sábado, 31 de marzo de 2012

DOMINGO DE RAMOS

Evangelio

El primer día de los Ácimos, cuando se sacrificaba el cordero pascual, le dijeron a Jesús sus discípulos: «¿Dónde quieres que vayamos a prepararte la cena de Pascua?» Él envió a dos discípulos... Mientras comían, tomó pan y, pronunciando la bendición, lo partió y se lo dio diciendo: «Tomad, esto es mi cuerpo». Después tomó el cáliz, pronunció la acción de gracias, se lo dio y todos bebieron. Y les dijo: «Ésta es mi sangre de la alianza, que es derramada por muchos. En verdad os digo que no volveré a beber del fruto de la vid hasta el día que beba el vino nuevo en el reino de Dios». Después de cantar el himno, salieron para el monte de los Olivos...
Era la hora tercia cuando lo crucificaron. En el letrero de la acusación estaba escrito: «El rey de los judíos». Crucificaron con Él a dos bandidos, uno a su derecha y otro a su izquierda. Los que pasaban lo injuriaban, meneando la cabeza y diciendo: «Tú que destruyes el templo y lo reconstruyes en tres días, sálvate a ti mismo bajando de la cruz». De igual modo, también los sumos sacerdotes se burlaban de Él... Al llegar la hora sexta, toda la región quedó en tinieblas hasta la hora nona. Y a la hora nona, Jesús clamó con voz potente: «Eloí Eloí, lemá sabaqtaní» (que significa: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?) Algunos de los presentes, al oírlo, decían: «Mira, llama a Elías»... -«Dejad, a ver si viene Elías a bajarlo». Y Jesús, dando un fuerte grito, expiró. El velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo. El centurión, que estaba enfrente, al ver cómo había expirado, dijo: «Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios».

Mc 14, 1-15, 47
 
Con el Domingo de Ramos comenzamos la celebración de la Semana Santa de este año 2012. Es un camino que estamos llamados a recorrer con toda la intensidad de nuestra fe, y que iniciamos en este domingo, acompañando al Señor en su subida a Jerusalén. La bendición y la procesión de las palmas nos recuerda su entrada triunfal y la acogida entusiasta que tuvo por parte de la gente buena y sencilla. Nosotros actualizamos aquel acontecimiento y también aclamamos y acompañamos al Señor con sentimientos de entusiasmo y alegría. Jesús llega a Jerusalén aclamado como Mesías, pero Él llevará a cabo su misión por el camino del servicio, de la entrega, de la inmolación de sí mismo en la cruz. En el Domingo de Ramos se conjugan la alegría de la bendición de las palmas con el dramatismo de la lectura de la Pasión.
El camino de la Semana Santa nos lleva, el Jueves Santo, hasta el Cenáculo, donde el Señor celebra la Cena pascual con sus discípulos. Contemplaremos la institución de la Eucaristía, el mandamiento del amor fraterno, la institución del sacerdocio ministerial y la actitud de servicio a los hermanos. Rememorar el gesto que hizo Jesús de lavar los pies a sus discípulos es, para todos los cristianos, un compromiso y una invitación a preguntarnos si hacemos, en la Iglesia y en el mundo, aquel servicio que el Señor nos ha confiado según la vocación y el estado de cada uno. El Jueves Santo es un día de gran emoción espiritual.
En el Viernes Santo, el itinerario espiritual de estos días nos lleva junto a la cruz de Jesús. Una Cruz que adoramos, meditando la pasión del Señor. Jesús acepta la voluntad del Padre y se entrega por la salvación de todos los hombres. Meditamos y agradecemos, en ese día, que Dios mismo ha asumido el dolor humano en su Hijo, convirtiéndolo en instrumento de salvación. Adoramos la Cruz, porque es nuestra única esperanza, conscientes también de que la cruz de Cristo no es la última palabra de Dios sobre el mundo. La última palabra es la Resurrección, porque la Cruz siempre acaba en la Resurrección. El Viernes Santo es un día de gran dramatismo espiritual y de una gran exigencia. Somos invitados a contemplar y agradecer la muerte de Cristo por nosotros y por todos los hombres.
El Sábado Santo es un día para la contemplación del camino de Jesús y la plegaria, a la espera de la gozosa noticia de que Jesús ha resucitado, vive para siempre y está con nosotros para darnos vida y esperanza. Es la gozosa celebración de la Vigilia Pascual y de la Pascua de la Resurrección.
+ José Ángel Saiz Meneses
obispo de Tarrasa

viernes, 30 de marzo de 2012

VIERNES DE DOLORES


"El camino para penetrar en los sufrimientos del Hijo es penetrar en los sufrimientos de la Madre. "
Cardenal J. H. Newman.

jueves, 29 de marzo de 2012

COMENTANDO EL EVANGELIO DEL DÍA

Hoy es día de huelga. Huelga decir que no voy a dejar de escribir el comentario. Todo el día será una lucha en las noticias sobre si ha tenido o no éxito, sobre la actuación de los piquetes, unos dirán una cosa, otros otra… ¡un lío!. Espero que no pase nada y no haya nada que destacar. Hablando con comerciantes, obreros, trabajadores que quieren venir a trabajar tienen cierto miedo a los que se puedan poner violentos. Tristemente parece que en épocas de conflicto hay que hacer imperar la ley del más fuerte. Deja de mandar el parlamento -donde se parla-, para dar paso al apaleamiento. Es una pena, la fuerza de la razón o de la verdad deja paso a la fuerza de los bíceps.

“Entonces cogieron piedras para tirárselas, pero Jesús se escondió y salió del templo.” ¡Qué contrasentido tan grande! El templo que se construyó para albergar la gloria de Dios, expulsa a Dios amenazándolo con apedrearlo. Otra vez la ley de los fuertes que no entienden la verdad ni a quien tienen delante. Nos pueden parecer muy bestias o que tenían los ojos muy cegados pero ¿cuántas veces nos pasa lo mismo?.

“¿No sabéis que vuestros cuerpos son templo del Espíritu Santo?” Claro que lo sabemos, pero cuántas veces echamos a Dios de su templo, nuestro cuerpo. Hoy no se habla demasiado de la castidad y de la pureza. tal vez estemos saturados de épocas -yo creo que un poco exageradas-, en que el sexto mandamiento pasó a ser el primero. Pero poner cada cosa en su sitio no es hacerlas desaparecer. Somos templo de Dios y cuando las pasiones se levantan como “piquetes desinformativos” con palos y piedras no hay que dejarse amedrentar. Lo débil de Dios es más fuerte que los hombres. Muchas personas dan por sentada la derrota ante las tentaciones de sensualidad, les parece que nunca van a ser capaces de vencerlas o, en lo más íntimo de su corazón, espera que se les pase a los ciento trece años. No es verdad, pero queremos hacer una lucha entre el bien y el mal, como si esa lucha tuviera que decidir todavía ganador. Cristo ha vencido al mundo. Dentro de ocho días cantaremos adorando la cruz: “Mirad el árbol de la cruz, donde estuvo clavada la salvación del mundo”. No miramos al que tal vez venza, ni a uno de los competidores ni a un concursante con posibilidades. No, miramos al Salvador. Cristo ya ha vencido, tu cuerpo es templo de aquel que ha vencido al mundo. No hay que andarse con luchitas, peleas, diálogos inútiles con las pasiones o las tentaciones. En tu interior, y por lo tanto vivificando todo tu cuerpo, el que está es el que tiene derecho a estar: Dios Espíritu Santo y Dios hijo que se hace Eucaristía por ti.Los demás sobran, están de más.

«Os aseguro: quien guarda mi palabra no sabrá lo que es morir para siempre.» Conoce la Palabra de Dios, léela frecuentemente y con atención, que se grabe en tu cabeza y tu corazón. El pecado es el que mata para siempre, pero cuando la sombra del pecado, del egoísmo, de la autosuficiencia recurre a la Palabra de Dios, recita un salmo, métete en el Nuevo Testamento y deja que Jesús sea tu Señor.

