Mostrando las entradas con la etiqueta Testimonio. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Testimonio. Mostrar todas las entradas

jueves, 30 de septiembre de 2010

CAMPAMENTOS PARROQUIALES

Como cada verano, en nuestra Parroquia han tenido lugar los campamentos que con tanta dedicación se preparan cada año.
Casalgordo, Tarazona y Anaz han sido los lugares elegidos.
Hoy traemos al blog el testimonio de dos participantes y damos gracias a Dios por esta obra tan hermosa que surgió y se desarrolla en "Nuestra Casa".

 "Voy a contar como me lo he pasado en el campamento Parroquial. El jueves 15 nos reunimos todos los niños y niñas en la plaza de la Virgen, para despedirnos de nuestras familias y comenzar el viaje hacia Tarazona. Cuando llegamos allí todo nos parecía muy grande. Cogimos nuestras maletas y fuimos hacia las habitaciones, elegimos todos nuestras camas.
Todos los días nos levantaban a las 8:00, hacíamos deporte: algunos días aerobic, y otros los pelotazos.
Más tarde íbamos todos al comedor a desayunar y cuando acabábamos íbamos a hacer las camas, arreglar las habitaciones. Después de hacer todo esto, Isaac nos daba un tema, nos reunimos todos en grupo para hacer las actividades del libro y para hablar sobre el tema y para finalizar íbamos a la Iglesia a la Exposición del Santísimo, luego teníamos deportes, fútbol, mazorcas, comba, las vidas, etc. Después nos íbamos a comer y al finalizar todos los que quisieran se iban a la siesta y los que no se iban a las actividades como taller de cocina, futbolín, ping-pong y tú si que vales, después merendábamos y otra vez deporte, duchas y lo más importante del día la Misa, y al finalizar cenábamos.
Antes de acostarnos los monitores preparaban veladas como por ejemplo la del terror, la de la princesa, animales y gymkana que para mi fue la más divertida. También un día fuimos al pueblo a hacer juegos y actividades, por último íbamos a despedirnos del Señor, relajación y dormir.
Un día nos levantamos muy temprano para hacer alfombras y después celebramos el Corpus. Esa noche rezamos el Rosario.
Os animo a todos a venir a este campamento, porque es muy divertido y nos ayuda a estar más cerca del Señor y ser mejores personas."
M.J.


"Me llamo Isabel tengo 8 años y he ido al campamento parroquial de Casalgordo.
Hemos aprendido mucho sobre Jesús.También hicimos manualidades, gimkanas,por ejemplo la del agua y la de los animales.
Nos contaron cuentos muy bonitos.Hicimos grupos: San PioX,San Ignacio de Loyola,San Juan de Ávila,
san Francisco Javier,San Juan de la Cruz.
El sábado trajeron el castillo hinchable, y nos fuimos turnando,tres grupos al castillo, tres a la piscina.
Como el domingo nos íbamos hicimos las maletas y recogimos la casa.Luego vinieron nuestros padres y abuelos,celebramos la misa y cenamos.
Animo a todos los niños para que vengan al campamento.¡ qué bien lo pasamos!"
Isabel Martín Moreno

martes, 28 de septiembre de 2010

EL MILAGRO DE LA HOSPITALIDAD

Familias para la Acogida celebra su décimo aniversario
El milagro de la hospitalidad
En 1997, un grupo de familias españolas, interesadas en la experiencia de la asociación italiana Famiglie per L'Accoglienza, comenzó a reunirse con Marco Mazzi, que en esa época tenía 3 hijos biológicos y había acogido en su casa a una chica soltera joven con problemas de droga y embarazada. Tres años después, se constituyó en España la asociación Familias para la Acogida, que hoy desarrolla un importante servicio de acción social en la Comunidad de Madrid



El pasado sábado se celebró en Madrid el décimo aniversario de la Asociación Familias para la Acogida. Por la mañana, tuvo lugar una mesa redonda, moderada por el periodista don José Luis Restán, en la que intervinieron doña Belén Cabello, Presidenta de la Asociación en España, y su homólogo de Italia, don Marco Mazzi, Presidente de Famiglie per l'Accoglienza, asociación con más de 25 años de vida y 3.000 familias acogedoras.
Recientemente, a través de la Asociación, han encontrado familia de acogida en España una adolescente de 16 años, que vivía en un centro de menores, y ahora tiene 3 hermanos de acogida, y pudiendo mantener la relación con su padre y recuperar la relación con su madre. O Luis, de dos años, ciego y con hemipáresis, que ha sido adoptado por una familia con dos hijas mayores y a quienes, hace unos meses, se ha unido Ana, de tres años, que padece el síndrome de Cornelia de Langre, adoptada por la misma familia, pues aunque a algunos pueda chocarles, existen personas que se sienten especialmente llamadas a acoger a niños con minusvalías. Crecen cada vez más los casos de madres adolescentes que, en compañía de una familia que les ha abierto las puertas de su casa, han sido capaces de llevar adelante su embarazo y viven en acogida junto a su bebé. Y está también el caso reciente de dos preciosas bebés de apenas unos meses, que necesitaban temporalmente una familia de emergencia mientras se normaliza la situación de sus madres biológicas.
Éstos son sólo algunos de los muchos milagros que se observan en las experiencias de Familias para la Acogida en España.
Esta gratuidad es fruto del amor de Dios a cada uno de sus miembros, y comenzó a través de la experiencia de algunas familias del movimiento eclesial Comunión y Liberación, y se ha ido dilatando, abarcando ahora a personas de otras realidades eclesiales y a otras que no provienen de una experiencia de Iglesia. «En Familias para la Acogida, la pasión por el mundo del acogimiento y la adopción parte de la certeza de haber encontrado en la vida algo que la hace fascinante y que nos mueve a estar agradecidos; se parte de algo que ya existe, no de algo que falta», reflexiona Teresa Díaz, Vicepresidenta de la Asociación, en el libro Ésta es tu casa. La aventura del acogimiento familiar publicado recientemente por Ediciones Encuentro.
Una nueva casa
Abrir las puertas del hogar a personas con dificultades ha sido el punto de partida para compartir con ellas sus necesidades. «Sentirse acogidos y amados es una experiencia indispensable para el crecimiento integral de una persona, y la familia es el primer ámbito natural de acogida. En esta Asociación, la aventura de los acogimientos familiares no puede separarse de una vida compartida junto a otros que nos pueden ayudar y con los que se hace preciso una comunicación libre, ágil, directa», indica Belén Cabello, la Presidenta.
150 familias forman hoy en día el núcleo de esta Asociación en España. En estos diez años, ha ofrecido programas de orientación, apoyo a menores tutelados, a familias con hijos discapacitados, formación y acompañamiento a familias y profesionales que trabajan en el ámbito de la protección a menores, mediante un sostenimiento cotidiano, educativo y técnico, organizando encuentros y seminarios.
Entre los próximos objetivos de Familias para la Acogida, destaca la creación de la casa de acogida Nuestra Señora de la Almudena, que, si Dios quiere, en un año comenzará a funcionar. Se trata de una iniciativa promovida por la FIE (Fundación Internacional de Educación) y sostenida por tres familias de la asociación Familias para la Acogida. Contará con una casa de acogida compuesta por tres hogares familiares (cada familia acogerá en su propia casa a niños en régimen de acogida temporal), y junto a estas familias habrá un piso para madres adolescentes con hijos, y en el mismo recinto, pero con una cierta independencia, hay proyectado un centro de día guiado por profesionales, que contará con voluntarios para atender a menores de 6 a 15 años, en riesgo de exclusión social, en horario extraescolar.
Para sostener estos proyectos, la asociación está solicitando colaboración económica, y apoyo de entidades y particulares que puedan aportar cualquier tipo de ayuda para la construcción de dicha casa. Se ha abierto una cuenta bancaria para el proyecto específico de dicha casa de acogida.
Teresa Ekobo
Información:
http://www.familias-acogida.es
Tel: 91306 02 76; e-mail: secretaria@familias-acogida.es
Publicado en Alfa y Omega

martes, 26 de enero de 2010

TESTIMONIO



JAIDEEP SING ERA SIJ Y AHORA SACERDOTE CATÓLICO
"No comprendía como la gente podía rezar a un Dios que muere en la cruz"

Jaideep Singh había sido formado en la espiritualidad sij por su madre, una mujer piadosa. Luego formó parte del coro del colegio católico en el que estudiaba. A los 13 años entró por primera vez en una iglesia. Los interrogantes sobre ese Dios humillado en la cruz surgieron a borbotones. Se convirtió a escondidas y se bautizó. Ahora es sacerdote y misionero.

El pasado año no ha sido fácil para la Iglesia en el subcontinente indio. En la India, país en el que menos de un 3% de la población se declara cristiana, se hanproducido frecuentes actos de intolerancia y persecución. El global Council of Indian Christian (GCIC) ha registrado centenares de casos a lo largo del año: en Karnataka, Andhra, Pradesh, Madhya Pradesh y Orissa. Sólo en este último Estado, 90 cristianos fueron asesinados y se calcula que unos 50.000 han sido evacuados a causa de la violencia fundamentalista hindú.

«Reconversiones» y congreso misionero
En Thane, cerca de Mumbai, varias organizaciones fundamentalistas trabajan intensamente para lograr «reconversiones», presuntamente a la fuerza, entre personas dalia hindú, convertidas al cristianismo. La acusación se ha tornado frecuente y ha servido para justificar la violencia de los radicales, por más que hasta el momento no se haya presentado ante los jueces ningún caso concreto. EL GCIC ha protestado por la organización de ceremonias masivas de reconversión, concebidas como un espectáculo propagandístico y un sutil medio de presión. Mientras tanto, los cristianos son constreñidos por la Policía, a practicar sólo en sus casa, o se les impide distribuir literatura religiosa, a peras del derecho establecido en ese sentido por la constitución.

