sábado, 31 de diciembre de 2011

ORACIÓN PARA FINALIZAR E INICIAR UN AÑO

Señor, Dios, dueño del tiempo y de la eternidad,
tuyo es el hoy y el mañana, el pasado y el futuro.
Al terminar este año quiero darte gracias
por todo aquello que recibí de TI.
Gracias por la vida y el amor, por las flores,
el aire y el sol, por la alegría y el dolor, por cuanto
fue posible y por lo que no pudo ser.
Te ofrezco cuanto hice en este año, el trabajo que
pude realizar y las cosas que pasaron por mis manos
y lo que con ellas pude construir.

Te presento a las personas que a lo largo de estos meses amé,
las amistades nuevas y los antiguos amores,
los más cercanos a mí y los que estén más lejos,
los que me dieron su mano y aquellos a los que pude ayudar,
con los que compartí la vida, el trabajo,
el dolor y la alegría.

Pero también, Señor hoy quiero pedirte perdón,
perdón por el tiempo perdido, por el dinero mal gastado,
por la palabra inútil y el amor desperdiciado.
Perdón por las obras vacías y por el trabajo mal hecho,
y perdón por vivir sin entusiasmo.

También por la oración que poco a poco fui aplazando
y que hasta ahora vengo a presentarte.
Por todos mis olvidos, descuidos y silencios
nuevamente te pido perdón.

En los próximos días iniciaremos un nuevo año
y detengo mi vida ante el nuevo calendario
aún sin estrenar y te presento estos días
que sólo TÚ sabes si llegaré a vivirlos.

Hoy te pido para mí y los míos la paz y la alegría,
la fuerza y la prudencia, la claridad y la sabiduría.
 
Quiero vivir cada día con optimismo y bondad
llevando a todas partes un corazón lleno
de comprensión y paz.
Cierra Tú mis oídos a toda falsedad y mis labios
a palabras mentirosas, egoístas, mordaces o hirientes.

Abre en cambio mi ser a todo lo que es bueno
que mi espíritu se llene sólo de bendiciones
y las derrame a mi paso.

Cólmame de bondad y de alegría para que,
cuantos conviven conmigo o se acerquen a mí
encuentren en mi vida un poquito de TI.
Danos un año feliz y enséñanos
a repartir felicidad . Amén

viernes, 30 de diciembre de 2011

FIESTA DE LA FAMILIA


En nuestra Parroquia, nos uniremos a  esta celebración en la Eucaristía de las 19:30 que será ofrecida por todas las familias. Después a las 20:30 en el Teatro Cervantes, certamen de Villancicos.


Es, litúrgicamente, la Fiesta de la Sagrada Familia. Y desde hace unos años el 30 de diciembre es, también, una fecha para la celebración de la familia en la calle.

La Misa de las Familias 2011 se celebrará este viernes en la madrileña Plaza de Colón, convocada por el cardenal Antonio María Rouco Varela bajo el lema Gracias a la familia cristiana ¡hemos nacido! puesto en labios de "los jóvenes de la JMJ", grandes protagonistas del pasado agosto en la capital de España.

La celebración eucarística dará comienzo a las 16.00 horas con un mensaje especial del Papa. Estará presidida por el arzobispo de Madrid y concelebrarán con él más de treinta obispos de España y de Europa, entre ellos los cardenales de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, y Viena, Christoph Schönborn.

Antes de la misa, a las 14.00 horas, tendrá lugar una procesión con la Virgen de la Almudena, patrona de la ciudad, durante la cual se rezará el rosario y se entonarán cánticos de alabanza.

Durante los actos intervendrán asimismo la Orquesta Sinfónica y Coros de la JMJ y la Orquesta Sinfónica del Camino Neocatecumenal.

Y todo, bajo una gran cruz y en un altar de 70 metros de largo por 30 de ancho, el mayor jamás utilizado para una celebración que es ya emblemática en toda Europa y una de las principales concentraciones católicas de masas que tienen lugar en España cada año.


jueves, 29 de diciembre de 2011

CURIOSIDADES: ¿CONOCES EL ORIGEN DE "NOCHE DE PAZ"?