Vamos a vivir la pasión, muerte y resurrección de Cristo y vamos a vivirla con todo el cuerpo y el espíritu, no dejes que ninguno de los dos se quede detrás, sería una dicotomía inconcebible. La Virgen de ayudará a poner todo el corazón en estos días, que no haga huelga.

www.archimadrid.org

miércoles, 28 de marzo de 2012

EL PAPA EN CUBA

Homilía en la Eucaristía de celebración del 400 aniversario del hallazgo de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba.

martes, 27 de marzo de 2012

CARA A CARA

Si tienes cinco minutos, que es lo que dura este vídeo, contémplalo y ora con él.

lunes, 26 de marzo de 2012

NUESTRA HISTORIA

Casi todas las noticias de esta época giran en torno a la construcción de la Iglesia y las ermitas. En este caso se trata de un documento en el que especificaba el contrato para la talla de seis figuras de santos en el retablo de la Iglesia de San Juan Evangelista.

 1585. 15 de Febrero.- Terminándose ya el retablo de la Iglesia, Pablo de Cisneros otorgó una carta de fianza, ante el escribano de Toledo Sánchez de Canales y tres testigos, a favor de Martínez de Castañeda, obligándose a realizar seis figuras de santos, sin especificar cuáles, ni el precio que recibiría por ello, para el retablo de Sonseca.

Este poder era requisito imprescindible, para que unos días más tarde, el 25 de Febrero Pedro Martínez de Castañeda, en virtud de ello obligara a Pablo de Cisneros, ante las autoridades civiles y religiosas de Sonseca a acabar el retablo principal de la Iglesia esculpiendo las siguientes figuras:

-          Dos figuras de apóstoles, que irían puestas “… en lo ultimo del retablo…”

-          Otras dos figuras, una del rey David con su arpa y corona, y la otra de Moisés, con la figura de la tablas de la ley y con dos llamas en la cabeza que tengan cinco pies de largo con su peana.

-          Para el remate del retablo se comprometía ha hacer tres figuras de las virtudes, fe, esperanza y caridad, todas de cinco pies de largo y de buena proporción y factura, de buena madera de pino limpia, seca y sin nudos.

-          También haría de bulto redondo la figura de Dios Padre de medio cuerpo, con una mano echando la bendición y en la otra el mundo y la cruz.

-          Por último se obligaba a acabar la obra antes del día de Todos los Santos de este año, acabadas en Toledo y puestas en Sonseca con ayuda del pueblo y su Concejo. Por todas las figuras y su asentamiento  cobraría Pablo de Cisneros 150 ducados pagados en tres plazos, uno en el plazo de quince días, otro el día de Santa María de Agosto, y la ultima el día de San Andrés.

 Antonio Gallego

Texto extraido del libro “Historia de Sonseca en anales” de F. Gil Gallego

sábado, 24 de marzo de 2012

DOMINGO V DE CUARESMA

Oramos por los frutos del viaje del Santo Padre a Mexico y Cuba
Evangelio
En aquel tiempo, entre los que habían venido a celebrar la fiesta, había algunos griegos; éstos, acercándose a Felipe, el de Betsaida de Galilea, le rogaban: «Señor, queremos ver a Jesús». Felipe fue a decírselo a Andrés; y Andrés y Felipe fueron a decírselo a Jesús. Jesús les contestó: «Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo del hombre. En verdad, en verdad os digo: si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. El que se ama a sí mismo, se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo, se guardará para la vida eterna. El que quiera servirme, que me siga, y donde esté yo, allí también estará mi servidor; a quien me sirva, el Padre lo honrará. Ahora mi alma está agitada, y ¿qué diré? ¿Padre, líbrame de esta hora? Pero si por esto he venido, para esta hora. Padre, glorifica tu nombre».
Entonces vino una voz del cielo: «Lo he glorificado y volveré a glorificarlo». La gente que estaba allí y lo oyó decía que había sido un trueno; otros decían que le había hablado un ángel. Jesús tomó la palabra y dijo:
«Esta voz no ha venido por mí, sino por vosotros. Ahora va a ser juzgado el mundo; ahora, el príncipe de este mundo va a ser echado fuera. Y cuando yo sea elevado sobre la tierra, atraeré a todos hacia mí». Esto lo decía dando a entender la muerte de que iba a morir.
Juan 12, 20-33
Algunos peregrinos, de cultura griega, que habían subido a Jerusalén, con motivo de la celebración de la Pascua, manifiestan interés por ver a Jesús; desean conocerlo personalmente, y, en el fondo, están manifestando un anhelo interior de salvación. La respuesta del Señor está cargada de misterio: en primer lugar, refiriéndose a sí mismo, les dirá que ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo del Hombre, lo cual significa la hora de su pasión, muerte y resurrección. Seguidamente, explicita ese camino pascual con tres elementos conectados entre sí: el grano de trigo, el seguimiento del discípulo y la obediencia al Padre. La alegoría del grano de trigo expresa la fecundidad del sacrificio: «Os aseguro que, si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto». Es una imagen elocuente de lo que será su Misterio Pascual. Mediante la muerte en cruz, dará un fruto de salvación universal. Cristo muere para resucitar. Desde la cruz alcanza una vida nueva y abundante para todos los hombres. Desde la cruz, que en apariencia es un fracaso, escándalo para los judíos y necedad para los griegos, Cristo se convertirá en el centro de la Historia, en el salvador de la Humanidad. Su muerte y resurrección son la victoria definitiva del amor sobre el egoísmo, del bien sobre el mal.
Jesús acaba diciendo a los que le acompañaban: «Cuando yo sea elevado sobre la tierra, atraeré a todos hacia mí». La cruz de Cristo es reconciliación de los hombres con Dios y de los hombres entre sí. En la Cruz tiene lugar la reconciliación total y gratuita del mundo con Dios. Cristo es para siempre nuestra paz, el creador de un hombre nuevo y reconciliado, el que ha dado en sí mismo muerte a la enemistad. En Él está nuestra redención, pues Dios tuvo a bien hacer residir en Él toda la Plenitud y reconciliar en Él y para Él todas las cosas.
El Beato Juan Pablo II entregó una cruz a los jóvenes el 22 de abril de 1984, en la clausura del Año Santo de la Redención, y les encargó que la llevaran por el mundo, como símbolo del amor de Jesús a la Humanidad. Es la cruz de las Jornadas Mundiales de la Juventud, que ha presidido la JMJ de Madrid y, durante los años previos, pasó por todas las diócesis de España. Hemos sido testigos de cómo en las calles y en las plazas, en las catedrales y en las iglesias, en las escuelas y universidades, en las cárceles, en los lugares de trabajo, en todos los lugares, la cruz de Cristo ha conmovido los corazones de personas de todas las edades, los ha atraído hacia Sí con una fuerza que nada ni nadie puede detener.

+ José Ángel Saiz Meneses
obispo de Tarrasa

viernes, 23 de marzo de 2012

COMENTANDO LA PALABRA DEL DÍA

Reprenden nuestra educación errada, nos consideran de mala ley, se apartan de nuestras sendas como si fueran impuras. Los que discurren de esta manera, se engañan, porque les ciega su maldad. Si hay alguien a quien el pecador no puede resistir es al justo, porque es espejo en el que ve reflejada su maldad. Y él, que no tenía conciencia ninguna de pecado, porque vive en el seréis como dioses, encuentra en el justo un motivo de nerviosismo, pues le pone en entredicho sus haceres. Ni siquiera es necesario que el justo le eche en cara su pecado, basta con que esté ahí, ante él, y su hacer se revela como pecado, mas esto no lo soporta de ninguna manera. La presencia del justo le hace comprender el juicio de su hacer. No, no, que el justo haga lo que yo hago, si no, me las veré con él, aunque para ello deba arrancarle la vida. ¿Dice que soy pecador?, pues bien, que peque conmigo, que actúe como yo actúo. No soporto que me mire. No soporto su presencia. pues una y otra, su estar ahí, su mirada, las veo como condenación. ¡Fuera con él!

Pero el justo grita, y el Señor le atiende; no está cerca de los malhechores, sino de los atribulados. Grita, y el Señor le libra de sus angustias. El pecador, ahora, no podrá hacerse con él. Aunque atente contra su vida. Él cuidará de todos sus huesos Aún en la muerte, ninguno se le romperá, porque el Señor está junto a él, y el justo jamás pierde la confianza en el auxilio del Señor. Aunque le arranquen la lengua y las uñas de los dedos. Aunque lo claven en la cruz.