En este contexto, la Iglesia católica ha celebrado en Mumbai el I Congreso misionero de la India. Mil doscientos delegados de 160 diócesis se han reunido para estudiar la situación y también fortalecer los ánimos. En el documento final se reivindica la libertad de evangelizar, que está arraigada en el encargo de Cristo, pero también en el derecho natural y positivo: «No tendremos miedo de proclamar qué significa Jesús para nosotros. Ninguna oposición ni miedo a la persecución nos impedirá anunciar el Evangelio. Es un derecho radicado en la Constitución».

Testimonios
En congresos parciales previos se ha mostrado a la sociedad la realidad de que son muchas las conversiones auténticas en el país. Destaca el carácter genuinamente religioso y libre de las decisiones de conversión y la normalidad de las personas conversas. En Calcuta, por ejemplo, se presentó Sujeta Mary Das, de 38 años y de familia brahmán, que refirió su encuentro con la fe, hace 9 años, al contemplar un cuadro del Crucificado, así como su maduración en un posterior contacto con las Misioneras de la Caridad. Impresionó a todos el testimonio de un jóven enfermo, hijo de un hindú, atraido a la fe por las palabras de Jesús: «Yo he venido para que tengáis vida en abundancia».

Sacerdote de origen sij
Del Estado del Punjab arranca la historia de Jaideep Singh, nacido en 1981 en una relevante familia sij. Hoy se llama fray Stephen James y es miembro del Maryknoll Missionary Institute. «Mi madre era una mujer muy piadosa», relata, «y me introdujo en las enseñanzas del Gurú Granth Sabih. Así que nos educamos en casa, y aprendimos a rezar y recitar los himnos de los sagrados textos», dice refiriéndose al sijismo. «Mi padre me acompañabaal “Gurdwara” (un templo sij) y poco a poco crecí en la fe del Todopoderoso».

Jaideep se matriculó en un centro católico (como es frecuente en este país), el colegio de Saint Stephen, en Chandigarh, capital de Punjab. Harold Carver, decano y fundador del centro educativo, lo recuerda como un excelente deportista que también «cantaba en el coro».

Por su buena voz le invitaron a actuar en la Vigilia Pascual de una pequeña iglesia, la de san Sebastián. Tenía 13 años y era la primera vez que entraba en una iglesia católica. «Tengo vívidos recuerdos del crucifijo colgado en lapared y toda la gente de rodillas rezando. No comprendía cómo la gente pordía rezar a un dios débil, que moría en una cruz, Para mí, de Dios tenía que emanar la fuerza y el poder». La liturgia le produjo un gran asombro, igual que la oración en común. Se abrió ante su mente «un camino totalmente nuevo para mí».

La conversión
Fue un largo viaje interior. «Mi madre se dio cuenta pronto de que había algo nuevo en mí y percibió mi interés inicial en el cristianismo, pero no me dijo nada». Comenzó a charlar con el decano Carver, y cada vez se sentía más atraído por la fe. Inesperadamente, falleció su madre y entonces dse volvió apremiante el anhelo de comprender el sentido de la vida y de la muerte. Ahora recuerda su oscuridad interior en aquél momento: «No entendía ni dónde estaba Dios en lo que me estaba pasando, ni qué significado tenía la vida». En aquellos días, el acompañamiento de Carver fue decisivo. «En un momento dado, empecé a comprender la conexión entre la vida y la muerte, empecé a entender que Jesús había muerto y resucitado por nosotros».

Habló con su padre que «se puso muy enojado y ofendido y llamó a mis hermanas, que vivían en Europa y Estados Unidos, para preguntarles más sobre el cristianismo». En el sufrimiento propio y de los suyos «empezó miparticipación en la Pasión y Muerte de Jesús», recuerda. Pero decidió pedir el bautismo. «Me convertí en secreto. Durante tres o cuatro años lo oculté a mi familia. No quería hacerles sufrir más». Escogió lo snombres de Stephen y James, enhonor de los santos patrones del colegio donde había conocido la fe cristiana.

La vocación sacerdotal. Stephen se trasladó a Estados Unidos para comenzar sus estudios universitarios, a la vez que trabajaba en una gasolinera para pagarse los gastos. Por las mañanas asistía a Misa. Se apuntó de nuevo al coro y, un día, el director le presentó a los Maryknoll Missionaries. «Sentía en mí el deseo de comunicar con Dios, de dedicar mi vida entera a la contemplación», cuenta; «siendo indio, y habiendo recibido de mi madre una cultura y un sentido de la divinidad muy profundos, la vida mística me atraía mucho en aquellos días».

En 2001 hizo un curso de retiro durante la Pascua. Allí percibió su vocación y se matriculó en el seminario. De momento no dijo nada a su padre y a sus hermanas, Sufría mucho pensando en el dolor que podría ocasionarles. «Dios es fiel, pensaba, y estaba seguro de que les daría una recompensa más grande de lo que pudiera imaginar».

La ordenación
Comenzó sus estudios en la Saint Xavier University de Chicago, primero, y después en el Maryknoll Language Institute, de Cochabamba, Bolivia. Durante dos años trabajó en una misión entre los aymara del Perú. El pasado mes demayo, fue ordenado sacerdote. Sus tres hermanas asistieron a la ordenación. Su padre no obtuvo el visado de los Estados Unidos, pero le hizo saber que lo hubiera deseado y «mandaba su bendición con mis hermanas. Quería que supiera que estaba muy orgulloso de mí y que aceptaba mi vocación. Fue uno de los días más felices de mi vida. Mucha gente me escribe ahora, diciendo que rezan por mí durante este Año Sacerdotal. Siento la honra y el privilegio de ser un sacerdote bendecido por las oraciones de tanta gente por todo el mundo. Alienta en mí el deseo de ser un sacerdote santo y un misionero que sirva a Dios a ytravés del servicio a su Pueblo».

lunes, 9 de noviembre de 2009

MAS FUERTE QUE EL ODIO




Guénard es autor del libro biográfico 'Más fuerte que el odio'



Su historia es la de un niño al que su madre abandonó -lo dejó atado a un poste- cuando tenía tres años. Con cinco las continuas palizas de su padre alcohólico lo mandaron al hospital, donde pasó dos años postrado en una cama sin recibir ninguna visita. Recuperado, pasó a manos de los servicios sociales y fue adoptado a los 11 años.
Poco después llegó en un reformatorio -le acusaron de incendiar una granja- en el que sufrió malos tratos. Por aquel entonces, las aspiraciones del niño Tim, de doce años, eran fugarse del correccional, convertirse en jefe de una banda y matar a su padre.
Lleva a cabo la primera; se escapa del reformatorio y se esconde en los alrededores de la Torre Eiffel. Violado, queda en manos de los proxenetas de la zona, que lo ‘contratan’ como carterista y lo explotan sexualmente.



El burlador de destinos
Tres años después tiene el primer golpe de suerte de su vida: arrestado, vuelve al correccional pero cae en manos de una jueza, “la buena jueza”, que le da la oportunidad de formarse como aprendiz de escultor. Descubre en el boxeo la manera de canalizar su energía y comienza a estabilizar su vida. Consigue su diploma y, por azar, descubre a la Comunidad del Arca (la mayor ONG católica de Francia), y en ella al padre Thomas.
El deseo de matar a su padre se convierte -comienza aquí su camino hacia el catolicismo- en un sincero perdón. Supera su traumática infancia y cambia sus callejeras amistades por las de un grupo católico.
“Yo no he reproducido la violencia simplemente porque encontré a gente que me hizo desear cosas más positivas. Encontré gente que decía en voz alta lo que tú pensabas en bajito; eran personas que habían tenido una vida difícil y ahora viven una vida muy bella”,
señalaba recientemente Guénard a la revista Misión.
Y es que, desde niño, vio el amor de las demás familias como ese escaparate que se mira desde fuera sin poder comprar nada. Tim deseaba otra vida, pero el cambio era tan profundo como lento:
“Un día lo veía todo claro, pero al día siguiente volvía a caer”.
Caía, pero volvía a levantarse; tenía a su alrededor a esa gente que le recordaba lo que él quería ser.
“El amor que se da en este mundo no es para gente que tiene prisa”, dice el burlador de destinos, que encontró a una mujer “que tuvo una mirada bella sobre mí. A veces puedo ser muy tonto, pero yo le decía: confía en mí, cambiaré”. Su mujer y madre de sus cuatro hijos supo creer en Guénard, “incluso cuando yo dudaba de mí mismo”.
Hoy, a sus 51 años y después de haber compartido con el mundo su historia a través de la biografía Más fuerte que el odio (Ed. Gedisa), Guénard acoge en su familia a chicos problemáticos. Les enseña la vida que pueden tener si se lo proponen, una vida lejos de la perfección -
yo le digo a mis hijos: si papá hace algo bien, decídselo, pero si hace algo mal, también“- pero en la que no cabe el resentimiento: “Quien quiera que seas, cualesquiera que sean tus heridas y tu doloroso pasado, nunca olvides, en tu memoria magullada, que te espera una eternidad de Amor“.
Tim Guénard participará en las ediciones de Sevilla y Madrid (10 y 12 de noviembre) del congreso para jóvenes con valores ‘Lo que de verdad importa’

martes, 3 de noviembre de 2009

LA SANTIFICACION DEL TRABAJO DE UN CARNICERO

Nacho Alonso, carnicero barcelonés. Nacido en 1963 y padre de nueve hijos. La santidad no es cuestión de complicar lo sencillo. Dios nos ayuda a simplificar lo complicado.


sábado, 31 de octubre de 2009

TREINTA MINUTOS MÁS


El CEU ha celebrado la I edición de los Premios Nacionales «La Puerta del Recuerdo» en homenaje a las víctimas del terrorismo. Uno de estos premios rubricado como «Coraje cívico» fue otorgado a José Antonio Ortega Lara, el funcionario de prisiones que estuvo encerrado en un zulo 532 días a manos de los terroristas de ETA.