Peio Sánchez
Cuentan que la famosa canción de Navidad "Noche de paz" fue compuesta para una pequeña iglesia de San Nicolás de Oberndorf en Austria. Probablemente el órgano estaba silencioso a causa de alguna de las múltiples inundaciones que padeció la capilla y que, por otra parte, terminaron por derrumbarla.
Pero en la noche de Navidad de 1818, el párroco, que se llamaba Joseph Mohr, quiso que se pusiera música a unos versos que había redactado un par de años antes. Franz Xaver Gruber compuso la melodía que aquella noche se interpretó cantada con el acompañamiento una guitarra. Parece que después de interpretarse por primera vez la canción quedó guardada en un cajón. Hasta que el organero, encargado de poner el día el viejo instrumento, la descubrió y la pasó a dos familias, los Rainer y Strasser, que eran algo así como la famosa familia Trap que inmortalizó la película "Sonrisas y lágrimas". Ambas familias difundieron la canción a través de las distintas ciudades del Tirol y desde allí fue pasando a todo el mundo.
Aurora había enseñado este famoso villancico a muchos niños que lo había cantado año tras año en la celebración de Navidad. Pero aquel año no sería posible escuchar la voz de la vieja soprano. Un grave cáncer de garganta había silenciado sus cuerdas vocales, lo cierto es que aquella Nochebuena, no estaba para cantos. La fragilidad de su salud y su grave debilidad hacían presagiar lo peor. Ella no había tenido familia, sin embargo, un numeroso grupo de sus antiguas alumnas y alumnos cuidaban de ella.
 Días antes se habían confabulado para organizar su traslado a la iglesia donde siempre cantó aquella noche. Como desde hacía varios meses le llevaron algo para cenar, una sopa de pescado y un poco de dulce. Cenó pronto y cuando estaba a punto de acostarse acudió una de su antiguas alumnas con su esposo. Ella agradeció aquella visita con la sencillez de la que no esperaba nada y todo era bien recibido. Poco a poco de forma inesperada fueron acudiendo otros de sus antiguos alumnos a su casa. Allí le contaron su plan, querían trasladarle en la silla de ruedas hasta la iglesia. No era asunto fácil ya la Iglesia estaba en la parte alta y unas escaleras hacían más difícil el último tramo. Pero la maniobra estaba tramada y ella se dejó llevar.

No fue tarea fácil, hasta que lograron sentarla en el banco de delante del altar mayor. Tuvieron que bajarla en volandas de su casa, que no tenía ascensor. La colocaron en una furgoneta, a la que la nevada detuvo cuando comenzaron a subir por la estrechas calles que llegaban a la pequeña loma donde se alzaba la iglesia románica que se había vestido de blanco-nieve para la ocasión. Al final la llevaron en sus brazos dos de los más jóvenes de sus antiguos alumnos. El esfuerzo valió la pena cuando vieron a su vieja maestra sentada sobre su silla, justo unos minutos antes de comenzar la liturgia de la Medianoche de Navidad.

Para aquel día la coral se había esforzado especialmente con los ensayos, quería sacar lo mejor para aquella ocasión, que se había convertido en una especie de homenaje a su anciana maestra de música. Lo cierto es que los cantos llevaban aquel día una especial vibración, sonaban distintos, aunque el nuevo director no sabía explicar del todo aquella significativa mejoría, que se manifestaba especialmente en los pasajes con más dificultad. Cuando llegó la hora de la comunión se entonó como era costumbre el antiguo villancico tirolés. El coro entonaba las estrofas con una cadencia bastante suave como era requerido. Algunos de los asistentes se añadían tarareando a media voz el famoso estribillo. Aurora sorprendentemente se escuchó tararear con una voz primero ronca y deforme pero cada vez más templada. Solo los más próximos comenzaron a percatarse de la voz recobrada de la anciana. El asombro se convertía en murmullo a la vez que el canto del villancico era abandonado.

El coro que estaba delante también escuchó el canto de aquella voz que apagada volvía a alzarse especialmente trasparente y diáfana a la vez que sonora y vigorosa. Sin ningún acuerdo fueron uno a uno callando para así poder escuchar. En la iglesia se hizo un enorme silencio, solo interrumpido por aquella voz agotada y rota que volvía a sonar clara y apasionada. En medio de la noche las palabras tomaron una significación especialmente relevante: "¡Gloria a Dios, gloria al Rey Eternal! ¡Duerme el Niño Jesús!
Y en aquel momento muchos comprendieron la verdad que mostraba aquel canto. En la sonrisa de Aurora entendieron como hay una música interior que cura por dentro y se convierte en canto hacia fuera. Y al escuchar su voz recobrada redescubrieron como el Misterio ocurre en lo escondido, pero que cambia desde lo profundo extendiéndose como aquel viejo villancico en el silencio de aquella iglesia en la que el frío se había tornado en agradecimiento. Y los ojos se fueron trasladando desde aquella anciana que cantaba sobre su silla de ruedas al Niño Jesús que presidía, dormido y silencioso la celebración, y al que ella miraba con intensidad.
Aquella noche descubrieron que los ángeles seguían prestando sus voces cuando parece que ya no quedan cantos y que siguen existiendo pastores que desde la intemperie escuchan el canto que rompe la noche y les recuerda hasta que punto Dios ha apostado por los seres humanos. Algo que empezó mucho antes que la famosa canción de Navidad "Noche de paz" fuera compuesta para una pequeña iglesia de San Nicolás de Oberndorf en Austria. Algo que empezó cuando Dios levantó a la humanidad en un Niño que nos hizo ricos en su pobreza. Algo que continúa en cada milagro que hace posible que una voz entone de nuevo su canto.


miércoles, 28 de diciembre de 2011

SANTOS INOCENTES DE AYER Y DE HOY

Hoy día 28 de Diciembre, recordamos a todos aquellos niños asesinados por orden de Herodes, los primeros mártires.
También recordamos a tantos inocentes que son asesinados en el vientre materno.
Hemos elegido esta imágen del blog de Angel "Siete en familia" porque es verdaderamente elocuente y nos ha hecho reflexionar. La frase es de Juan Pablo II y también está en su entrada de hoy.


