y no podemos cambiar”.
No queremos dar pie, de ningún modo, a una actitud resignada y apática para la que no existiría posibilidad de cambio ni de mejora. Lo que queremos decir es que para poder luchar con buen ánimo y con sentido del humor, hay que partir precisamente de esta base: vernos como somos (con nuestros defectos y virtudes) y aceptarnos como somos (una aceptación que es amor ordenado a uno mismo). Cuando una persona que se acepta a sí misma comete un error o tiene un fallo no se sorprende, no echa las culpas a los demás ni se desanima, sino que se ríe de sí misma, pide perdón, se levanta y sigue adelante.
Así son las personas con sentido del humor: saben reírse de sí mismas, no se toman demasiado en serio y no se sienten humilladas y ofendidas si también sus amigos y colegas se ríen amablemente con motivo de su modo de ser.
Sin duda, esta característica no se adquiere de la noche para la mañana. No es fácil encontrarla entre los adolescentes, y tampoco se da en muchas personas mayores que, a pesar de la edad, se creen el ombligo del mundo, síntoma de que no han superado la pubertad mental.

Autores: Salvatore Moccia y Tomás Trigo