Fue el presidente Aznar el encargado de entregarle el galardón. Durante su intervención, Aznar narró que en aquella noche de tensa espera ante la búsqueda del lugar en que estaba secuestrado Ortega, recibió la llamada del entonces Ministro del Interior Jaime Mayor Oreja. Este le informó que lamentablemente las pesquisas de la Guardia Civil no tenían fruto. El presidente respondió, mejor dicho, rogó que se permitiera a los guardias civiles media hora más para seguir buscando. Durante aquellos oportunos 30 minutos de una interminable y a la vez vertiginosa madrugada, la Benemérita dio finalmente con el zulo que aprisionaba a Ortega Lara.

A unos cientos de kilómetros del lugar de la liberación, en Lerma, provincia de Burgos, en el Convento de las Clarisas, para más señas, las hermanas rezaban por el buen fin de la operación policial, a ruego de un buen amigo de la comunidad como era a la sazón el Director General de la Policía, Juan Cotino. Dicen que algunas, vencidas ya por el sueño, hicieron amago de retirarse a sus celdas. Una de ellas insistió en seguir un poco más con las plegarias. Media hora más. Treinta minutos más. Mil ochocientos segundos más para la esperanza y para la vida.

La oración es el medio privilegiado para que se desarrolle el dinamismo espiritual y la relación con Dios. Es lo que nos procura el encuentro con el Señor. Pero es también el temple de nuestra serena intransigencia con el mal. Nunca menospreciemos la gracia de la oración.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

HAY COSAS QUE SOLO CAMBIAN POR CRISTO


* "En mayo de 1974, siendo profesor de secundaria, animé a mis alumnos a venir conmigo a una manifestación contra la visita de Kissinger en Italia. Yo no podía ir a menos que el aula quedara vacía, y cuatro alumnos se negaron. "Usted habla mucho de acción y cambio, pero hay cosas que sólo cambian por Cristo", me dijeron. Eran unos chicos de Comunión y Liberación (CL). Y empecé a cambiar mi visión de las cosas"
*Encontrandose tanto tiempo deprimido "acompañado por otro sacerdote, cobré conciencia de que Dios no me estaba castigando, que Él me amaba"
Aldo Trento, italiano, llegó a Paraguay hace 20 años, sumido en una depresión inacabable. Pero de esa vivencia salieron sus obras: un centro para enfermos crónicos y terminales, un asilo, una escuela, una granja para enfermos de sida, un servicio de donantes de sangre y un banco de alimentos.


(Pablo J. Ginés / Forum Libertas) Es párroco de San Rafael, en la capital paraguaya, y responsable de la ingente obra solidaria de la Fundación San Rafael (http://www.sanrafaelobras.com ). Ha escrito dos libros sobre las reducciones, las misiones de los jesuitas con los indios guaraníes del siglo XVII y XVIII, y es responsable de una exposición sobre este tema que han visto miles de personas durante el Meeting de Rímini. Pertenece a la fraternidad San Carlos Borromeo (www.fraternidadsancarlos.org), la orden de sacerdotes misioneros del movimiento Comunión y Liberación (www.clonline.org) .-
Padre Aldo, cuéntenos por favor cómo llegó usted a las misiones.
- Bien, recién ordenado sacerdote, en los años 70, viví una época confusa, en mi vida y en la de la Iglesia. Yo era cura, pero no me veía capaz de dar respuesta a nada. Me volqué en una ideología de extrema izquierda, marxista. En aquella época yo incluso creía que la lucha armada era una opción lícita para avanzar en la lucha de clases. Yo era del Che, de Mao, de la Guerra de Vietnam...
En mayo de 1974, siendo profesor de secundaria, animé a mis alumnos a venir conmigo a una manifestación contra la visita de Kissinger en Italia. Yo no podía ir a menos que el aula quedara vacía, y cuatro alumnos se negaron. "Usted habla mucho de acción y cambio, pero hay cosas que sólo cambian por Cristo", me dijeron. Eran unos chicos de Comunión y Liberación (CL). Y empecé a cambiar mi visión de las cosas.
Entonces me enamoré de una mujer. Sabía que nuestra relación era imposible, y me hundí en la depresión. Decidí luchar por ser fiel a mi vocación religiosa. Llorando, expliqué mi lucha, mi drama, al padre Luigi Giussani, fundador de CL. Él me miró como Jesús, me llevó a su casa, me acompañó. Asumí mi pequeñez y así, pequeño y débil, Giussani me envió de misionero a Paraguay hace 20 años.
Durante 15 años de lucha contra la depresión, acompañado por otro sacerdote, cobré conciencia de que Dios no me estaba castigando, que Él me amaba. De esa experiencia surgieron mis obras de acogida en Paraguay: la casa de enfermos terminales, de ancianos, la acogida de enfermos de sida, prostitutas, transexuales, homosexuales... a todos les puedo abrazar hoy. -

Usted que tiene experiencia de primera mano, ¿qué nos puede decir de la depresión?
- En mi última visita a Italia hablé sobre la depresión, y recibí 6.000 e-mails tratando este tema. Es un tema que afecta a muchísima gente, el que más inquieta. La realidad es que el hombre de hoy se siente solo, porque ha rechazado a Dios. Amar es ese deseo que dice "tú no morirás". No es un poseer al otro como un objeto, sino verlo como persona. Hoy puedo decir que sin haber vivido la depresión, hoy no sería lo que soy, mi paternidad hoy sería distinta. Quien tiene a Cristo no está en manos de la depresión, sino en manos de Dios.
- Usted devolvió al gobierno Berlusconi sus medallas honoríficas por el caso de la joven Eluana... La Orden de la Estrella de la Solidaridad, que le entregó Berlusconi en persona.
- Se la devolví, pero no para negar nada, sino para afirmar algo. Cuando le negaron el alimento a Eluana, para que muriese, yo quise afirmar el valor infinito del hombre. En nuestra casa de enfermos de San Ricardo Pampuri tengo un niño sin cerebro, pero vive y veo en él el rostro del Misterio. Si no hay Dios, lo único razonable es la anarquía, el poder del fuerte. Pero si hay un Dios Padre, cada uno de sus hijos es divino, porque Él los ama.
Los indios guaraníes llamaban al dios creador Tu-Pá, "el que hizo lo maravilloso". El presidente de un país no es nadie para decidir si Eluana es humana, si ha de vivir o morir, porque eso corresponde solo a Dios. Por eso devolví mis medallas, en protesta. Me suscita piedad el padre de Eluana, pero también Eluana misma, que fue víctima del ataque de una cultura materialista.-

Usted ha presentado en Rímini la exposición "Una vida feliz por Dios y por el Rey", sobre las misiones de los jesuitas en la América Hispana.-

Si leemos el testamento de Isabel la Católica y otros documentos, se ve con claridad que la empresa de España en América pretendía sobre todo evangelizar. Carlos V, después de convocar el debate de Sepúlveda y Las Casas en Valladolid, declaró que no le importaba la quiebra económica "por no perder una sola alma para Cristo". En la presencia española en América, como en todo lo humano, la cruz y la espada, la gracia y el pecado iban de la mano. Lo que yo digo es que los jesuitas eran unos enamorados de Cristo, del hombre y de los guaraníes.
- ¿De Cristo o de la utopía?
- Es incorrecto e ideológico hablar de las reducciones jesuitas del siglo XVII y XVIII como "utopía", "comunismo paraguayo" o "república platónica". En sus textos vemos que toda su inspiración era el Evangelio, no los pensadores utópicos.
- La muestra insiste en el tema de la belleza
- Es que los jesuitas, durante los dos primeros años con cada grupo de indios, les predicaban sólo la belleza de Cristo y de la salvación. Solo después les educaban en el matrimonio monógamo y la moral cristiana. Recordemos que sólo había dos o tres sacerdotes -y algún hermano lego- en comunidades de 2.000 o 3.000 indios. Esto no se sostenía por la fuerza de ninguna manera, era una experiencia de libertad. La belleza, no la fuerza, conquistó a los guaraníes. Cuando Carlos III ordena la expulsión de los jesuitas, los indios le escriben: "Majestad, pagaremos más impuestos a cambio de que no nos quiten a los padres, que nos sacaron de la selva".-

En la exposición se recuerda algo insólito: un ejército de indios y curas que gana una batalla-

Sí. Durante décadas, los esclavistas portugueses, llamados "paulistas" o "mamelucos", atacaron las misiones. El padre Montoya organizó un éxodo de 12.000 indios hasta la zona que hoy es Argentina huyendo de los esclavistas. Pero no bastó. Como los ataques seguían, pidieron permiso al rey para armar a los guaraníes. También acudieron a Roma y el Papa emitió una bula condenando los ataques a las misiones.
La milicia guaraní entrenada por jesuitas, ex-militares españoles, venció a un ejército de más de 3.000 esclavistas en la batalla de Mbororé en 1641 y las misiones florecieron un siglo más. Es quizá el hecho militar más importante de la América hispana, pero en Sudamérica apenas se enseña en los colegios ni libros de texto porque a los masones no les interesa.-


¿Quién acabó con las reducciones del Paraguay?- El mayor culpable fue el rey de España, Carlos III, al expulsar a los jesuitas en 1768. El marqués de Pombal en Portugal y la masonería hicieron circular que los jesuitas tenían un reino independiente en América, hablaban de un "indio rey Nicolás I del Paraguay". Incluso muchos eclesiásticos creían esta historia. Es muy triste, pero en España recibieron a los jesuitas expulsados de América con abucheos y tomatazos. España encargó a franciscanos y curas diocesanos la pastoral de los indios, pero éstos eran demasiado angelicales, sólo daban los sacramentos, no tenían capacidad organizativa ni política. Sin la protección política de los jesuitas, las misiones se vaciaron o fueron saqueadas.-