Si aceptamos que una madre suprima el fruto de su seno, ¿qué nos queda? (JPII)

lunes, 26 de diciembre de 2011

¿QUÉ ES NAVIDAD?

domingo, 25 de diciembre de 2011

FELIZ NAVIDAD

“¡Gloria a Dios en lo alto del cielo, paz en la tierra a los hombres que Dios ama.
 Venid, adoremos al Salvador!"
FELIZ NAVIDAD



sábado, 24 de diciembre de 2011

BENEDICTO XVI : "FELIZ NAVIDAD"

La Parroquia invita a migas a las 14:00 horas en la plaza de la Virgen.
A las 12:00 todos a celebrar en comunidad el nacimiento de nuestro Salvador en la Misa del Gallo.
Os dejamos con la felicitación que el Papa ha hecho a todos los católicos del mundo.

viernes, 23 de diciembre de 2011

CONTEMPLAR LA NAVIDAD PARA VIVIRLA

Dios es el único Señor que, al ejercer sobre nosotros su poder, nos salva. ¿Qué podemos hacer nosotros con respecto a Él? Solamente y primordialmente aceptar su salvación, que la gracia que Él nos hace es poder amarle y ser amados por Él. Nos envió a Cristo y nos enseñó a amarle, amándonos primero hasta la muerte de cruz e invitándonos a amar al que nos amó primero hasta el extremo.

Y nos amó primero para que pudiéramos amarle, no porque necesitara nuestro amor, sino porque de no amarle, no podríamos llegar a ser como Él quería que fuéramos. Y en Navidad hemos de pensar que todo lo que dijo aquí en la tierra, todo lo que sufrió: oprobios, salivazos y bofetadas hasta la cruz y el sepulcro, no fue otra cosa que hablarnos por medio de su Hijo, atrayéndonos con su amor y suscitando nuestra respuesta de amor
.
Dios, creador de los hombres, sabía que el amor no puede ser exigido por la fuerza, sino que era necesario suscitarlo en el corazón humano. Porque donde hay coacción no hay libertad, y ella es radicalmente necesaria para cualquier amor.

Insistamos en que quiso que le amáramos, porque no podíamos ser salvados si no le amábamos, y no podríamos amarle si no recibíamos de Él su amor. Y dejemos para otra ocasión la situación de quienes no lo conocen o lo olvidan o lo niegan. Me basta hoy recordar lo que dijo González de Cardenal acerca del amor de los padres y las madres: que se inclinan a ver en los hijos más pronto que son amables que no que sean miserables. Pero también es evidente que no son pocos quienes hacen mal uso de su libertad y la posible condenación es un tema insistente en la Sagrada Escritura.

Y le amamos con el mismo amor que ha derramado en nuestros corazones. Y su amor es su bondad.-Él es el único bueno y sumo bien- es el Espíritu Santo que procede del Padre y del Hijo y que, como dijo el Abad Guillermo de San Teodorico, el Espíritu, al principio de la creación “aleteaba sobre las aguas, esto es, sobre los espíritus fluctuantes de los hombres, brindándose a todos, atrayendo hacia sí todas las cosas, inspirando, impulsando, librándonos del mal, procurándonos lo necesario, uniendo a Dios son nosotros y a nosotros con Dios”
.
El Espíritu prepara al hombre para recibir al Hijo de Dios, el Hijo lo conduce al Padre y el Padre en la vida eterna le da la inmortalidad, que es la consecuencia de ver a Dios.

Pues así como los que ven la luz están en la luz y reciben su claridad, así también los que ven a Dios están en Dios y reciben su claridad. La claridad de Dios vivifica y, por lo tanto, los que ven a Dios, reciben la vida. Ojalá nosotros seamos conscientes de esa vida recibida, pero llamada a ser acrecentada en nosotros, por nosotros mismos, para llegar, como dijo Paul Claudel, a “vivir puerta con puerta con Dios, el Señor”.

Ricard M. Carles





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jueves, 22 de diciembre de 2011

TU ERES SAGRARIO DE DIOS

Sí, cuántas veces se me olvida que los otros son, todos y sin excepción, tan sagrario de Dios como lo soy yo. Estoy seguro de ello: si fuéramos en todo momento conscientes de esa realidad, se acabarían las guerras, y cualquier otro tipo de violencia, o vejación del hombre. Sería el Reino de Dios en la tierra y no habría cabida para odios, envidias, maledicencias o egoísmos. Pero no es fácil tenerlo siempre presente.