Jesús se andaba por Galilea, sabiendo que subiría a Jerusalén, porque era allá en donde tendría el lugar del cumplimiento de la promesa. Trataban de matarlo, es cierto, pero él no escapó inteligentemente, podría decirse, haciendo el camino inverso para dar mayores vueltas por Galilea. Y Jesús subió a Jerusalén. No abiertamente, sino a escondidas. ¿Cómo?, ¿se esconde el Señor de lo que es su misión?, ¿tiemblan de miedo sus carnes ante lo que se le viene encima? ¿No estará intentando escapar de los peligros que le acechan? Pues no, no es así, sino que mide sus tiempos: no ha llegado todavía su hora. Sin embargo, en el mientrastanto, sube al templo una vez más y a voz en grito enseña cómo a él creen conocerle y creen saber de dónde viene; han hecho pesquisas policiales sobre él y todo lo tienen presente: es Jesús, el carpintero de Nazaret que desde Galilea sube a Jerusalén para emborronar las cosas. Lo que no tienen en cuenta es que no viene como vocero de sí mismo y de sus ideas, sino que ha sido enviado por quien es veraz, dice Jesús con fórmula bien clara, porque solo el Señor Dios es veraz. Y, sin embargo, vosotros no lo conocéis, afirma Jesús, pero yo sí lo conozco. Las palabras de Jesús gritadas en el tempo ante todo el que le quiere oír rectifican el conocimiento policial de sus enemigos, porque, dice, procede de Dios, y es el mismo Dios, su Padre, quien le ha enviado.

Cada vez deja Jesús más clara su procedencia y el motivo del envío. Procede de la ternura y de la misericordia de Dios. Es de ese lugar de amor de donde viene. Y es desde ahí desde donde ha sido enviado. Su hora está llegando.

www.archimadrir.org

jueves, 22 de marzo de 2012

VIGILIA DIOCESANA DE ORACION POR LA VIDA

Queridos amigos:

Os escribimos para convocaros a la Vigilia Diocesana de Oración por la Vida, que va a tener lugar el próximo Domingo 25 de marzo en la Parroquia de San Juan de la Cruz, de Toledo, y que va a ser presidida por nuestro Sr. Arzobispo.

La Vigilia está planteada para que puedan participar las familias enteras. Habrá servicio de guardería. Los niños durante la Vigilia también tendrán su catequesis sobre el valor precioso de toda vida humana y en la última parte de la misma también compartirán con nosotros la oración. El horario para dejar a los niños en la guardería será de 17,15 a 17,30, ya que a las 17,30 comenzará la Vigilia y es bueno que los mayores estemos ya en el Templo parroquial para comenzar puntualmente.

Durante la Vigilia tendremos un rato de Exposición del Santísimo, escucharemos las palabras que D. Braulio nos dirigirá, habrá un testimonio y al finalizar se hará la bendición de las embarazadas. Al concluir la Vigilia los que lo deseen podrán quedarse a la Misa de la Parroquia.

Os animamos a participar. Se trata de una Vigilia Diocesana, no sólo para la ciudad de Toledo, sino para todos los que formamos parte de nuestra Diócesis. La defensa de la vida y la oración por la vida son cruciales en estos tiempos nuestros, por eso nos atrevemos a pediros que hagáis el esfuerzo de venir y de difundir este email entre todos vuestros contactos.

Pidiendo al Señor por el fruto de esta Vigilia, una vez más nos ponemos a vuestro servicio desde la Delegación de Familia y Vida de la Diócesis.
Miguel Garrigos.
Delegado de Familia y Vida

miércoles, 21 de marzo de 2012

TANTO AMÓ DIOS AL MUNDO

«Tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna».

Para hablarnos de su amor, Dios se ha servido de las experiencias de amor que el hombre tiene en el ámbito natural. Dante dice que en Dios existe, como atado en un único volumen, «lo que en el mundo se desencuaderna». Todos los amores humanos –conyugal, paterno, materno, de amistad-- son páginas de un cuaderno, o chispas de un incendio, que tiene en Dios su fuente y plenitud.

Ante todo Dios, en la Biblia, nos habla de su amor a través de la imagen del amor paterno. El amor paterno está hecho de estímulo, de impulso. El padre quiere hacer crecer al hijo, empujándole a que dé lo mejor de sí. Por ello difícilmente un padre alabará al hijo incondicionalmente en su presencia. Teme que se crea cumplido y no se esfuerce más. Un rasgo del amor paterno es también la corrección. Pero un verdadero padre es asimismo aquel que da libertad, seguridad al hijo, que le hace sentirse protegido en la vida. He aquí por qué Dios se presenta al hombre, a lo largo de toda la revelación, como su «roca y baluarte», «fortaleza siempre cerca en las angustias».

Otras veces Dios nos habla con la imagen del amor materno. Dice: «¿Acaso olvida una mujer a su niño, sin compadecerse del hijo de sus entrañas? Pues aunque ésas llegasen a olvidar, yo no te olvido» (Is 49, 15). El amor de la madre está hecho de acogida, de compasión y de ternura; es un amor «entrañable». Las madres son siempre un poco cómplices de los hijos y con frecuencia deben defenderles e interceder por ellos ante el padre. Se habla siempre del poder de Dios y de su fuerza; pero la Biblia nos habla también de una debilidad de Dios, de una impotencia suya. Es la «debilidad» materna.

El hombre conoce por experiencia otro tipo de amor, el amor esponsal, del cual se dice que es «fuerte como la muerte» y cuyas llamas «son flechas de fuego» (Ct 8, 6). Y también a este tipo de amor ha recurrido Dios para convencernos de su apasionado amor por nosotros. Todos los términos típicos del amor entre hombre y mujer, incluido el término «seducción», son empleados en la Biblia para describir el amor de Dios por el hombre.

Jesús llevó a cumplimiento todas estas formas de amor, paterno, materno, esponsal (¡cuántas veces se ha comparado a un esposo!); pero les añadió otra: el amor de amistad. Decía a sus discípulos: «No os llamo ya siervos... a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer» (Jn 15, 15).

¿Qué es la amistad? La amistad puede constituir un vínculo más fuerte que el parentesco mismo. El parentesco consiste en tener la misma sangre; la amistad en tener los mismos gustos, ideales, intereses. Nace de la confidencia, esto es, del hecho de que confío a otro lo más íntimo y personal de mis pensamientos y experiencias.

Ahora: Jesús explica que nos llama amigos, porque todo lo que él sabía de su Padre celestial nos lo ha dado a conocer, nos lo ha confiado. ¡Nos ha hecho partícipes de los secretos de familia de la Trinidad! Por ejemplo, del hecho de que Dios prefiere a los pequeños y a los pobres, de que nos ama como un papá, de que nos tiene preparado un lugar. Jesús da a la palabra «amigos» su sentido más pleno.

¿Qué debemos hacer después de haber recordado este amor? Algo sencillísimo: creer en el amor de Dios, acogerlo; repetir conmovidos, con San Juan: «¡Nosotros hemos creído en el amor que Dios nos tiene!» (1 Juan 4, 16).

P. Raniero Cantalamessa

martes, 20 de marzo de 2012

NUESTRA HISTORIA

A últimos de 1584, tenemos dos acontecimientos relacionados con la Iglesia y la ermita de la Vera Cruz en el que se ve la crisis que también existía en Sonseca en aquel entonces, ambos relacionados con las obras que  se estaban desarrollando.



1584.- El 6 de Diciembre compareció ante el escribano, Luís de Velasco el pintor que estaba dorando el retablo, junto con el sonsecano Francisco García Comendador, y dijeron que como estaban realizando la obra necesitaba dinero para comprar oro, y para no parar las obras con el consiguiente perjuicio que ello acarrearía, solicitaba que le fueran adelantados  los 200 ducados que le debían pagar en Abril de 1585. Por ello, Mateo Hernández, mayordomo de la fabrica de la iglesia, pagó a pintor, en este día, 150 ducados “… en doblones de oro de a ochocientos maravedís y en reales de a ocho…” como anticipo de dicho pago.