¿Qué piensa usted de la llamada "teología indígena" y de la teología de la liberación?-

Mientras que Isabel la Católica pidió que el evangelio llegase a todos los hombres, hoy algunos proponen una especie de cristianismo indigenista, donde parece que Jesús sólo se interesa por los indios y no por los otros hombres. Esto es un error. Los jesuitas supieron ver los bueno de los guaraníes y combatir lo malo: el canibalismo, la poligamia, la brujería... Esto es lo que hay que hacer. Anunciar a Cristo es promover lo humano. Mediante la belleza, los jesuitas conquistaron el corazón de los guaraníes. Los españoles deberían estar orgullosos de esta etapa de la historia y estos hombres al servicio de Dios y del rey.

jueves, 27 de agosto de 2009

FAMILIA


Cuando el salmista clama “Dichoso el hombre a quien corrige el Señor” (Sal 93,12), Sergio lo certifica con su vida. Como educador inescrutable que usa de paciencia y de misericordia, Dios le ha atraído hacia sí con lazos de infinita bondad. Con 29 años le diagnosticaron una enfermedad tan agresiva como extrema, por la que estuvo a punto de perder la vida, pero quiso Dios que, contra todo pronóstico, el mal remitiera.Hoy por hoy se encuentra recuperado y, lo más sorprendente, agradecido porque esta dolorosa circunstancia le ha hecho renacer a la vida plena: su matrimonio, la paternidad, su profesión, la relación con el prójimo, todo se llena de contenido y Dios ocupa ahora el centro de sus deseos y voluntad. El sufrimiento y la debilidad le han hecho descubrir lo que conocía de oídas, el amor infinito de un Padre vivo y cercano. Testigos somos de otro encuentro cara a cara con el misterio de la Cruz: escándalo y necedad para el mundo, sabiduría para el cristiano.
¿Cuándo empezaste a sentirte mal?Sergio: El día que íbamos a bautizar a mi hija Isabel me levanté con temblores, mareos y dolores por todo el cuerpo. Yo sólo deseaba encontrarme bien durante la misa para no llamar la atención y así pasó. Pero de vuelta a casa comencé de nuevo a sentirme mal, nos fuimos al hospital y ya me ingresaron.
¿Imaginabas que tenías algo serio?Sergio: Sabía que no era ninguna tontería y que iba para largo. Los dos primeros días estaba convencido de que me moría y eso me hacía sufrir, aunque más que por la muerte en sí, porque iba a dejar solas a María, mi mujer, y a nuestra hija Isabel, que tenía dos meses. Pasaron los días y me tranquilicé, pero físicamente me iba poniendo peor.
¿Cómo iba trascurriendo la enfermedad?Sergio: A veces pensaba que estaba como Jesucristo crucificado; con dos vías en cada brazo y los pulmones drenados porque estaban encharcados. Llegué a estar más de veinte días sin admitir ningún alimento, sólo por vena. Me dolía todo el cuerpo, hasta la respiración de la gente me molestaba. La morfina no me hacía efecto, pero curiosamente tenía paz y sé que no venía de mí. Sabía que estaba rezando por mi mucha gente y notaba el poder de la oración por la comunión de los santos. Además, recibí la unción de enfermos y esto también me ayudó.
María: Nunca he visto a una persona afrontar una situación tan extrema con tanta paz. Llamaba la atención cómo agonizaba en la cama y no le oíamos decir ningún reproche.
¿Cuándo te dieron el diagnóstico?Sergio: Me hicieron la biopsia y luego me operaron. Recuerdo que cuando me llevaban hacia el quirófano le decía a Dios: “Ten compasión de esta piltrafilla y acéptame en el cielo”. Estaba tan convencido de que me iba a morir que me daba pena no haberme despedido de la gente. Salí con vida de la intervención y más tarde me dijeron que padecía un Linfoma no Hodgkin muy agresivo.
¿Cómo te lo tomaste?Sergio: Como he dicho, lo viví con paz, pues sabía que nada es por casualidad. María y yo nos pasábamos el día rezando, pero no pidiendo mi curación, sino porque nos sentíamos consolados. Empecé a descubrir que el dolor tiene un sentido de redención muy grande. Como me preocupaban dos circunstancias por las que estaban pasando algunos familiares míos, decidí ofrecerlo por ellos.
¿Cuándo comenzó a remitir la enfermedad?Sergio: No es que sintiese una fuerza sobrenatural, pero de repente me incorporé. Mejoré tanto que con el primer ciclo de quimioterapia ya bastaba, pero continuaron con los otros siete por seguir el protocolo. El médico no daba crédito.María: Era el día de Nochebuena; recuerdo que me fui del hospital durante unas horas para llevar a la niña a casa de mis padres. Dejé a Sergio totalmente derrotado en la cama, había perdido 18 kilos en 25 días, tenía cara de cadáver y llevaba semanas sin hablar. Cuando volví me lo encontré sentado en la cama comiéndose los langostinos que me habían preparado para esa noche. ¡No me lo podía creer!
Entonces estamos hablando de un milagro, de algo que se escapa a todo razonamiento científico y médico.Sergio: Desde luego hay algo grande en todo esto. Yo sólo sé que me podía haber muerto y Dios no lo ha permitido. Si he sobrevivido al cáncer en un estado tan avanzado es por algo. Todavía no he cumplido mi misión, que no tiene por qué ser espectacular a los ojos del mundo: quizá es algo sencillo, pero que me lleve al cielo. Por ejemplo, Dios nos ha concedido dos hijos más después de un tratamiento muy destructivo con quimioterapia, cuando nos dijeron que lo más probable es que me hubiera quedado estéril. Puede que mi misión sea tener hijos cristianos. De todos modos, para mí el mayor milagro es que este acontecimiento le pueda ayudar a la gente para su conversión, como lo ha hecho con nosotros.

¿Puedes decir que el cáncer ha sido bueno para tu vida?Sergio: Sí. Estoy convencido de que Dios lo ha permitido por amor, para salvarme, pues estaba perdido. Ahora todo lo vivo con mayor intensidad. Hay cosas de mi vida que borraría porque considero que yo no las he hecho bien. Soy bastante soberbio y prepotente y no he sido justo con muchas personas; eso lo cambiaría. Pero la enfermedad no. Me quedo con el Sergio de ahora. Ha sido un tiempo muy duro, pero me ha hecho aprender muchas cosas necesarias para mi vida.
¿Cuáles, por ejemplo?Sergio: Aparte del sentido redentor del sufrimiento, que ya he dicho antes, he comprendido que lo importante es la vida eterna y no el prestigio o el dinero, que era donde yo me apoyaba. Aprendes a vivir en precario y no para los planes. En la educación de los hijos, por ejemplo, ahora lo más importante es transmitirles la fe.
María: Antes nos hubiera preocupado más su formación intelectual, llevarles al mejor colegio, saber idiomas, ganar nosotros el máximo dinero para pagarles el mejor colegio que les permita a su vez una buena educación, para que ellos también pudieran ganar mucho dinero. Ahora nos preocupa más la educación cristiana o anticristiana que puedan recibir que los méritos académicos.
¿Crees que Dios ha usado contigo una pedagogía a tu medida? Sergio: Claro que sí. Si no llega a pasarme esto, yo seguiría poniendo la vida en el éxito y el dinero, y sería un desgraciado. Sé que el Señor ha pensado “este pobrecillo necesita algo duro o no se entera de nada” y, aún así, creo que es un proceso de conversión, que me hace ir paso a paso creciendo espiritualmente.
María: Nosotros somos carne de cañón de divorcio. Los dos somos muy soberbios y, si no llega a suceder esto que nos ha hecho replanteárnoslo todo, a la primera de cambio hubiéramos pensado: “¿por qué tengo que pedir perdón?” y, a la segunda, “pues tú te vas con tus padres y yo con los míos”.
Por lo que veo, podéis discernir que todo está hilado y en conexión.Sergio: Así es. Dios tiene sus tiempos. A mí me gustaría ser santo ya, pero bueno, lo que Él quiera. Sigo teniendo mi cruz y mis pecados, pero veo que he ido dejando muchas cosas que me estorbaban. El camino que lleva al cielo no es estrecho porque tenga ortigas, piedras etc., sino porque vas liberándote de lo que te impide ir ligero como el dinero, la fama, la soberbia. Al final sólo cabe tu cruz y tú.
¿Os habéis sentido sostenidos por el Señor en el sufrimiento?Sergio: Dios ha tenido mucha misericordia con nosotros. La gracia ha sido superior a la prueba. Han sido momentos duros pero sabíamos que Dios estaba actuando. María: Nosotros nos hundimos en un vaso de agua y en los momentos más duros sacábamos fuerzas de donde no hay. El Espíritu Santo nos ha permitido estar fuertes. Me parece un milagro que el mes que estuve en el hospital no me pegara un golpe con el coche, porque cuando llegaba a casa no era consciente de cómo había hecho el trayecto. Dios te da la gracia no sólo para resistir física sino también emocionalmente. No tenía ninguna duda de que pasaba esto por algo bueno.
Me imagino que el demonio trabajará duro para arrebatar lo que la enfermedad ha sellado en vuestro corazón. Sergio: Al demonio lo tenemos hiperenfadado. Merodea alrededor de nuestra vida y nos acecha con tonterías para derribar lo que Dios ha construido sobre roca firme.
María: Por donde nos ve más débiles mete la cuñita para quitarnos la paz. Lo bueno es que lo vemos venir: nos hace discutir en el matrimonio, juzgar al otro, tentarnos con el dinero etc. Con la oración y descansando en la voluntad de Dios es como conseguimos espantar al demonio.
¿Creéis que el Señor ha sido bueno con vosotros?Sergio: Sí, no tengo ninguna duda. El sufrimiento me ha cambiado la vida. Durante la enfermedad se ha gestado una criatura nueva que, aunque todavía está en pañales, me hace vivir en la gratuidad divina. Estoy descubriendo una serie de sensibilidades que antes no tenía: con los pecados y especialmente con los pobres. No es por lavar mi conciencia, sino que ahora veo a Cristo en el pobre y es una sensibilidad que me sorprende, pues antes no la tenía. Cuando veo a un pobre siento la necesidad de darle todo lo que tenga: un euro, cinco o veinte, pues sé que ahí está Jesucristo y los pobres vienen de parte de Dios. Les falta llamarme por mi nombre. Un día, cuando un pobre me pidió dinero, yo le pregunté si sabía rezar, él contestó muy asombrado que sí, entonces le di lo que llevaba en la cartera y le dije: “Pues reza por mí”. Se quedó a cuadros, seguro que todavía no lo ha olvidado. Me estoy haciendo con una legión de pobres que rezan por mí. También me ha regalado aprobar una oposición sin esfuerzo. Me presenté a los primeros exámenes en plena quimioterapia y logré aprobarlos. María: Para mí el milagro no es sólo que aprobara la oposición, sino que quisiera presentarse, pues este nuevo trabajo supone renunciar al dinero y la proyección profesional a cambio de tener tiempo para la familia.