Hoy me he propuesto hacer el siguiente ejercicio: pasearme durante un rato, sin rumbo, concentrado sólo en las personas que se crucen en mi camino. Y no perder de vista, en ningún momento, que Dios se esconde en su corazón, que el “otro” es un sagrario viviente. Confieso que a veces cuesta. Porque tenemos prejuicios, y ya por el solo aspecto nos lanzamos a juzgar. Se nos olvida que Dios ve en nuestros corazones y que todo a lo que nosotros damos (en mayor o menor medida) importancia (forma de vestir, aspecto exterior, símbolos externos de riqueza o poder) a Él no le importa en absoluto. Bien. Si tengo esto presente, me resulta más sencillo mirar a los otros con Sus ojos. Y reconozco que aumenta mi amor por ellos y una leve sonrisa debe de iluminarme el rostro, porque siento que estoy entendiendo, y que Jesús camina a mi lado en este paseo-ejercicio. A veces, los árboles me distraen con su hermosura, o ese rayo de sol que de pronto se posa sobre la gota que se desliza por una hoja… y al fin, cae. Pero vuelvo a concentrarme, parece que ya me cuesta menos. Y se acerca a mí un anciano, y soy consciente de que en su interior vive Dios, y no puedo más que amarle y sentir por él una enorme ternura. Aprovecho para pedirle al Señor que le bendiga. Y me cruzo ahora con una madre y sus hijos, con una pareja de enamorados, con un borracho… En éste especialmente me detengo, me cuesta más, pero termino por ver en él también ese trocito de Dios que todos llevamos dentro. Y mi mirada cambia, ya no le veo igual, le mando una sonrisa y una bendición, y sigo mi camino.

Vuelvo a casa renovado. Sé que éste es un buen ejercicio y me propongo practicarlo a diario, aunque sólo sea un ratito. Con el tiempo (y la ayuda de la gracia), se convertirá en hábito: santo y sanador. Ver a Dios en los demás, y lo que es más importante, amar a Dios a través de los demás ¡Ayúdame Padre a conseguirlo! Ayúdanos a todos


Guillermo Urbizu

miércoles, 21 de diciembre de 2011

¿QUIEN SE ACUERDA DE ASIA BIBI?

Las condiciones psíquicas de Asia Bibi, la cristiana paquistaní que desde junio del año pasado permanece encarcelada a la espera de ser ejecutada por presunta blasfemia contra Mahoma, se deterioran «a ojos vista», según informa Radio Vaticano, citando testimonios de una Ong que acaba de visitar a la mujer en prisión. Las promesas de indulto del presidente paquistaní, Zardari, y la presión ejercida tanto por el gobierno norteamericano como por el Vaticano, no han surtido hasta ahora ningún efecto.
«Durante los primeros minutos de nuestra entrevista, Asia Bibi (de 46 años, madre de varios hijos y condenada a la horca) no sabía si éramos amigos o enemigos», dijo a Radio Vaticano la Ong «Masihi Foundation». «Sus pensamientos van a la deriva, sólo pide a los cristianos de todo el mundo que recen por ella». Asia Bibi «nos dijo que perdona a los que la han acusado falsamente de blasfemar contra el islam, y que muchos cristianos en Pakistán sufren lo mismo».
Dos altas personalidades del gobierno paquistaní han sido asesinadas desde la detención de Asia Bibi por hacer campaña pública en favor de su liberación. Los islamistas han amenazado al gobierno del presidente Zardari con manifestaciones violentas en todo Pakistán si la cristiana no es ejecutada, tal como establece la ley islámica.
ABC

LA HISTORIA SIN FIN

Tendemos a no valorar las pequeñas cosas cotidianas que se nos
presentan y sólo les damos importancia cuando sentimos su ausencia.
Quizás por cotidiano, quizás por "ciegos"... jamás celebramos la
salida del sol, sólo lo añoramos cuando, en nuestras vacaciones en
la playa, no se hace presente por varios días. Maldecimos la lluvia
porque nos obliga al tedioso trabajo de cargar con el paraguas y
desluce nuestros zapatos, sólo le damos importancia cuando la sequía
nos consume o cuando, por unas pocas horas, falta el agua en
nuestras casas.

Esperando quizás el "gran espectáculo" nos perdemos de vivir los
pequeños espectáculos que la naturaleza nos presenta día a día. Hay
quienes piensan que cuanto más se sabe de fenómenos que ocurren a
diario, menos se disfruta de ellos. Que el sabio disfruta menos que
el neófito de los sucesos naturales. Pero no todo es así, todo lo
contrario... cuanto más se sabe, más sorprendente parece. Cuanto más
se sabe, más milagroso parece.

Si no aprendemos a disfrutar de las pequeñas cosas cotidianas de la
vida, que es lo que conocemos... ¿Podremos ser capaces de disfrutar
plenamente cuando se nos presente algo diferente?. Dejemos de
esperar el "gran milagro". Gocemos a diario de los "pequeños
milagros" que, día a día, se abren a nuestro paso, después de
todo... ¿No será que el gran milagro es la conjunción de todos esos
más pequeños?. A lo mejor "el gran milagro" consiste en encontrar
la felicidad en las pequeñas cosas de todos los días de nuestra vida.