El día 27 de Diciembre, el solador de Toledo Juan Gutiérrez, se comprometió a “… solar de ladrillo raspado y cortado la ermita de la Cofradía de la Vera Cruz de este lugar, toda la capilla y el cuerpo de la iglesia hasta donde llegaren cuatro mil ladrillos, de manera que alcance a solar hasta la puerta del sol de dicha ermita, de manera que quede solada la dicha portada…”, y con las condiciones siguientes:

            En primer lugar, se establecía que la obra fuera bien hecha “…a vista de maestros y oficiales que de ello sepan…” En segundo lugar se establecía que los ladrillos fueran del tamaño que pudiera tener un palacio, o los que escogieran los mayordomos. También se estipulaba que los ladrillos debían estar “… bien cocidos e sazonados de buen barro y sin cantos…”, y deberían comprarse en las tejeras de Toledo.  Otra cláusula especificaba que la obra se entregaría el miércoles de ceniza  de 1585. También se estipulaban otras condiciones como era que la cal correría a cargo del cabildo pero el agua la pondría el solador. El dinero que le darían  para comprar los ladrillos seria de 2000 maravedis por cada mil ladrillos, y al solador le pagarían 6 mrs. Por cada ladrillo que pusiera. Por ultimo, se especificaba que si el cabildo quisiera acabar de solar la Ermita seria con estas mismas condiciones, pero avisando al solador 20 días antes del citado miércoles de ceniza.

            No sabemos porque, en un principio, se contrato no solar toda la Ermita, pero pensamos que pudo ser causado por escasez de dinero. Lo cierto es que esta noticia nos confirma, aun mas, la datación de la construcción de la Ermita de a Vera Cruz en estos años, desde 1560.

 Antonio Gallego Peces.
Texto extraído del libro: La Historia de Sonseca en anales. Francisco Gil Gallego

domingo, 18 de marzo de 2012

RECONOCIMIENTO A NUESTRO PARROCO, D. JOSÉ

Hoy en Nuestra Casa, en nuestra querida Parroquia, hemos vivido un momendo de acción de gracias a Dios, y de reconocimiento a nuestro párroco D. José Talavera, por todos estos años de entrega y empeño en acercarnos a Jesús, mostrarnos el rostro de Dios y recuperar nuestro valioso patrimonio.
Transcribimos las palabras que Germán Guerrero ha dirijido al finalizar la Eucaristía y también adjuntamos algunas de las fotos que Adolfo Sánchez-Horneros ha realizado.

Queridos hermanos, estimados monaguillos, seminaristas y sacerdotes concelebrantes.

Querido Don José:

Hay cosas en esta vida, pocas, pero las hay, que son gratis, como por ejemplo sonreir o dar las gracias. Para ello solo necesitamos salir de nosotros mismos, mirar a nuestro alrededor y ver con ojos de agradecimiento lo que tantas personas de bien hacen por nosotros de forma gratuita y desinteresada.

         Nuestra mirada, como familia parroquial, nos ha llevado esta vez  hasta su persona, persona que cierto día fue enviada a Sonseca por la misericordia de Dios, a pastorear esta grey, esta pequeñísima porción del Pueblo de Dios que guiada tras su cayado dirige sus pasos al cielo desde hace ya 17 años.

         Expresar en cuatro líneas estas casi dos décadas de su sacerdocio en Sonseca, además de ser tarea más que imposible, seguramente sería un desatino y una torpeza imperdonables.

Sin embargo sí quisieramos destacar un aspecto que ha caracterizado su actividad pastoral desde que se hizo cargo de esta comunidad parroquial.  Nos referimos al empeño, al anhelo, o –como diría Santa Teresa de Jesús- a la determinada determinación  que siempre ha manifestado por conservar, rehabilitar, reponer y recuperar nuestro templo parroquial, nuestros lugares de culto, nuestras ermitas, y sobre todo este maravilloso retablo que nos han legado nuestros antepasados, hermanos en la fe y que ha quedado coronado con este precioso tabernáculo, digno sagrario donde mora Cristo Sacramentado.

No debemos cansarnos de dar gracias a Dios porque tanta belleza, esplendor y finura contenidas en él son más que un claro indicio, una hermosa señal del amor que Dios tiene a esta Parroquia, que aunque pobre e indigente porque quienes la componemos lo somos es amada y querida por Él desde toda la eternidad.  Ahora bien, quedarnos en esto sería como quedarse mirando el dedo que señala y no aquello que es señalado, que es lo verdaderamente importante.

Queremos agradecerle Don José que haya sido tan claro en mostrarnos cual ha de ser como iglesia siempre nuestra máxima prioridad: dar culto, adorar, alabar, y bendecir al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

Aquí, en nuestra casa, como así nos gusta llamarla, es donde se produce el encuentro más pleno con Dios. Aquí Él comunica a su iglesia diariamente nueva vida. Aquí el Señor la enriquece por medio de su Palabra y de sus Sacramentos. Aquí somos atraídos por su Amor que nos sana y nos transforma.

Sabemos, padre, que más allá de tu admiración por el arte expresado y manifestado en estas tallas y pinturas que presiden este altar, siempre ha existido una causa, una motivación mucho más profunda, que ha sido orígen y fin de todos tus trabajos, de todas tus idas y venidas, de todas tus iniciativas. Y esa causa, ese motivo no ha sido otro que el corresponder con amor a tanto Amor recibido. Nos lo ha dicho Vd. muchas veces en sus homilías: “amor con amor se paga” y esa ha sido su verdadera motivación y de la que ha querido hacernos partícipes también a nosotros.

         ¡Tenemos tantos motivos para dar gracias a Dios! Durante todos estos años Vd. no ha escatimado esfuerzos para acercarnos más a Cristo, para proclamarlo Vivo y Resucitado, el único que puede dar sentido y plenitud a nuestra vida. Y lo ha hecho  siempre desde el silencio, desde la oración, desde el ofrecimiento personal, desde la austeridad de vida, desde la constancia, desde la paciencia, desde la confianza en Dios pero también, en justo equilibrio, a través de su palabra, en las misas, en las catequesis, en la reuniones, en sus artículos... Como un buen Padre celoso por todos y cada uno de sus hijos a él confiados no ha regateado tiempo a quien lo ha necesitado, ni solicitud a quien ha reclamado su atención.

         Por todo ello y ante el riesgo de que no valoremos lo que tenemos hasta que lo perdamos –como señala tan sensatamente la sabiduría popular- un grupo de fieles nos propuso hace unas semanas evitarlo rindiéndole este cariñoso homenaje. Y lo hemos querido hacer, cercano a su cumpleaños –el pasado viernes- y en un día precioso para la iglesia -la celebración de la festividad San José y la del Día del Seminario.

Así pues, amadísimo padre, en nombre de toda la Parroquia, y en especial de los enfermos y ancianos, que están con el corazón, pero que no han podido venir y les hubiera gustado mucho estar hoy aquí presentes, queremos hacerle entrega públicamente de un pequeño detalle como muestra de agradecimiento por todos estos años de dedicación y de amor a Cristo y a su Iglesia, en su particular caso, manifestada en esta parroquia que peregrina en Sonseca.

En primer lugar le hacemos entrega de la imagen enmarcada del Martirio de San Juan Evangelista Ante Portam Latinam (titular de nuestra Parroquia), realizado en azulejo toledano, que lleva la siguiente inscripción:

“Los fieles de la Parroquia San Juan Evangelista de Sonseca a Don José Talavera García, su cura párroco, al concluir las obras de restauración del retablo mayor y en agradecimiento por su trabajo constante y empeño en recuperar esta obra de arte para gloria de Dios. Sonseca, 9 de Octubre de 2011”

En segundo lugar le entregamos una exacta y fiel reproducción de la talla de San José que forma parte del tabernáculo de nuestro retablo mayor, realizado a su misma escala.

Por último y dado que han sido muchas las personas que han querido colaborar en costear estos regalos para esta ocasión, y a las cuales desde aquí les expresamos toda nuestra gratitud rogando al Señor sepa compensarles abundantemente este detalle de generosidad, nos ha sobrado dinero. Dicho remanente se lo entregamos a usted en este sobre para que disponga del mismo y lo destine a la finalidad que considere más adecuada.  

Queremos, para finalizar este sencillo acto, aprovechar también esta ocasión para pedirle perdón por cuanto hacemos mal. Corríjanos amorosamente, padre, y siga dirigiéndonos, conduciéndonos a Dios siempre unidos, como una gran familia, como sabemos que le gusta a Vd.

Reciba toda nuestra gratitud, todo nuestro reconocimiento y todo nuestro cariño.

Que Dios le colme de bendiciones y su Santísima Madre, aquí presente, Nuestra Señora de los Remedios, le lleve siempre en su regazo.