¿Seguís descansando día a día en el Señor?Sergio: Vivimos con mucha tranquilidad el tema de las revisiones, pero no por ignorancia, pues sé a lo que me expongo, sino porque confiamos en Dios. Si ha sido bueno con nosotros hasta ahora, lo seguirá siendo en adelante. A la gente le da reparo preguntarme por el cáncer, pero yo lo tengo superado. Es más, no quiero olvidar nunca de dónde me ha rescatado el Señor. Poco después he tenido un accidente. La moto quedó siniestro total y yo sólo me hice un esguince. Está claro que Dios sigue empeñado en tenerme aquí para que cumpla mi misión. El padre de un amigo me decía: “Yo no sé quién es tu ángel de la guarda, pero lo tienes exprimido. Se va a ganar un puesto principal en el cielo con todo lo que trabaja contigo”.
María: Como ves, nos podemos planificar y organizar, pero ya no nos proyectamos.

Fuente: Camina y Ven

martes, 25 de agosto de 2009

EJERCICIOS SOBRE EL PERDÓN


Carta de una joven religiosa desde la trágica Bosnia:


Soy Lucy, una de las jóvenes religiosas que ha sido violada por los soldados serbios. Le escribo, Madre, después de lo que nos ha sucedido a mis hermanas Tatiana, Sandria y a mí. Permítame no entrar en detalles del hecho.
Hay en la vida experiencias tan atroces, que no pueden contarse a nadie más que a Dios, a cuyo servicio, hace apenas un año me consagré. Mi drama no es tanto la humillación que padecí como mujer, ni la ofensa incurable hecha a mi vocación de consagrada, sino la dificultad de incorporar a mi Fe un evento que ciertamente forma parte de la misteriosa voluntad de Aquel, a quien siempre consideraré mi Esposo Divino. Hacía pocos días que había leído “Diálogo de Carmelitas”, y espontáneamente pedí al Señor la gracia de poder yo también morir mártir. Dios me tomó la palabra, pero, ¡de qué manera!
Ahora me encuentro en una angustiosa oscuridad interior. El ha destruido el proyecto de mi vida, que consideraba definitivo y exaltante para mí y me ha introducido imprevistamente en un nuevo designio suyo que, en este momento me siento incapaz de descubrir. Cuando adolescente escribí en mi Diario: “Nada es mío, yo no soy de nadie, nadie me pertenece”. Alguien, en cambio, me apresó una noche, que jamás quisiera recordar, me arrancó de mí misma, queriendo hacerme suya… Era ya día cuando desperté y mi primer pensamiento fue el de la agonía de Cristo en el huerto.
Dentro de mí se desencadenó una lucha terrible. Me preguntaba por qué Dios permitió que yo fuese desgarrada, destruida precisamente en lo que era la razón de mi vida, pero, también me preguntaba a qué nueva vocación El quería llamarme. Me levanté con esfuerzo y mientras ayudada por Sor Josefina me enderezaba, me llegó el sonido de la campana del convento de las Agustinas, cercano al nuestro, que llamaba a la oración de las nueve de la mañana. Me hice la señal de la cruz y recité mentalmente el himno litúrgico: “En esta hora sobre el Gólgota, Cristo, verdadero Cordero Pascual, paga el rescate de nuestra salvación”. ¿Qué es Madre, mi sufrimiento y la ofensa recibida, comparados con el sufrimiento y la ofensa de Aquel por quien había jurado mil veces dar la vida? Entonces, dije despacio, muy despacio: “Que se cumpla tu voluntad, sobre todo ahora que no tengo dónde aferrarme y que mi única certeza es saber que Tú, Señor, estás conmigo!”
Madre, les escribo no para buscar consuelo, sino para que me ayude a dar gracias a Dios por haberme asociado a millares de compatriotas ofendidas en su honor y obligadas a una maternidad indeseada. Mi humillación se añade a la de ellas, y, porque no tengo otra cosa que ofrecer en expiación por los pecados cometidos por los anónimos violadores y para reconciliación de las dos enemigas etnias, acepto la deshonra sufrida y la entrego a la misericordia de Dios. No se sorprenda, Madre, si le pido que comparta conmigo un “gracias” que podría parecer absurdo. En estos meses he llorado un mar de lágrimas por mis dos hermanos asesinados por los mismos agresores que van aterrorizando nuestras ciudades, y pensaba que no podría sufrir más de eso, tan lejos estaba de imaginar lo que me habría de suceder! A diario llamaban a la puerta de nuestro convento centenares de criaturas hambrientas; tiritando de frío, con la desesperación en los ojos.
Hace unas semanas un muchacho de 18 años me dijo: ” Dichosas ustedes que han elegido un lugar donde la maldad no puede entrar”. El chico tenía en la mano el rosario de las alabanzas del Profeta. Y añadió en voz baja: “Ustedes no sabrán nunca lo que es la deshonra “. Pensé largamente sobre ello y me convencí de que había una parte secreta del dolor de mi gente que se me escapaba y casi me avergoncé de haber sido excluida. Ahora soy una de ellas, una de las tantas mujeres anónimas de mi pueblo, con el cuerpo devastado y el alma saqueada.
El Señor me admitió a su misterio de vergüenza. Es más, a mí, religiosa, me concedió el privilegio de conocer hasta el fondo la fuerza diabólica del mal. Sé que de hoy en adelante, las palabras de ánimo y de consuelo que podré arrancar de mi pobre corazón, ciertamente serán creíbles, porque mi historia es su historia, y mi resignación, -sostenida por la fe-, podrá servir, sino de ejemplo, por lo menos de referencia para sus reacciones morales y afectivas. Basta un signo, una vocecita, una señal fraterna para poner en movimiento la esperanza de tantas criaturas desconocidas. Dios me ha elegido, “que él me perdone esta presunción”, para guiar a las más humilladas de mi pueblo hacia un alba de redención y de libertad. Ya no podrán dudar de la sinceridad de mis palabras, porque vengo, como ellas, de la frontera del envilecimiento y la profanación. Recuerdo que cuando frecuentaba en Roma la Universidad “Auxilium” para la Licenciatura en Letras, una anciana eslava, profesora de literatura, me recitaba estos versos del poeta Alexej Mislovic: “Tú no debes morir porque has elegido estar de la parte del día”.
La noche, en que por horas y horas fui destrozada por los serbios, me repetía estos versos, que los sentía como un bálsamo para el alma, enloquecida ya casi por la desesperación. Ahora ya todo pasó, y al volver hacia atrás, tengo la impresión de haber sufrido una terrible pesadilla. Todo ha pasado, Madre, pero, todo empieza. En su llamado telefónico, después de sus palabras de aliento, que le agradeceré toda la vida, Usted me hizo una pregunta concreta: “¿Qué harás de la vida que te han impuesto en tu seno?” Sentí que su voz temblaba al hacerme esa pregunta, pregunta a la que no creí oportuno responder de inmediato, no porque no hubiese reflexionado sobre el camino a seguir, sino para no turbar sus eventuales proyectos con respecto a mí. Yo, ya decidí. Seré madre. El niño será mío y de nadie más. Sé que podría confiarlo a otras personas, pero, él, “aunque yo no lo quería ni lo esperaba” tiene el derecho a mi amor de madre. No se puede arrancar una planta con sus raíces. El grano de trigo caído en el surco tiene necesidad de crecer allí, donde el misterioso, aunque inicuo sembrador lo echó para crecer. Realizaré mi vocación de otra manera. Nada pediré a mi congregación que me ha dado ya todo. Estoy muy agradecida por la fraterna solidaridad de las Hermanas, que en este tiempo me han llenado de delicadezas y atenciones, y particularmente por no haberme importunado con preguntas indiscretas. Me iré con mi hijo. No sé adónde, pero, Dios que rompió de improviso mi mayor alegría, me indicará el camino a recorrer para hacer su voluntad. Volveré pobre, retornaré al viejo delantal y a los zuecos que usan las mujeres los días de trabajo y me iré con mi madre a recoger en nuestros bosques la resina de la corteza de los árboles. (…). Alguien tiene que empezar a romper la cadena de odio que destruye desde siempre nuestros países. Por eso, al hijo que vendrá le enseñaré sólo el amor. Este mi hijo, nacido de la violencia, testimoniará junto a mí, que la única grandeza que honra al ser humano es la del perdón.
Afectuosísimamente,
Lucy Vertrusc

viernes, 21 de agosto de 2009

PEREGRINANDO A LORETO


La modelo que se convirtió peregrinando a Loreto
06/08/2009 José María Ballester Esquivias
Alba Digital