Y así en la búsqueda de nuevas oportunidades, llenos de
insatisfacción, muchas veces no nos damos cuenta del verdadero valor
de las personas y de las cosas que pasan por nuestro camino. Lo
lamentable es que por no darnos cuenta a tiempo luego, cuando las
perdemos, queremos volver atrás y ya es tarde, ¡muy tarde!...

Dios nos da TODO lo necesario para que seamos felices, sólo que nos
damos cuenta cuando ya no lo somos.

Es hora de darnos cuenta y de aprender a valorar, en el presente,
todo lo que tenemos. De nada sirve llorar por lo que dejamos ir, por
lo que no hicimos, por lo que no le dimos importancia... ¡eso ya no
está!. La vida no puede rebobinarse, ni modificarse. Las escenas
quedan grabadas y no hay forma de eliminar los trozos de la cinta
que no nos gustan, ni podemos regrabarla, ni siquiera podemos
detenerla en los buenos momentos, sólo está en nosotros la
posibilidad de continuar filmando y que a partir de hoy cada escena
sea única e irrepetible y, por encima de todo, que sea tan valiosa
que no nos haga arrepentirnos nunca y ni siquiera sentir culpa por
alguna escena del filme.

Recuerda que es la película de tu vida, es tu historia y tú eres el
(la) protagonista. No la titules "Lo que el viento se llevó",
ni "Pide al tiempo que vuelva"; sería lindo que tu película se
llame "LA HISTORIA SIN FIN".

martes, 20 de diciembre de 2011

COMENTANDO EL EVANGELIO DEL DÍA

El Evangelio de hoy comienza con las familiares palabras: «Fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea llamada Nazaret». Es el relato de la Anunciación. Como de costumbre, sin embargo, nosotros debemos concentrarnos en un punto, y este punto son las palabras de María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra».

Con estas palabras María hizo su acto de fe. Acogió a Dios en su vida, se confió a Dios. Con aquella respuesta suya al ángel es como si María hubiera dicho: «Heme aquí, soy como una tablilla encerada: que Dios escriba en mí todo lo que quiera». En la antigüedad se escribía en tablillas enceradas; nosotros ahora diríamos: «Soy un papel en blanco: que Dios escriba en mí todo lo que desee».

Se podría pensar que la de María fue una fe fácil. Convertirse en la madre del Mesías: ¿no era éste el sueño de toda muchacha hebrea? Pero nos equivocamos de medio a medio. Aquél fue el acto de fe más difícil de la historia. ¿A quién puede explicar María lo que ha ocurrido en ella? ¿Quién le creerá cuando diga que el niño que lleva en su seno es «obra del Espíritu Santo»? Esto no había sucedido jamás antes de ella, ni sucederá nunca después de ella. María conocía bien lo que estaba escrito en la ley mosaica: una joven que el día de las nupcias no fuera hallada en estado de virginidad, debía ser llevada inmediatamente ante la puerta de la casa paterna y lapidada (Cf. Dt 22,20ss). ¡María sí que conoció «el riesgo de la fe»!

La fe de María no consistió en el hecho de que dio su asentimiento a un cierto número de verdades, sino en el hecho de que se fió de Dios; pronuncio su «fiat» a ojos cerrados, creyendo que «nada es imposible para Dios».

En verdad María nunca dijo «fiat» porque no hablaba latín, ni siquiera griego. Lo que con toda probabilidad salió de sus labios es una palabra que todos conocemos y repetimos frecuentemente. Dijo «¡Amen!». Esta era la palabra con la que un hebreo expresaba su asentimiento a Dios, la plena adhesión a su plan.

María no dio su consentimiento con triste resignación, como quien dice para sí: «Si es que no se puede evitar, pues bien, que se haga la voluntad de Dios». El verbo puesto en boca de la Virgen por el evangelista (genoito) está en el optativo, un modo que, en griego, se utiliza para expresar gozo, deseo, impaciencia de que una determinada cosa ocurra. El amen de María fue como el «sí» total y gozoso que la esposa dice al esposo el día de la boda. Que haya sido el momento más feliz de la vida de María lo deducimos también del hecho de que, pensando en aquel momento, ella entona poco después el Magnificat, que es todo un canto de exultación y de alegría. La fe hace felices, ¡creer es bello! Es el momento en el cual la criatura realiza el objetivo para el que ha sido creada libre e inteligente.

La fe es el secreto para hacer una verdadera Navidad; expliquemos en qué sentido. San Agustín dijo que «María concibió por fe y dio a luz por fe»; más aún, que «concibió a Cristo antes en el corazón que en el cuerpo». Nosotros no podemos imitar a María en concebir y dar a luz físicamente a Jesús; podemos y debemos, en cambio, imitarla en concebirle y darle a luz espiritualmente, mediante la fe. Creer es «concebir», es dar carne a la palabra. Lo asegura Jesús mismo diciendo que quien acoge su palabra se convierte para él en «hermano, hermana y madre» (Cf. Marcos 3,33).