Amén.

sábado, 17 de marzo de 2012

IV DOMINGO DE CUARESMA

Evangelio
En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo: «Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en Él tenga vida eterna.
Porque tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en Él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él. El que cree en Él no será juzgado; el que no cree, ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Unigénito de Dios. Éste es el juicio: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron la tiniebla a la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra el mal detesta la luz, y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras. En cambio, el que obra la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios».
Juan 3, 14-21
 
Nicodemo era un fariseo honesto, que asombrado por los milagros de Jesús y consciente de que alguien que obra así, por fuerza, viene de parte de Dios, tiene un encuentro de noche con el Maestro. Jesús le recuerda el episodio de la serpiente de bronce que levanta Moisés en el desierto como estandarte para que pudieran sanar los israelitas aquejados por las picaduras de serpientes que les habían sido enviadas como castigo por sus quejas y murmuraciones. Pues bien, aquella serpiente de bronce fue como un signo que preanunciaba al Hijo del hombre, el Mesías Salvador, que ahora tiene que ser elevado en la cruz para que tenga vida eterna todo el que crea en Él. La cruz de Cristo es nuestra redención. La Cruz es la suprema manifestación de Dios, que es amor. Sin embargo, la cruz de Jesucristo es un gran misterio, locura y escándalo para algunos, sabiduría de Dios para los elegidos. Sólo desde la Revelación podemos adentrarnos en las claves de este gran misterio.
El sacrificio redentor de la Cruz sólo se puede entender desde esta manifestación de amor. La muerte de Jesús es sacrificio porque lo ha sido su vida entera, libremente entregada y sacrificada por y para los hombres. El Hijo del Hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y dar su vida como rescate por muchos (véase Mc 10, 45). Su acto de dar la vida es la culminación de lo que ha sido su trayectoria vital: entregarse en totalidad a los demás. La Cruz es así el gesto supremo de servicio, gracia y donación: Yo doy mi vida... Nadie me la quita; yo la doy voluntariamente (véase Jn 10, 17-18).
Desde la contemplación de la Cruz, percibimos el inmenso amor de Dios a todas las personas, de todos los lugares, de todos los tiempos. Un amor infinito que alcanza en la cruz su máxima realización: «Nadie tiene amor mayor que el que da la vida por sus amigos» (Jn 15, 13). Ahí se encierra el misterio último de la Cruz: Dios dando la vida por sus amigos. Lo que da valor redentor a la crucifixión de Cristo no es el sufrimiento, sino el amor de Dios que no se detiene siquiera ante él. Lo que salva a la Humanidad es el amor infinito de Dios encarnado en esa muerte: «Tanto amó Dios al mundo que le entregó a su Hijo» (Jn 3, 16).
No nos faltan problemas personales, familiares, laborales, sociales. Como los israelitas en el desierto, también nos impacientamos y protestamos. Pero, en este domingo cuarto de Cuaresma, es preciso hacer una parada en el camino para reflexionar sobre el amor inmenso de Dios, para contemplar a Cristo crucificado. No iría mal repetir el coloquio ante Jesús en cruz, que san Ignacio propone en los Ejercicios espirituales. Primero, contemplar al Señor en la cruz; y después, preguntarse: «Qué he hecho por Cristo; qué hago por Cristo; qué debo hacer por Cristo».
 
 
+ José Ángel Saiz Meneses
obispo de Tarrasa

viernes, 16 de marzo de 2012

CAMPAÑA VOCACIONAL, DÍA DEL SEMINARIO

Hoy comienza la campaña vocacional que culminará el día 19, Solemnidad de S. José y día del Seminario. Este año, además con la alegría de saber que el número de seminaristas ha crecido.
La Conferencia Episcopal Española, ha lanzado este vídeo con motivo de la citada campaña.
Todo este fin de semana nos acompañarán Felipe y José María,  de nuestro Seminario  Diocesano de Toledo.
Encomendamos también a Daniel, Pablo, Manuel y Sergio, seminaristas de nuestra Parroquia. Que el Señor encuentre siempre corazones abiertos a seguir su llamada.

SI BUSCAS ALGO MÁS... PINCHA AQUÍ

jueves, 15 de marzo de 2012

P. JUAN JAVIER MARTÍN, NUEVO ABAD DE S. ISIDRO DE DUEÑAS

Sonsecano, 43 años, monje trapense desde hace veinte.
Acaba de ser elegido Abad del Monasterio Cisterciense de S. Isidro de Dueñas en Palencia y el pasado martes lo entrevistaron en el programa "El Espejo" en Cope.
En el siguiente enlace, puedes escuchar la entrevista y pedirle al Señor que le asista, en esta nueva misión que le espera.

http://www.cope.es/el-espejo/noticias

miércoles, 14 de marzo de 2012

Y MARÍA LE LLEVÓ A JESÚS

Anthony Radice creció en una familia pentecostal inglesa, pero en la vigilia de Pascua de 2011 fue bautizado y confirmado como católico en el Oratorio de Oxford. Poco después se bautizarían sus cuatro hijos, con permiso de buen grado por parte de su esposa, que no es católica.

Conocer para entender
El viaje de Radice hacia el catolicismo empezó cuando decidió volver al mundo de la enseñanza y le contrataron en una escuela católica. Decidió que tenía que conocer y entender la doctrina católica, y para ello se volcó en la lectura del Catecismo de la Iglesia y en dos webs jesuitas que le aportaron "una experiencia fresca de paz y presencia del amor de Dios": la irlandesa Sacredspace.ie y la versión inglesa de Rezandovoy.org (Pray-as-you-go.org). "Sólo había oído cosas malas de los jesuitas, pero aquí me guiaban hacia una maravillosa sensación de cercanía y humanidad de Jesús", escribe Radice.

Por esos días, coincidió que veía en televisión la serie "Retorno a Brideshead", basada en las novelas del escritor católico inglés Evelyn Waugh, y leía la novela "Nuestra Señora del Bosque", de David Guterson, "un escritor que no es cristiano por lo que yo sé, pero que evidentemente está fascinado por la experiencia espiritual católica, y la presenta con una luz favorable, que haría que hasta un ateo piense ´realmente, aquí pasa algo´".

La emoción da las pistas
Empezó a notar que había cosas que le emocionaban de una forma intensa y misteriosa, y entendió que esas ráfagas de emoción era "pistas vitales" para él, que pese a venir de una tradición carismática y pentecostal pocas veces había experimentado algo así. "Dios me llamaba así la atención y me hacía investigar cosas", afirma.

Por ejemplo, cuando en cierta ocasión en julio de 2010 oyó rezar el "Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros...". O cuando recordó cómo le habían emocionado las palabras de absolución años antes, en una oración anglicana: "en vez de imponerme cargas pesadas, la iglesia me daba algo real, sensación de paz, de gracia".

Leyendo el Catecismo sintió que se adentraba "en las antiguas fuentes del cristianismo, y nuevos arroyos fluían hacia mí, llenos de vida, que antes habían estado bloqueados por los prejuicios e ignorancia que había heredado".

La Virgen en la iglesitaEstando de vacaciones familiares en la costa de Gales, dedicó un tiempo a visitar iglesitas rurales. Se levantó pronto, paseó solo en la niebla, en el campo, bebió de un manantial fresco y le preguntó a Dios: "¿Qué es todo eso sobre tu Madre, Jesús?" Y allí mismo rezó su primer "Ave María".

Después llegó a una pequeña iglesia dedicada a la Virgen, con vidrieras de María Reina y una escultura de la Anunciación, en la que la Virgen llevaba un rosario en las manos. "Me emocioné, sollocé y me agitó en lo más hondo, y no quiero recuperarme nunca de lo que experimenté ese día en esa humilde iglesia", escribe Radice.

Así incorporó el rosario a su vida de oración.

Una experiencia mística
En enero de 2011, rezando los misterios gloriosos en la capilla del colegio, ante el tabernáculo, "tuve una visión asombrosa entre la punta de mis dedos: sentí el frío y la dureza de la tumba, y después sentí la carne de Nuestros Señor Resucitado, incluyendo sus heridas aún presentes en su cuerpo glorificado. Así experimenté de forma muy concreta cómo María nos lleva a Jesús y a su humanidad tangible. Reflexionando sobre esta experiencia, entendí que Dios me quiere ahí, en compañía de la Presencia Real, uniendo mi oración a las de María". Se formó en el Oratorio de Oxford y allí se bautizó y confirmó el 23 de abril de 2011.