Adriano Galliani es una figura conocida para los aficionados al fútbol, incluso en España.Vicepresidente y hombre fuerte del Milán desde que su propietario, Silvio Berlusconi, se dedica en cuerpo y alma a la política. En época de fichajes, cuando afloran las rivalidades y tiranteces entre el Milán y los clubes españoles por determinados jugadores estrella, su presencia es constante en los medios de comunicación. Sin embargo, en nuestro país pocos saben que, desde 2004, está casado con Malika El-Hazzizi, bella modelo de origen marroquí.
Malika, de treinta y cinco años, llegó a Italia hace tres lustros y es madre de Selene, una niña de trece años, fruto de una unión anterior (“la hice bautizar cuando me lo pidió al cumplir ocho años”). En Milán, donde desfiló para prestigiosas marcas de moda, conoció a Galliani. Éste se le declaró en una pizzería y contrajeron matrimonio el 9 de octubre de 2004. En unas declaraciones hechas a otro ilustre y reciente converso, Magdi Cristiano Allam, y publicadas en el Corriere della Sera, los días 8 y 9 de junio pasados, cuenta cómo su recorrido espiritual se ha ido desarrollando en los últimos trece años, a raíz del nacimiento de su hija. “Hace muchos años que voy a misa, conozco las oraciones y colaboro con religiosos cristianos. Mi marido va a Misa siempre que puede. Por las noches, siempre hace la señal de la cruz antes de acostarse y hace mucho bien a la Iglesia”. Hace poco, fue a ver a un sacerdote para anunciarle su intención de convertirse e iniciar los trámites de preparación al sacramento del Bautismo. Segura de la elección, no duda en afirmar que “no parto de cero porque conozco el cristianismo, y espero ser bautizada antes de que acabe el año”.
Profunda devoción mariana
En su proceso de acercamiento al cristianismo, su devoción mariana ha desempeñado un papel decisivo. Ésta viene de muy lejos, cuando aún vivía en Marruecos. “Desde pequeña, me hacía llamarMaría porque ya tenía mucho afecto a laVirgen”.
De ahí que no sea nada extraño que la peregrinación al santuario de Loreto fuera el lugar donde decidió anunciar su conversión definitiva ante treinta y cinco mil personas. Aunque no fue su primera peregrinación, pues en marzo ya estuvo en Lourdes. Cerca de la medianoche del sábado 22, ante los miles de participantes de la peregrinación en Macerata y Loreto, Malika subió al escenario y declaró: “Por primera vez lo digo delante de todos. Estoy siguiendo mi camino para mi conversión al cristianismo”. Corto silencio y gran aplauso.
Una vez haya sido bautizada, pasará a llamarse María Magdalena. Dejemos que cuente la primera vez que entró en una Igesia: “La primera vez que entré en una iglesia, nada más nacer mi hija,me quedé extasiada al escuchar los cánticos y las oraciones que alababan el amor y la ayuda al prójimo. Soy una persona extremadamente sensible. Amo a las personas, las cosas bellas y el arte. Me gusta compartir mis sentimientos. Creo en el amor y Jesús es Amor”. Además, su familia deMarruecos respeta totalmente su elección. ¿Se puede pedir más en tan poco tiempo? Hoy Malika es verdaderamente feliz.

sábado, 1 de agosto de 2009

OLGA BEJARANO (HISTORIAS DE HÉROES)



Olga murió el pasado 8 de Diciembre.

Comparaba su relación con Dios con un enamoramiento y vivía sólo para El.
Olga Bejano, 20 años pentapléjica, muere «con los deberes hechos»
Murió en Logroño Olga Bejano, escritora pentapléjica que durante dos décadas luchó por la dignidad de los enfermos y escribió sobre su vida cotidiana y espiritual. Su funeral es hoy a las once de la mañana en la Iglesia de Santiago de Logroño.
Olga nació en 1963, la segunda de cuatro hermanos, en una familia de fe fuerte forjada en Cursillos de Cristiandad. A los 23 años, una parada cardíaca la dejó cinco días en coma, del que salió paralizada y casi ciega. Le pronosticaron seis meses de vida, pero ella luchó durante 21 años. No podía moverse, ni hablar. Estaba conectada a un respirador artificial y se alimentaba por sonda. Sólo podía ver unos segundos si alguien le levantaba el párpado derecho. «Oír, sentir y pensar es lo único que puedo hacer solita», explicó. Sufrió 200 neumonías y decenas de intervenciones quirúrgicas. Con su pierna empujaba la mano paralizada para dibujar garabatos o señalar letras en un abecedario, que sus enfermeras anotaban.
Escribió cuatro libros, todos en la editorial LibrosLibres. En «Voz de Papel» y «Alma de Color Salmón» reflejó su enfermedad, su fortaleza, su sentido del humor. «Los Garabatos de Dios», publicado en 2008, recogió su vivencia espiritual y religiosa. Allí explica que escribe porque «el Cielo» se lo pidió en sueños. Su cuarto libro está aún por publicar.
Se oponía a la eutanasia y pedía más apoyo a los enfermos: «en vez de hablar de muerte digna, se debieran ofrecer ayudas para facilitar la vida digna». Además de «cariñoterapia», añadía,se requiere «trabajo y dinero y es fácil, cómodo y barato legalizar la eutanasia». Necesitaba cuatro enfermeras especializadas que se turnasen, algo imposible de pagar con su pensión de 180 euros. Por lo general sólo tenía una o dos, pagadas por la familia. Los cuatro primeros meses de 2008, con el caos de la Ley de Dependencia, se quedó sin enfermeras.
Su padre, amigo y confidente, murió en 2004. Su madre se volcaba en ella como podía. «Lleva veinte años sin dormir siete horas seguidas; cada tres horas ha de aspirar mis secreciones, porque no puedo tragar saliva», explicaba Olga.
Devolvió el pasado abril la Medalla de Oro de la Rioja al presidente autonómico, Pedro Sanz, como gesto de protesta ante las «palabras bonitas» y «promesas que no se cumplen», porque las ayudas autonómicas y de dependencia no llegaban a ella ni a los otros enfermos. «Calculo que he ahorrado más de seis millones de euros a la Comunidad», denunciaba en una carta abierta a la Prensa.
La enfermedad y la oración modelaban su alma, decía ella, como el a nadar contracorriente hace fuerte y sabroso al salmón. Tenía confianza «en Dios, en la Virgen María, en el Espíritu Santo y en mi Ángel de la Guarda». Comparaba su relación con Dios con un enamoramiento: «me levanto pensando en Él, durante el día pienso en Él y al acostarme, cuando más relajada estoy, en la oscuridad y el silencio es cuando Él se siente mejor para hacerse oír». Creía que su esfuerzo era útil: «soñé que el Señor me decía que iba a sufrir mucho, pero que mi sufrimiento iba a ser muy fértil. El tiempo le está dando la razón». Cuando estuvo en coma, tan cerca de morir, sintió que «no existe nada similar para poder hacer una comparación a la luz y el bienestar que allí se sienten». Tenía planes para su muerte: «cuando me vuelva a ver de nuevo en el túnel de luz, le diré a mi guía: Aquí de nuevo estoy, pero esta vez traigo hechos los deberes».

martes, 21 de julio de 2009

ENTRE LOS PLANOS TAMBIÉN ANDA DIOS



Etsuro Sotoo: “La Sagrada Familia es un catecismo de piedra”
10/07/2009 Gonzalo Altozano Alba Digital

"Tenemos que afrontar la realidad como si fuéramos niños"
A Europa llegó desde Japón (donde era profesor de Bellas Artes) para estudiar los “orígenes de la piedra”. Su primer trabajo aquí fue como restaurador en Alemania. Pero conoció la Sagrada Familia de Barcelona y pidió ser empleado allí, aunque fuera de picapedrero. Sus planes para unos meses se prorrogaron hasta hoy, treinta años después. Y lo que le queda. A lo largo de la entrevista, Etsuro habla con generosidad de Antonio Gaudí y de la Sagrada Familia, su maestro y su escuela en la fe, claves de una conversión labrada a piedra (el sello de Sotoo bien podría ser una cruz, un martillo y un cincel). Bonito homenaje a la universalidad de la Iglesia que la construcción de la Sagrada Familia la inició un español de Reus en 1882 y entre sus continuadores se cuente hoy este simpático y curiosísimo japonés de Fukuoka.
-¿Qué le llevó a Europa, el azar o la providencia?
-La providencia. ¡Todo es providencia!
-Y ya en Europa, Barcelona. ¿Le costó entender a Gaudí la primera vez que visitó la Sagrada Familia?
-Ya entonces, aunque no era católico, quería serle fiel a Gaudí, entender su esencia. Pero me di cuenta de que, por mucha que fuera mi voluntad, sólo podría llegar hasta cierto punto.
-Sin embargo…
-Aprendí que debía mirar no a Gaudí, sino hacia donde miraba Gaudí. Porque hay mucha diferencia entre ser católico y no serlo. Si no lo eres, navegarás por la superficie de un mar llamado Gaudí. Si lo eres, descenderás hasta el fondo de ese mar.
-¿No se ahoga?