Vemos por lo tanto cómo se hace para concebir y dar a luz a Cristo. Concibe a Cristo la persona que toma la decisión de cambiar de conducta, de dar un vuelco a su vida. Da a luz a Jesús la persona que, después de haber adoptado esa resolución, la traduce en acto con alguna modificación concreta y visible en su vida y en sus costumbres. Por ejemplo, si blasfemaba, ya no lo hace; si tenía una relación ilícita, la corta; se cultivaba un rencor, hace la paz; si no se acercaba nunca a los sacramentos, vuelve a ellos; si era impaciente en casa, busca mostrarse más comprensiva, y así sucesivamente.

¿Qué llevaremos de regalo este año al Niño que nace? Sería raro que hiciéramos regalos a todos, excepto al festejado. Una oración de la liturgia ortodoxa nos sugiere una idea maravillosa: «¿Qué te podemos ofrecer, oh Cristo, a cambio de que te hayas hecho hombre por nosotros? Toda criatura te da testimonio de su gratitud: los ángeles su canto, los cielos la estrella, los Magos los regalos, los pastores la adoración, la tierra una gruta, el desierto un pesebre. Pero nosotros, ¡nosotros te ofrecemos una Madre Virgen!». ¡Nosotros –esto es, la humanidad entera-- te ofrecemos a María!
P. Raniero Cantalamessa

lunes, 19 de diciembre de 2011

BENEDICTO XVI ESTUVO AYER EN LA CARCEL

Y uno de los presos le preguntó sobre la confesión. Aquí tenéis la pregunta y la respuesta:

Ayer B16 estuvo en la cárcel de Rebibbia, Roma, y los presos le preguntaron.
La 5ª pregunta que le hicieron fue: “Santidad, me han enseñado que el Señor ve y lee en nuestro interior, me pregunto ¿por qué la absolución está reservada a los sacerdotes? Si yo pidiese de rodillas, estando a solas, dentro de una habitación, dirigiéndome al Señor, ¿me absolvería?, o ¿sería una diferente absolución? ¿Cuál sería la diferencia?”.

Respuesta de B16: “Sí, es una gran pregunta la que usted me presenta. Diré dos cosas. La primera: naturalmente, si usted se pone de rodillas y con verdadero amor de Dios reza que Dios le perdone, él le perdona. Es siempre doctrina de la Iglesia que si uno, con verdadero arrepentimiento, es decir, no solo por evitar la pena, sino por amor al bien, por amor a Dios, pide perdón, éste recibe el perdón de Dios. Esta es la primera parte.
Si yo realmente conozco lo que he hecho mal y si en mi han prevalecido el amor al bien, la voluntad del bien, el arrepentimiento por no responder a este amor, y pido a Dios que es el Bien, el perdón lo da. Pero hay un segundo elemento: el pecado no es solamente una cosa “personal”, individual, entre mi y Dios.
También el pecado tiene siempre una dimensión social, horizontal. Con mi pecado personal, aún sin saberlo ninguno, ha dañado la comunión de la Iglesia, ensuciado a la humanidad. Y por esta dimensión social, el pecado exige que sea absuelto también a nivel de la comunidad humana, de la comunidad de la Iglesia, lo corporal. Por tanto, esta segunda dimensión del pecado que no es solo contra Dios, sino que concierne también a la comunidad, exige el sacramento, que es el gran don en el cual puedo, en la confesión, liberarme de esa cosa y puedo realmente recibir el perdón en el sentido de una total readmisión en la comunidad de la Iglesia viva, del cuerpo de Cristo.
Y así, en este sentido, la absolución necesaria del sacerdote, el sacramento, no limita la bondad de Dios, sino al contrario, es una expresión de la bondad de Dios porqué me demuestra que también concretamente, en la comunidad de la Iglesia, he recibido el perdón y puedo volver a comenzar.
Publicado en "Abrazados a la verdad"

domingo, 18 de diciembre de 2011

BEATIFICACIÓN DE 23 MÁRTIRES

El Cardenal Angelo Amato, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, beatificó este sábado 17 de diciembre a 23 mártires en Madrid (España) asesinados por odio a la fe durante la Guerra Civil, y que además perdonaron a sus verdugos antes de morir.

La beatificación de los llamados Mártires de Paracuellos hará que sean elevado a los altares un laico y 22 miembros Oblatos de María Inmaculada. Esta ceremonia se realiza coincidiendo con 150 años de la muerte de San Eugenio de Mazenot, fundador de la congregación, y con los 200 años de su ordenación sacerdotal.

El postulador de la causa, Joaquín Martínez Vega, cuenta en la edición para el 17 de diciembre del diario vaticano L’Osservatore Romano que los Oblatos abrieron un seminario en Pozuelo de Alarcón en 1929, lo que nunca fue bien visto por las filas anticlericales del lugar que "tenían como objetivo a los ‘frailes’".

En los primeros meses de 1936 la tensión era intensa y recuerda que "todos los fines de semana los jóvenes marxistas que se reunían en el lugar llamado Fuente de la salud, cerca al convento, gritaban en sus puertas: ¡muerte a los padres!".