De lo carismático, a lo tradicionalComo sucede con cierta frecuencia en los conversos de cultura anglosajona y origen pentecostal cuando se hacen católicos, hoy prefiere una espiritualidad más tradicional que carismática.

"Yo solía orar en lenguas, pero desde que descubrí el rosario, simplemente no he tenido nunca la necesidad", explica a ReL. "Actualmente estoy más centrado en devociones tradicionales como el rosario y la liturgia de las horas. No tengo objecciones contra la Renovación Carismática, claro, que ha sido aprobada por diversos papas. Enseño a mis hijos a rezar el rosario y por supuesto creemos que Dios cura, pero también sabemos que es importante ofrecer nuestros sufrimientos, así que hacemos un ofrecimiento cada mañana como familia. Esto es especialmente importante desde que diagnosticaron a mi hijo la enfermedad de Perthes, que le impide correr por ahí y jugar a fútbol con sus amigos. La fe, para mí, tiene más que ver con santificar lo ordinario que con buscar lo extraordinario", asegura.

Una familia en camino
Explica además que "aunque mi esposa no es católica, ha accedido a que los niños se eduquen como católicos. Cada vez siente mejor disposición hacia las enseñanzas de la Iglesia. El bautizo de los niños fue un gran paso y ella se sintió muy alegre desde ese día. También le emocionó cuando hace poco hicimos que bendijesen nuestra casa. Me mantengo en oración, y sé que hay cosas que no cambian con esfuerzo, sino sólo con la gracia de Dios".

Anthony Radice mantiene actualmente el blog "A tiny son of Mary" (http://a-tiny-son-of-mary.blogspot.com ).
Publicado en ReL

martes, 13 de marzo de 2012

UN SAGRARIO PROFANADO

Con esta imagen ha querido el Párroco de Chozas de Canales, hacer llegar a todos como quedó el Sagrario profanado en su Parroquia el viernes pasado.
Os invitamos a reparar con actos de amor, esta profanación que ha sucedido en nuestra Diócesis.

lunes, 12 de marzo de 2012

NUESTRA HISTORIA

Siguiendo el orden cronológico, nos encontramos ahora con un interesante documento sobre la Cofradía de San Benito, hoy de la Virgen de los Remedios.

 1584. El día 3 de Junio el cabildo de la Cofradía de San Benito “… que se celebra en su ermita …”, hoy de la Virgen de los Remedios, se reunió, presidida por el alcalde de la Cofradía, Juan Gómez de Ajofrín, para elaborar sus ordenanzas, pues aunque “… hace muchos años que esta Cofradía se fundó y es muy antigua en este lugar y de mucha devoción, y aunque han tenido ordenanzas no se han confirmado…”. Y habiendo estado en Sonseca el Visitador Eclesiástico había ordenado que se elaboraran dichas Ordenanzas para que, mandándolas a Toledo, fueran aprobadas por el Sr. Cardenal, pues de lo contrario se amenazaba al cabildo con la excomunión. Dichas Ordenanzas contenían las siguientes cláusulas:

            Primero ordenaban que todos los años se dijeran vísperas y misas en la ermita de San Benito el día de su festividad debiendo estar todos los cofrades en dichas vísperas con sus candelas, siempre que no estuvieran alejados de Sonseca una legua, so pena de media libra de cera.

            También que el día siguiente a la fiesta se diga misa de réquiem por los cofrades difuntos, pagando la multa anterior los cofrades que no asistieran.

            De igual manera, los cofrades deben acompañar al entierro a los cofrades fallecidos, haciendo para avisarles una señal de cinco toques de la campana mayor, y si no lo hicieran tendrán la multa anterior.

            Se estipulaba que cualquier vecino que quiera entrar en la Cofradía, debiera pagar un real, para gastos de cera y limosnas de misas.

            Otra cláusula estipula que cualquier persona que muriese sin ser cofrade pudiera ser enterrado con la solemnidad como si lo fuera, pero pagando 500 maravedís.

            También se ordenaba que si algún cofrade quisiera salir de la Cofradía pagara media arroba de cera.

            Y cuando un cofrade muriera tendría el derecho a ocupar su puesto su hijo mayor, y en su defecto su mujer.

            Todo lo cual votaron, aprobaron y mandaron a Toledo a través de un clérigo y dos procuradores.
Antonio Gallego Peces. Texto extraído del libro: La Historia de Sonseca en anales. Francisco Gil Gallego.

domingo, 11 de marzo de 2012

TODO SE PASA

sábado, 10 de marzo de 2012

DOMINGO III DE CUARESMA

Evangelio
En aquel tiempo, se acercaba la Pascua de los judíos y Jesús subió a Jerusalén. Y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas sentados; y, haciendo un azote de cordeles, los echó a todos del templo, ovejas y bueyes; y a los cambistas les esparció las monedas y les volcó las mesas; y a los que vendían palomas les dijo: «Quitad esto de aquí: no convirtáis en un mercado la casa de mi Padre». Sus discípulos se acordaron de lo que está escrito: El celo de tu casa me devora.
Entonces, intervinieron los judíos y le preguntaron: «¿Qué signos nos muestras para obrar así?» Jesús contestó: «Destruid este templo, y en tres días lo levantaré». Los judíos replicaron: «Cuarenta y seis años ha costado construir este templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?»
Pero Él hablaba del templo de su cuerpo. Y cuando resucitó de entre los muertos, los discípulos se acordaron de que lo había dicho, y creyeron a la Escritura y a la Palabra que había dicho Jesús.
Mientras estaba en Jerusalén por las fiestas de Pascua, muchos creyeron en su nombre, viendo los signos que hacía; pero Jesús no se confiaba a ellos, porque los conocía a todos y no necesitaba el testimonio de nadie sobre un hombre, porque Él sabía lo que hay dentro de cada hombre
.
Juan 2, 13-25
 
El Evangelio de este domingo nos presenta una reacción enérgica de Jesús frente a los que habían convertido en un mercado la casa de su Padre. Este acto significa la purificación del templo de Jerusalén y es un gesto de autoridad que, según la esperanza de los profetas y del pueblo fiel, tenía que realizar el Mesías. A partir de este episodio, el evangelio de San Juan se eleva a la consideración de otro Templo, que es el mismo Jesús.
El templo de Jerusalén había sido profanado no pocas veces por reyes impíos de Judá, o por invasores extranjeros. Cuando se recuperaba la normalidad, se procedía a la purificación. Pero ahora se trataba de una profanación desde el interior de Israel, con un mercadeo que invadía el espacio reservado a significar y vivir la Presencia de Dios.
En el marco de la Pascua, la gran fiesta religiosa y de peregrinación a Jerusalén por parte de los judíos piadosos, Jesús realiza un signo impresionante, al estilo de los grandes profetas. Con esta acción, cargada de simbolismo, quiere llevar a sus últimas consecuencias la denuncia de que el Templo, la casa de su Padre, casa de oración, haya sido convertido en lugar de mercadeo, y que la religión del templo, donde se adora a Dios, haya quedado vacía de contenido. No condena el culto a Dios, ni las plegarias; lo que condena es que hayan perdido el contenido y que no tengan incidencia en la vida, que el mismo culto haya sido mercantilizado.
Los judíos intervienen pidiendo signos que justifiquen su proceder y Jesús les responde de manera enigmática aludiendo a su muerte y resurrección: «Destruid este templo, y en tres días lo levantaré». Él hablaba del templo de su cuerpo y se refería a la resurrección al tercer día de su muerte, como lo entendieron sus discípulos después de los acontecimientos pascuales. Su muerte y resurrección son el signo que legitima su actuación. Todo el pasaje se orienta a esta manifestación de Cristo en su misterio salvador. Él significa el relevo de la antigua Alianza y el final del culto que encarnaba el templo de Jerusalén. Cristo da paso a una Alianza y a un culto nuevo en espíritu y en verdad.
El nuevo Templo espiritual se construye sobre Cristo, muerto y resucitado, fundamento de la nueva Alianza. Por Él también los cristianos son piedras vivas que forman parte de la construcción de un edificio espiritual para ofrecer a Dios sacrificios espirituales, agradables y aceptados por medio de Jesucristo. Cada creyente que vive en comunión con Él, se convierte en piedra viva que hace presente, en medio del mundo, la fuerza salvadora de Dios, que ofrece el culto en espíritu y en verdad, y es la señal del amor del Dios salvador para con la Humanidad entera.
 