-No. Es como entrar en otra dimensión.
-Su conversión al catolicismo, ¿influyó en su manera trabajar?
-Se volvió más fácil, más segura. Ahora trabajo con menos dudas, con más libertad, porque percibo inmediatamente el sentido de lo que hago.
-¿Quiere eso decir que para usted la Sagrada Familia no tiene secretos?
-Aún hoy -¡treinta años después!- descubro cosas. Gaudí quería hacer un catecismo de piedra en el que la gente pudiera, precisamente, aprender todos los días, siempre.
-¿Con qué fin?
-Con el de que la gente que la visitara volviese. Porque no hay mejor iglesia que aquella que se revisita.
-Objetivo cumplido: la Sagrada Familia es de los monumentos más visitados -y revisitados- de España.
-Porque los que la visitan buscan algo, da igual si lo saben como si no. La Sagrada Familia es un punto donde es posible encontrar lo que se busca.
-Tanto turista ¿no le desagrada?
-¡No! Me encanta ver sus bocas abiertas, sus ojos de sorpresa.
-Y cuando reza, ¿no le distraen?
-En la oración, aunque haya mil personas alrededor, sólo estáis Cristo y tú.
-O sea, que la gente no le molesta, no es usted el típico artista estirado.
-La Sagrada Familia es más fácil que la entienda un niño o una ama de casa que un arquitecto moderno.
-¿Por qué?
-Porque muchos arquitectos construyen no para mejorar la vida de la gente, sino para homenajearse a sí mismos. Todo lo contrario que Gaudí.
-Para usted el arte no es sólo una fuente de ingresos, de fama.
-Ha de ser, sobre todo, y como cualquier disciplina humana, un vehículo (a veces un Alfa Romeo, a veces un Doscaballos) que conduce a la Verdad.
-Y en ese camino, su guía ha sido…
-Gaudí.
-A su maestro le preguntaban con frecuencia cuándo iba a estar lista la Sagrada Familia.
-Y él respondía: “El cliente no tiene prisa”. El cliente, claro, era -y sigue siendo- Dios.
-¿Y usted? ¿Tiene prisa?
-Pienso que cuanto más tardemos, mejor.
-¿Por qué?
-Porque mientras la construimos tenemos ocasión de aprender. Sin embargo, una vez construida…
-¿Tanto se aprende?
-Gaudí no construyó la Sagrada Familia. ¡Fue la Sagrada Familia la que construyó a Gaudí! Lo mismo nos pasa a los que trabajamos en ella.
-En algún momento tendrán que inaugurarla. ¿Le entristece?
-No, porque sé que al día siguiente empezaremos a trabajar en su restauración, que será también la nuestra.
-Propone que la Sagrada Familia sea la catedral de Europa.
-Es una ilusión, un sueño. Pienso que tenemos que afrontar la realidad con humildad, sin prejuicios ni ideologías, como si fuéramos niños, eternos hijos de Dios.
-¿Y la oración? ¿Entra usted en ella como un niño?
-Yo, cuando rezo, le pido a Dios que me haga mejor persona. Es mi lucha diaria. Y cuando venzo, aunque sólo sea por un momento, doy gracias.

sábado, 18 de julio de 2009

TESTIMONIOS DE MISIONEROS EN ZONAS DE CONFLICTO

«Sólo me protege Dios»
Educando a niños con discapacidad, ocupándose de los adolescentes solitarios, soportando bombas y ataques contra sus templos, defendiendo a los indígenas frente a la narcoguerrilla, evangelizando explícita e implícitamente..., así viven los misioneros católicos repartidos por los cinco continentes, con una única intención: «Hacer presentes el reino de Dios entre los que no tienen nada». Muchos de ellos se han dado cita en la 62 Semana Española de Misionología, que se celebró en Burgos la pasada semana, bajo el lema La misión en situaciones de conflicto. Estos son algunos de sus testimonios Testimonios recogidos por José Antonio Méndez
«O estás aquí por Jesucristo, o te vas»

Coches bomba, templos saqueados, sacerdotes perseguidos... Ésta es la rutina que viven los católicos de Pakistán, y a la que se enfrenta día a día la hermana Pilar Vila, religiosa de Jesús María y misionera en el país asiático desde hace 11 años. «Llegué antes del 11-S y me enamoré del país y de sus dificultades. Es uno de los países más peligrosos del mundo, y nunca sabes qué puede pasar. Antes, los atentados eran en el Norte, pero ahora se dan por todos los sitios». De hecho, ir con hábito es un desafío para la seguridad: «Aquí la gente te ve de blanco y ya eres americano y, por tanto, su enemigo. En Pakistán se vive el Islam con radicalidad y la Iglesia molesta mucho. No entienden qué hacemos allí si somos cristianos». ¿Y qué hace allí la hermana Pilar? Pues de todo: atiende a prostitutas de los suburbios, busca y recoge a niños con deficiencias y dirige un colegio con más de 2.000 alumnos, algunos de educación especial. «Nuestra presencia habla de Dios, pero no podemos evangelizar explícitamente porque está prohibido -si la hermana dijese que lo hace, no podría volver a Pakistán-. Aunque si, entre 170 millones de musulmanes, nos atacan al millón y medio de católicos, es que el mensaje llega». Y concluye: «Aquí no es posible dialogar, porque no quieren hablar. Ya me gustaría que trataran a los católicos como en España a los musulmanes... Los misioneros tenemos que pagar al Gobierno para que nos dejen trabajar. Y nos da igual, porque nos paga Dios. ¿Peligros? Todos y ninguno. A mí sólo me protege Dios... ¡Y los niños! Los misioneros no somos mejores ni peores que otros. Sólo trabajamos por amor a Dios y al otro. O estás aquí por Jesucristo, o te vas. ¡Pero es que hay tanto por hacer por Él!»
Dios frente al Ipod«En Japón hay una gran pobreza de ilusión por la vida, de metas, de esperanza, y eso desemboca en conflictos familiares y de relación con los demás. Los jóvenes están quemados, son muy poco afectivos, tienen la necesidad de ser tratados con cariño y, por eso, donde más y mejor lo pueden encontrar es en Dios, que se manifiesta en Jesucristo. La lucha de nuestra evangelización es contra la competitividad, las tecnologías que absorben y la soledad». Así resume su experiencia la misionera Rosario Garrido, consagrada de las Servidoras del Evangelio de la Misericordia de Dios, que vive desde hace 17 años en Japón, dedicada a los jóvenes y a los adolescentes. «Éste es un país de contrastes: todo lo que tiene de bueno en el respeto y en la disciplina, lo tiene de malo en la indiferencia. Las repercusiones sociales son terribles: un número elevadísimo de suicidios, aislamiento, una sexualidad desordenada... A través de la evangelización y del acompañamiento descubren a un Dios-misericordia, que llena el corazón de alegría y da sentido a la vida. Aquí hay un gran miedo al fracaso, al ridículo, y se suplen las necesidades y los problemas familiares con el Ipod, los videojuegos, los chats... Nosotros proponemos a Dios», asegura. Y lo hace aprovechándose de la cultura nipona: «Aprovechamos la floración, que aquí es muy importante, para explicar la Pascua, la Resurrección, la unidad de la Iglesia... Es apasionante ver que Cristo habla todos los idiomas para llegar a todas las personas».
«La Iglesia molesta porque denuncia»

El Vicariato de Yurimaguas, en Perú, abarca unos 70.000 metros cuadrados de selva amazónica, en la frontera con Ecuador. El único medio de transporte es la barca, y la forma más fácil de hacer fortuna es el contrabando. De hecho, la narcoguerrilla campa a sus anchas desde hace años y buena parte de la Administración es corrupta. Tres religiosos, tres sacerdotes, seis religiosas y 22 carmelitas descalzas (en su Carmelo) velan por la atención pastoral de la zona. Uno de ellos es el hermano Jesús Ángel García, religioso corazonista, que lleva 22 años en Perú, formando a profesores, catequistas y animadores nativos. «Nuestra labor es prepararlos para que sean capaces de actuar frente a la narcoguerrilla», dice. Y se la juega, por amor a Cristo y a los demás: «El Evangelio nos impulsa a denunciar las injusticias, y eso acarrea amenazas, insultos... La Iglesia molesta porque denuncia a los narcos y a la Administración corrupta. Estamos en su punto de mira; y también en el de las ONG evangelistas, que son muy beligerantes y dan dinero a la gente para alejarlos de la Iglesia». El hermano Jesús Ángel, de hecho, es persona non grata por ayudar a los maestros, y otros religiosos están amenazados de muerte. «Estamos junto a la gente, y anunciamos a Dios hasta que lo descubren a su lado. Hacemos presentes los valores del Reino entre los que no tienen nada», dice.
Alfa y Omega

miércoles, 15 de julio de 2009

BELEN LAZARO: "DIOS NUNCA PIDE A NADIE LO QUE NO PUEDE DAR"


"Voy a ser Misionera de la Caridad, porque el Señor me llama”
Tiene claro que "Dios nunca pide a nadie lo que no puede dar"
28/06/2009 Sonsoles Calavera Alba Digital