El 22 de julio, a las 3:00 p.m. "un nutrido contingente de milicianos, armados con escopetas y pistolas, atacó el convento. La primera cosa que hicieron fue arrestar a los religiosos que eran 38, reduciéndolos en una sola sala para vigilarlos, con las armas apuntándoles. Luego los milicianos comenzaron a buscar en el convento para buscar armas".

La búsqueda, relata Martínez, fue infructuosa: "solo encontraron cuadros religiosos, imágenes, crucifijos, rosarios y ornamentos sacros. El 24 de julio, hacia las 3 o 4 de la mañana, ocurrieron las primeras ejecuciones".
"Sin interrogatorios, sin acusaciones, sin juicios, sin defensa, llamaron a siete religiosos separándolos del resto del grupo", prosigue.

Ellos fueron Juan Antonio Pérez Mayo, Manuel Gutiérrez Martín, Cecilio Vega Domínguez, Juan Pedro Cotillo Fernández, Pascual Aláez Medina, Francisco Polvorinos Gómez, Juan González Lorente.

En este primer grupo fue fusilada también un laico, Cándido Castán San José, "conocido católico, padre de familia, casado y padre con dos hijos. Tenía 42 años".

El 25 de julio, los que quedaban fueron liberados. Sin embargo en octubre fueron arrestados todos y llevados a la cárcel Modelo. "Aquí sufrieron un lento martirio de hambre, frío, terror y amenazas, hasta que 15 de ellos sufrieron un cruel fin", añade.

El postulador de la causa relata luego que el 7 de noviembre fue fusilado en la localidad de Paracuellos de Jarama el sacerdote y formador del seminario, P. Jose Vega Riaño, de 31 años de edad, y Servillano Riaño Herrera, profeso temporal de 20 años de edad.
El 27 de noviembre fusilaron a 13 oblatos más: "el procedimiento fue el mismo para todos. No hubo acusación ni juicio, no hubo defensa ni explicaciones. Solo la proclamación de sus nombres por potentes altoparlantes".

Los oblatos asesinados ese día fueron el sacerdote y superior provincial, Francisco Esteban Lacal; Vicente Blanco Guadilla, superior del seminario; Gregorio Escobar García, Juan José Caballero Rodríguez, Publio Rodríguez Moslares, Justo Gil Pardo, Ángel Francisco Bocos Hernández, Marcelino Sánchez Fernández, José Guerra Andrés, Danile Gómez Lucas, Justo Fernández González, Clemente Rodríguez Tejerina y Eleuterio Prado Villarroel.

El postulador concluye el artículo señalando que los oblatos "murieron haciendo profesión de su fe (de la cual nunca renegaron) y perdonando a sus verdugos".
Publicado en ReL

Hoy son ordenados tres sacerdotes en la Catedral de Toledo. Dos de ellos son muy conocidos en "Esta Casa", Pedro y Miguel Molina, que como diáconos, han participado en diversos campamentos Parroquiales y en otras actividades. Les encomendamos de manera muy especial.

sábado, 17 de diciembre de 2011

DOMINGO IV DE ADVIENTO

Evangelio
En el mes sexto, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. El ángel, entrando en su presencia, dijo:
«Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo».
Ella se turbó grandemente ante estas palabras, y se preguntaba qué saludo era aquél. El ángel le dijo:
«No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin».
Y María dijo al ángel: «¿Cómo será eso, pues no conozco varón?»
El ángel le contestó:
«El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. También tu pariente Isabel ha concebido un hijo en su vejez, y ya está de seis meses la que llaman estéril, porque para Dios nada hay imposible».
María contestó: «He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra».
Y el ángel se retiró.
Lucas 1, 26-38
 
El evangelista san Lucas nos sitúa ante el gran misterio realizado en Nazaret hace dos mil años: «A los seis meses, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José; [...] la virgen se llamaba María». El arcángel Gabriel le comunica su maternidad divina, recordando las palabras de Isaías que anunciaban el nacimiento virginal del Mesías, que ahora se cumplen en ella. La respuesta de María al plan de Dios será: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra».
La anunciación a María y la encarnación del Verbo de Dios constituyen el misterio más profundo e insondable de las relaciones de Dios con los hombres, el hecho más trascendental, el acontecimiento más importante de la historia de la Humanidad. ¡Dios se ha hecho hombre! Es algo que nos desborda, que sobrepasa absolutamente las expectativas del pensamiento y de la imaginación del ser humano. Y ése es el momento en que María conoce la llamada concreta, la vocación a la que Dios la había destinado desde siempre. Una vez conocido el designio divino, ella responde con un incondicional, con una obediencia pronta y sin cortapisas. La respuesta de fe de María a las palabras del arcángel fue absoluta. Es consciente de la desproporción entre su humilde persona y la misión que recibe, pero confía en Dios. Dios lo quiere y nada es imposible para Él, y por esto no pone dificultades al plan de Dios. Con obediencia y humildad responde: He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra. De esta manera, es incorporada plenamente en la historia de la salvación, en el misterio de Cristo y de la Iglesia.
El de María significa también el comienzo de su especial camino de fe, de abandono a la voluntad de Dios, de gozos y sufrimientos, de colaboración con Cristo en la historia de la salvación. El de María es una respuesta que compromete toda su existencia en la aceptación del plan de Dios. Y el Señor, a su vez, hizo en ella maravillas. También el Señor nos llama a cada uno de nosotros a algo grande, a algo hermoso, a una existencia única e irrepetible. Más allá de las preocupaciones, los temores, las rutinas de nuestra ajetreada existencia, conviene entrar en el interior, captar su voluntad y responder con un confiado. El de María cambió la historia de la Humanidad. El de cada uno de nosotros es seguro que cambiará nuestra pequeña historia y nuestro entorno.
 