+ José Ángel Saiz Meneses
obispo de Tarrasa

viernes, 9 de marzo de 2012

LITURGIA DEL DÍA

La parábola de los viñadores homicidas nos muestra el amor extremo de Dios. Leyéndola con calma descubrimos toda la historia de la humanidad y cómo Dios ha ido cuidando de nosotros movido únicamente por su amor. La viña, que es imagen del pueblo de Israel, también nos simboliza a todos nosotros en cuanto beneficiarios y administradores de los dones de Dios. Dios, que creó todo por amor, lo cuida todo con amor. Es el misterio de su providencia.

El texto del Evangelio muestra cómo ese amor de Dios no es correspondido por los hombres. Pero, como sucede siempre en el obrar de Dios, la realidad supera la ficción. Se nos dice en el Evangelio que el amo envía a su propio hijo esperando que a él sí lo escuchen. La lógica humana se rebela contra esa decisión. ¿Quién, en su sano juicio, enviaría a su hijo a negociar con unos viñadores que han maltratado y asesinado a sus predecesores? Nadie, excepto Dios. Porque Jesús vino a la misma ciudad, Jerusalén, que asesinaba a los profetas. Y no lo hizo en un acto de imprudencia ni de ignorancia, sino plenamente consciente de que iba a entregar su vida por los hombres. Jesús vino a ser crucificado para, y aquí la realidad deja atrás la imagen de la parábola, redimir a sus asesinos con su sangre: Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen, exclama desde la cruz. Como dijo san Juan María Vianney: “El Padre eterno, para desarmar su propia justicia, ha dado a su Hijo un Corazón demasiado bueno”.

Nos equivocaríamos si nos quedáramos en una lectura puramente histórica de los textos. Nosotros seguimos siendo los arrendatarios del campo que debemos dar fruto conforme al don que hemos recibido. Pero además, sabemos que Jesús es la vid verdadera y que si nos separamos de Él, nos volveremos infecundos.

Fácilmente olvidamos todo lo que Dios nos ha dado. ¿No es ese acaso el error de los viñadores homicidas de la parábola? Lo peor de su comportamiento es que dejan de reconocer al verdadero propietario. Entonces dejan de trabajar para otro y obran sólo para sí mismos. Es lo que dice san Agustín hablando de la ciudad de los hombres, construida sobre el amor a sí misma hasta el desprecio de Dios.

Hoy en día podemos contemplar muchos abusos que se producen en nombre de una falsa autonomía consistente en negar que todas las cosas, y también el obrar moral del hombre, tengan su último referente en Dios. Cuando eso se olvida, se abre la puerta a todo tipo de abusos, como los que observamos en el campo de la manipulación genética o en la falta de respeto hacia la vida humana, sobre todo a través del aborto y la eutanasia.

En este camino de la Cuaresma, la parábola de hoy nos anticipa lo que celebraremos durante la Semana Santa: el sacrificio de Cristo por la salvación de los hombres. También es para nosotros una oportunidad para que nuestro corazón se sienta llamado a corresponder con mayor generosidad a los dones de Dios. Para ello hemos de reconocer su amor, que se manifiesta también en que nos ha llamado a formar parte de su Iglesia

Comentario a la liturgia del día en www.archimadrid.org

miércoles, 7 de marzo de 2012

DIOS CAMBIÓ SU CORAZÓN

Flame Ministries (www.flameministries.org) es una comunidad católica de evangelización y predicación itinerante, con sede en Perth (Australia), pero con actividad en muchos países de habla inglesa. En Estados Unidos conocieron a Danny Costello, un hombre condenado a cadena perpetua por asesinato, con un pasado durísimo, pero que hoy predica en la cárcel a Jesucristo y su poder transformador. Falem Ministries ha divulgado su historia.

"Ya no me importa si estoy dentro o fuera de la cárcel, siempre predicaré la verdad de Jesucristo, porque en mi interior ahora soy plenamente libre, Él me liberó y siempre le estaré agradecido", afirma Costello. Lo impresionante en esta historia es la acumulación de oscuridad y pobrezas en el pasado de Danny Costello.

Una madre que le odiaba
Todo empezó antes incluso de sus primeros recuerdos: su madre intentó matarle porque ella quería una niña. Él sobrevivió, pero ella le pegaría y despreciaría toda su infancia: "me escupía en la cara y me decía que no era mi madre y que por qué no me iba y me moría de una vez".

Empezó a fumar porros y beber alcohol con 8 años. Su madre no le dejaba ir a la escuela. Él se escapaba, se juntaba con pandillas, entraba y salía de casas de acogida donde no le importaba a nadie. "Si mi madre no me quiere, es que nadie me va a querer", pensaba. Era un crío pero ya robaba en gasolineras y entraba en casas para llevarse lo que encontrara. Mendigaba para pagarse vino barato, pasaba algún tiempo en centros de detención de menores y comía a veces de los cubos de basura.

Cobrar por sexo
Un día, en la cola para la sopa de los sin techo, conoció a un hombre homosexual que le convenció para que se acostase con él. De esa experiencia sacó una conclusión: nadie le quería, pero eso, el sexo, era algo que algunos deseaban de él, probablemente lo único que los demás querían de él. Pasó tres meses en prisión por robos en casas, y al volver a su barrio unos amigos le llevaron a un bar gay y le dijeron que en vez de robar "nos pagarán a cambio de sexo". "Estais locos, yo no soy un maricón", les dijo. "Tío, en este bloque lo hace todo el mundo".

Así, antes de los 15 años, Danny se estableció como prostituto homosexual, y consiguió dinero para volcarse en las drogas duras. Pensaba que ahora sí había gente que le quería, le pagaba, le compraba ropa. Pero no era feliz, no tenía un hogar y a veces dormía en las calles o en cementerios, "donde a la gente le daba miedo entrar y no me molestaban". Aún así, no dejó de ir con bandas, dañar gente, robar... y le volvieron a encerrar una temporada por prender fuego a una casa.

La oración que salvó su vida... un tiempo
En la víspera de Año Nuevo, en 1978, Danny y algunos más montaron una fiesta a la que acudió una chica. Después se enteró que fue ella la que llenó de droga su bebida, una sobredosis que le dejó paralizado, inerme, tres días en el suelo de aquella casa. "Aún no sé por qué lo hizo", explica. Finalmente, una señora que trabajaba en el piso de abajo lo encontró, llamó a su familia y al teléfono de emergencia. Danny afirma que según los doctores su corazón se había parado y le daban por muerto, pero su padre, que había acudido, lloraba y rezaba y para asombro de los médicos su corazón volvió a latir.

Después de un tiempo en coma y tres meses en un hospital mental (temían que intentase suicidarse), Danny volvió a la calle... y a tomar drogas. Su madre seguía rechazándole así que dejó su familia en 1979. No volvió a verla. Tenía 16 años. Enseguida lo encarcelaron otra vez y dos presos mayores lo violaron en prisión, ante la pasividad, asegura Danny, de la policía.

Fue en esa cárcel donde oyó por primera vez hablar del amor de Jesús, su única experiencia de calor en un sitio frío. Pero fue fugaz. Tenía que mostrarse duro, hacerse un cuchillo chapucero y llevarlo siempre consigo, intentar ser peor que todos los demás, para protegerse, "cuando en tu interior eres un niño pequeño que llora pidiendo amor y ayuda".

Cuatro años después fue puesto en libertad. Sin dinero ni ningún lugar donde ir, volvió al circuito de bares gay. Consiguió un trabajo regular allí, y un amante homosexual 13 años mayor que le mantenía. Pero él no se sentía gay: "yo quería una mujer y niños, y darles el amor que nunca tuve", afirma.

Su amante le expulsó un día que le vio besando a una chica. También le echaron del trabajo. Volvió a vender marihuana, anfetaminas, pastillas y su cuerpo por las calles.

Explosión de rabia asesina
Un día un homosexual le contrató, le llevó a su casa, se emborracharon y drogaron con cocaína. "Me miré al espejo. Yo era más alto que nunca. Estaba harto de vender mi cuerpo para sobrevivir. Y simplemente estallé. Pegué a aquel hombre sin cesar, hasta que le maté. Fue como si hubiese vendido mi alma al diablo".