Tiene cuatro hermanos, está terminando la carrera de medicina y vive con su familia en el municipio de Rivas, en Madrid. Su carrera le apasiona y siempre creyó que a estas alturas de la vida estaría pensando en ejercerla, casarse y formar una familia. Pero Dios tenía otros planes. Dentro de poco cambiará los vaqueros y el jersey fucsia que llevaba cuando la conocimos por el sari blanco con las dos rayas azules de las hermanas de la Madre Teresa. Y lo hace llena de felicidad porque está convencida de que “Dios nunca pide a nadie lo que no puede dar”.
Tiene tres hermanas y un hermano. Su madre es enfermera y su padre se ha dedicado siempre a la enseñanza. Belén es una chica muy activa. Le gusta salir con sus amigos, bailar, y sobre todo sentirse útil, haciendo cosas por los demás, por lo que tiene una larga trayectoria como voluntaria. Está muy unida a su familia, que considera que, para su vocación, ha sido fundamental. “Es lo mejor que Dios me ha regalado. Y estos años han sido una gozada porque he podido disfrutar muchísimo con ellos. Ahora me cuesta salir de casa, pero pensaba que me iba a costar mucho más. Si no fuera por cómo son mis padres, el colegio Aldeafuente, donde estudié y lo que he vivido en la congregación mariana a la que pertenezco, no estaría aquí. Mis padres ven que esto no es suyo, que les queda grande y es que, en definitiva, ha sido el Señor el que ha hecho todo”.
Cuenta que Dios le ha cambiado los planes pero confía plenamente en que Él llevará adelante todos sus proyectos para ella: “Siempre he querido ser médico y formar una familia. Pero lo que yo pensaba que era imposible, ahora no lo es. Es alucinante, esto no es mío. Pero Dios no me pide, ni a nadie, algo que no pueda dar”.
Experiencia como voluntaria
Belén ha sido durante años voluntaria en la casa de las misioneras de la Caridad, que cuidan enfermos de Sida en Madrid. En su primera etapa de formación irá a vivir a la casa de ‘las sisters’, como ella las llama, en Sabadell. Si le preguntas a qué se dedican, totalmente abandonada en Dios acerca de su futuro, dice que no está muy segura. Si hace falta que ponga en práctica sus conocimientos médicos lo hará encantada, pero eso ya no es imprescindible para ella. “Me parece que tengo una gran vocación de médico. Y si Él quiere utilizar lo que he aprendido y lo que me gusta, pues muy bien. No me importa atender enfermos, moribundos, parturientas o lo que sea. No sé si ejerceré pero ahora es secundario, porque noto que el Señor me llama a una cosa distinta”.
Las misioneras de la Caridad cuatro casas en España y cientos de casas en todo el mundo, por lo que lo más probable es que acabe en cualquier país, menos en el suyo. Esta congregación se dedica a los más pobres entre los pobres. “En cada país se dedican a una cosa, en Calcuta, sobre todo huérfanos y moribundos, en España, a enfermos de Sida, en un país árabe, a madres solteras repudiadas por su familia… Para eso tienen que vivir como ellos. No tienen nada suyo, ni siquiera el sari que llevan, que es de la congregación. Hay países donde les falta hasta la comida. Pero no tienen nada que no tengan los pobres: como televisión, lavadora… Y no pasa nada”. ‘¿No harían más trabajo con lavadora?’, -le preguntamos-. “Bueno harían algo…que no es su vocación. No se trata de lo que hagan sino de cómo lo hagan, con el amor que pongan y según la entrega que Dios les pide, que es total”, explica con enorme acierto. “De cómo viven no sé todo, pero en realidad yo me he dado cuenta de que eso da igual. A mí Dios me llama aquí y no quiero saber hasta el último detalle. Ya no pregunto“.
¿Y cómo se llega a descubrir un camino tan concreto? Ella lo tiene claro: rezando. Yo no estaba cerrada a lo que Dios quisiera de mí. Al principio me agobiaba, no quería, pero desde el principio sentía que Dios me llamaba a eso: a ser Misionera de la Caridad, incluso antes de conocerlas, cuando sólo las había visto en las noticias“. Luego una amiga buscó un viaje de voluntariado a Tánger y fue el último impulso. “Después Dios me ha cambiado progresivamente el corazón. Ahora ya tengo el deseo de ser misionera, lo quiero yo. Aunque humanamente cueste, lo estoy deseando. Vi que renunciar a muchas cosas era ser más libre y más de Dios. Estoy muy feliz y no me voy a negar a lo que más feliz me va a hacer en el futuro”.

martes, 30 de junio de 2009

TESTIMONIO: ADOLFO SUAREZ ILLANA


Adolfo Suárez Illana, político: «Trato a Dios como a un amigo»*"-

La vida es algo que compartimos con todos los seres, incluidas las plantas. La libertad es lo que marca la diferencia. Ésa es la grandeza del hombre, que Dios ni coarta ni desdeña, sino que respeta. Mi padre me enseñó que «tan sólo» es un don divino que debe ser usado para obrar el bien y que se «puede y debe aventurar»"
-------------------------------------
*La presencia de Dios es fundamental para el compromiso: "Ésa es una de las cosas que Retamar, mi colegio, me dio; hasta el punto de haberme acostumbrado a tratar a Dios como a un amigo, incluso cuando meto la pata, cosa, por cierto, frecuente. "

Habiendo sufrido la dura experiencia de la muerte de su madre, de su hermana y la enfermedad de su padre, no duda en bendecir a Dios y en agradecerle todo lo que tiene en especial, su fe. Desvela su devoción por la Virgen de los Desamparados y su costumbre de rezar, por ejemplo, cuando oye la sirena de una ambulancia. (Gonzalo Altozano / Semanario ALBA)


Su pasión política le viene de casa, de dónde si no. A los catorce años se afilió a las juventudes de UCD y, posteriormente, militaría en el CDS. Tras tratar de disputarle la presidencia de Castilla-La Mancha a José Bono, se retiró de la primera línea del PP. Lo cual es una lástima, porque en política no abundan hombres con su formación y su independencia,cualidades que incapacitan a cualquiera para la superviviencia en el aparato de los partidos. Nada de esto significa que Adolfo haya renunciado a su vocación, que ejerce escribiendo artículos y dando conferencias, recopilados en su web (adolfosuarezillana.com). Pero hoy no hablamos de política con él. O no sólo.-


La muerte de su madre, la de su hermana, la enfermedad de su padre... ¿Le preocupa que alguien pueda pensar de usted: «¡Pobre, pobrecito Adolfo!»?-

Sí, porque el cáncer o la demencia senil no asolan en exclusiva a los Suárez, sino a muchas familias. Es cierto que la mía tiene algo que, por desgracia, no todas tienen: la capacidad para atender a sus enfermos. Somos unos privilegiados.-

¿La enfermedad como fuente de unidad?-

Y de alegría. En estos años de dolor he vivido algunos de los momentos más felices de mi vida.-

Pero, ¿la felicidad no es la ausencia de dolor?-

No. Es error común del laicismo la adoración de la salud y de la vida como valores supremos. De necios es aferrarse a aquello que a buen seguro has de perder. Por eso hay que prepararse para encarar el trance de la muerte con dignidad.-

¿Qué hay por encima de la salud?-

La alegría.-

¿Y de la vida?-

La libertad.-

Vamos por partes: la alegría.-Durante la enfermedad de mi madre y de mi hermana aprendí que lo único que podemos garantizar los que estamos alrededor es que haya alegría; alegría fundamentada en la esperanza de que el problema se puede superar.-

¿Y si no se puede?-

Los cristianos tenemos la fe, que nos deja abiertas las puertas del cielo.-

La otra parte: la libertad.-

La vida es algo que compartimos con todos los seres, incluidas las plantas. La libertad es lo que marca la diferencia. Ésa es la grandeza del hombre, que Dios ni coarta ni desdeña, sino que respeta.-

Entonces ¿qué es la vida?-

Mi padre me enseñó que «tan sólo» es un don divino que debe ser usado para obrar el bien y que se «puede y debe aventurar», como bien le recuerda don Quijote a Sancho, cuando está en juego un verdadero valor: la libertad.-

Su padre la aventuró el 23-F. Y, más recientemente, lo hizo Jesús Neira. ¿Qué lleva a la gente a aplaudir heroicidades así?-

El hecho de que, con independencia de nuestras creencias, todos tenemos inscritos en el fondo de nuestra alma, de nuestro corazón, una serie de principios y preceptos que nos son comunes.-

Para heroicidades, la muerte de su madre.-

Tras dos años de enfermedad, Dios quiso llevársela el día de san Pascual Bailón, el santo más querido por ella, que era una bailona.

Mi madre y mi hermana murieron en paz. Le doy gracias al Señor por haber podido verlas marchar así.-

Otra fecha: la del día en que se hace esta entrevista.-

22 de junio, festividad de santo Tomás Moro, patrón de los políticos, al que pido que me ayude.-

¿Es su modelo de fe?-Cada santo señala una senda digna de ser seguida. A unos nos sirve un camino; a otros, otro. Santo Tomás Moro encarna a la perfección eso que ha dado en llamarse unidad de vida: el compromiso con la fe llevado hasta las últimas consecuencias.-

Para eso, dicen, ayuda tener presencia de Dios.-

Ésa es una de las cosas que Retamar, mi colegio, me dio; hasta el punto de haberme acostumbrado a tratar a Dios como a un amigo, incluso cuando meto la pata, cosa, por cierto, frecuente.-

En Retamar también le enseñaron que la Virgen concede gracias por dos motivos. -El primero, por tener razón; el segundo, por ser tan pesado que con tal de dejar de oírte... Yo, por si acaso, me he apuntado al segundo. Y la verdad: funciona, funciona. -

Le tiene devoción, ¿eh?-Mucha. Y bajo distintas advocaciones: Sonsoles, Covadonga... Cuando empecé a torear, me fueron llegando estampas. Ir colocándolas en mi «capilla» ya era una forma de rezar. Aquí he de decir que guardo especial devoción por la Virgen de los Desamparados.

-¿Por qué?-Por llamarse mi madre Amparo. El rosario que siempre llevo encima tiene la imagen de esa Virgen.-

¿Lo reza con frecuencia?-Todos los días. Otra cosa que hago, al levantarme, es ofrecer el día. A lo largo del mismo, digo un montón de jaculatorias. Por ejemplo, cuando oigo la sirena de una ambulancia o de un coche de la policía. Luego, por la noche, me gusta rezar con mis hijos, antes de acostarlos.-

No le da pudor hablar de Dios con ellos, como tampoco con los lectores.-

¿Pudor? ¡Pero si, de una forma u otra, Dios está presente en todos mis escritos!