Fue condenado a cadena perpetua. Y como no había nadie fuera que le ayudase o pasase dinero a la cárcel, siguió vendiendo su cuerpo en prisión, para sobrevivir. Veía morir de sida a otros presos y se preguntaba: "¿cuándo me tocará a mí?"

Y empezó a rezar: no pedía a Dios la libertad. Pedía entenderlo. Entender a Dios.

Hablar de amor a los presos
"Me trasladaron a la prisión de máximo seguridad de Everglades, y allí encontré un capellán que me mostró el amor de Dios que nadie me había enseñado nunca. Él y su esposa fueron como padres espirituales para mí". Se refiere al diácono Alex Lam y su esposa Colleen, de la parroquia católica de San Luis, en la diócesis de Miami. Junto con un grupo de carismáticos chinos de la parroquia mantienen un servicio de visitas y oración en la cárcel.

En aquella capellanía de prisiones se organizaban también comidas especiales: china, hispana... y él iba al principio sólo por la comida, y así lo decía. Pero luego se abrió a lo espiritual.

Poco después se organizó un Seminario de Vida en el Espíritu de tres días de duración en la cárcel, en el que distintos hombres y mujeres venían a predicar el kerigma, el amor de Dios, el arrepentimiento, la fuerza del Espíritu Santo y la vida nueva que Él da. "Era gente llena de amor, que no veía el muro que yo había puesto a mi alrededor. Su amor lleno de Dios me conquistó".

Y la conquista fue radical. Sintió que Dios le amaba, y que él pertenecía "al cien por cien" al Espíritu Santo. "Dejé de fumar, de drogarme, de acostarme con hombres. Devolví todo eso al demonio, porque Jesús así quería que lo hiciese".

Danny Costello ha podido predicar su transformación en varios prisiones, y ha visto como Dios liberaba a mucha gente que estaba atada por muchas heridas del pasado, hábitos nocivos y tendencias destructivas. En su experiencia, "Dios tiene poder para amar y sanar y liberar". Y, más allá de eso, "para hacernos uno a través del Espíritu Santo".

lunes, 5 de marzo de 2012

NUESTRA HISTORIA



El retablo de la Iglesia San Juan Evangelista de Sonseca, fue realizado por Luís de Velasco, a quien el mismo Cardenal Arzobispo de Toledo D. Gaspar de Quiroga le encargó realizar el dorado y pintado, según consta en la escritura pública realizada ante el escribano  de Sonseca

 1583. 18 de Diciembre.- En el Ayuntamiento  se juntaron las autoridades del Concejo, el  párroco D. Juan López del Prado y el mayordomo de la fabrica de la Iglesia, de una parte: y de otra el “… pintor de imagineria…” Luís de Velasco. Todos juntos acordaron la realización de la obra conforme a las siguientes cláusulas:

            En primero lugar Luis de Velasco se comprometía a dorar y pintar el retablo junto con artistas importantes de Toledo, como fueron Diego de Valdivielso, famoso platero que a partir de 1594 sobredoro toda la plata exterior de la custodia de Toledo, que Enrique de Arfe había dejado en blanco. Nicolás de Vergara “el mozo”, quien durante el arzobispado de Quiroga fue nombrado maestro mayor de la Catedral  y que trabajé entre otras obras decorativas en los proyectos y primeros trabajos del “Ochavo” catedralicio. Pedro Yerro, ensamblador; Baltasar de Morales, batidor de oro; Lorenzo Marchés, platero.

            En segundo lugar se comprometían “ después de dorado se ha de estofar sobre el oro de finos colores haciendo en las historias de vuelto y de medio relieve y talla brocados, telas de oro a punta de pincel y sacados coloridos donde convenga… y será solo en la calle de en medio y primera orden de dicho retablo” Además Luís de Velasco se comprometía a “desasentar y sentar “ el retablo, es decir debía ir bajando todas las piezas y una vez doradas y pintadas vueltas a colocar por su cuenta, salvo los andamios y madera que correrían  a cargo de la fabrica de la Iglesia.

            En tercer lugar, que todos los rostros, cuerpos, manos y pies de bultos, medio relieve y talla ira encarnado de pulimento, dando a cada cosa lo que conviene para imitar el natural.

            Era cuarta condición que los seis tableros de pintura fueren bien pintados  de finos colores, y con las historias “que los señores curas señalaren”

Otras condiciones mas eran: que el pueblo de Sonseca deberían dar al pintor una casa durante tres años que se comprometía a realizar la obra, contados desde el primer día de Enero de 1584. Los trabajos deberían ser tasados en 3000 ducados de once reales cada uno, los plazos en que se le pagarían, era a razón de 300 ducados  cada cuatro meses los tres primeros años, y lo restante en 1587.

Fue así como paso a paso fueron estableciendo todas las cláusulas, por las que todos los artífices mejores de Toledo en ese momento, se comprometieron a trabajar en nuestro retablo.

                                                           
Antonio Gallego Peces

                                                                       Texto extraído del libro “Historia de Sonseca en Anales” . F. Gil Gallego


sábado, 3 de marzo de 2012

DOMINGO II DE CUARESMA

Evangelio
En aquel tiempo, Jesús toma consigo a Pedro, a Santiago y a Juan, sube aparte con ellos solos a un monte alto, y se transfiguró delante de ellos. Sus vestidos se volvieron de un blanco deslumbrador, como no puede dejarlos ningún batanero del mundo. Se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús. Entonces Pedro tomó la palabra y dijo a Jesús:
«Maestro, ¡qué bueno es que estemos aquí! Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías».
No sabía qué decir, pues estaban asustados. Se formó una nube que los cubrió y salió una voz de la nube:
«Éste es mi Hijo amado; escuchadlo».
De pronto, al mirar alrededor, no vieron a nadie más que a Jesús, solo con ellos.
Cuando bajaban del monte, les ordenó que no contasen a nadie lo que habían visto hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos. Esto se les quedó grabado y discutían qué quería decir aquello de resucitar de entre los muertos.
Mc 9, 2-10
 
La Transfiguración constituye un momento decisivo en la vida de Jesús. Tiene lugar unos días después del primer anuncio de su pasión y muerte, que había provocado una crisis entre los apóstoles, sumiéndolos en el desconcierto, y después de la instrucción posterior en la que les declara que, si quieren ser discípulos suyos, tendrán que seguir el mismo camino de abnegación y sufrimiento, cargando con la propia cruz. En esta situación, Jesús lleva a los tres discípulos más íntimos a lo alto de la montaña. En el encuentro de Cristo con el Padre se produce la Transfiguración, la manifestación de la gloria divina a través de su humanidad, como una luz que anticipa la gloria de su resurrección. La finalidad es, en primer lugar, preparar a los discípulos para que pudiesen afrontar los acontecimientos de la Pasión y muerte; también confirmarles la divinidad del Señor, y, por último, fortalecer su ánimo para el camino de seguimiento del Maestro, evocando la gloria que seguirá a la cruz y anticipando el Misterio Pascual.
Contemplamos este Misterio y cómo, en Jesús transfigurado, brilla la luz divina que resplandecerá especialmente en la Resurrección. La Transfiguración nos invita a contemplar el misterio de la luz de Dios presente a lo largo de la historia de la salvación que culmina en Cristo. El Padre hace una invitación a los tres apóstoles presentes: «Éste es mi Hijo amado; escuchadlo». Escuchar a Jesús significa escuchar su palabra y ponerla en práctica; significa dejar que su luz ilumine enteramente la vida; significa recibir de Él la fuerza para ser sus testigos ante los hombres.
Para vencer las crisis y desconciertos, para superar el escándalo de la cruz, para ser discípulos fieles del Señor, para dar testimonio de Él ante los hombres, son del todo imprescindibles lo que podríamos denominar momentos de Tabor. Momentos intensos de encuentro con Cristo, de experiencia profunda de fe, de luz. Esos momentos de luz ayudarán a superar las oscuridades y sequedades en el camino de la fe y a ser auténticos testigos de Cristo, que no hablan de memoria o de oídas, sino desde la experiencia viva y personal.
La Cuaresma es un tiempo propicio para vivir la unión con Cristo a través de la oración, siendo auténticos oyentes de la Palabra, centrando toda la existencia en la Eucaristía, ofreciendo a nuestros coetáneos un testimonio que transmita la alegría y la belleza de la vida cristiana, y que se convierta en una referencia en el camino que les ayude a encontrarse con Dios.
 
+ José Ángel Saiz Meneses
obispo de Tarrasa