+ José Ángel Saiz Meneses
obispo de Tarrasa

viernes, 16 de diciembre de 2011

CAMPAÑA DE CARITAS PARROQUIAL



Mañana sábado, tendrá lugar en nuestra Parroquia, la tradicional recogida de alimentos en favor de Cáritas.
Los voluntarios se reunirán a las 14.30 en la Ermita de la Virgen, para recorrer todo el pueblo.
Se recogen alimentos (leche, pasta, arroz, legumbres, conservas, etc) y donativos.
Anímate a participar como voluntario o con tu aportación material.
Es impresionante el trabajo que esta organización de la Iglesia realiza en estos tiempos de crisis que están siendo tan duros para tantos.

Aquí tienes el enlace a la página web de CARITAS

jueves, 15 de diciembre de 2011

LAS CINCO COSAS DE LAS QUE NOS ARREPENTIMOS ANTES DE MORIR

APARECE PUBLICADO EN ABC

Lejos de parecer un tópico, a la hora de hacer balance, una gran parte de la población mundial no está satisfecha con la vida que ha desarrollado. Según podemos leer en el blog de Javier Malonda, los motivos de esta insatisfacción, además, suelen ser casi siempre los mismos.
Esta bitácora recoge un artículo escrito por Bonnie Ware, una mujer que durante muchos años ha trabajado en una unidad de cuidados paliativos, atendiendo a enfermos terminales. Su trabajo, titulado “Regrets of the dying“, algo así como “Los lamentos de los moribundos”, recoge los cinco motivos más comunes de arrepentimiento de aquellos que están a punto de morir y que se ha encontrado a lo largo de su vida:


1.-"Desearía haber tenido el coraje de vivir una vida fiel a mí mismo, no la vida que otros esperaban de mí": Se trata del lamento más habitual de todo, ya que al hacer balance de su vida muchas personas descubren que no han llegado a cumplir una mínima parte de sus sueños. En muchas ocasiones, esto se debe a que optaron por hacer lo que creían que debían hacer, en lugar de lo que realmente querían.
2.-"Desearía no haber trabajado tan duro": Es el lamento más frecuente entre los pacientes de sexo masculino, que desearían haber pasado más tiempo junto a su familia viendo crecer a sus hijos, en lugar de en su puesto de trabajo.
3.-"Desearía haber tenido el coraje para expresar mis sentimientos": Aquellos que reprimieron sus sentimientos para no enfrentarse a quienes los rodeaban se lamentan de haberse conformado con vivir una existencia mediocre y amargada, en la que no eran ellos mismos.
4.-"Desearía haberme mantenido en contacto con mis amigos": Al igual que muchas personas se arrepienten de haber descuidado a sus familias, es muy frecuente lamentar no haber cuidado lo suficiente de aquellas amistades verdaderamente importantes. Lamentablemente, cuando se está muy cerca de la muerte es imposible recuperar el tiempo perdido.
5.-"Desearía haberme permitido ser más feliz": Se trata de un reproche sorprendentemente común que se hacen aquellas personas que prefirieron engañarse a sí mismos y continuar con unas existencias en las que ya no eran felices, en lugar de enfrentarse a su miedo a cambiar de vida.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

LA HISTORIA DE GIANNA JENSSEN, LLEVADA AL CINE

La historia de Gianna Jessen era digna de una película porque su vida es «de película». Su madre la intentó abortar mediante el cruel método de la aplicación de una dosis de solución salina. Pero el bebé se aferró a la existencia aunque creyeron que aquel intento tendría secuelas gravísimas por las que no duraría mucho tiempo viva y, de hacerlo, estaría condicionada físicamente. Nació y al nacer la mamá biológica dio a Gianna en adopción.

Hoy Gianna recorre la Estados Unidos compartiendo su testimonio y celebrando el milagro de su vida. Vida que, con algunas licencias propias del ámbito cinematográfico, ha sido llevada a la pantalla grande en una cinta titulada «October Baby» que estará en las salas de cine en marzo de 2012. ReL publicó hace unos meses el estremecedor testimonio de Gianna Jessen, también recogido en vídeo: «Mi madre tenía siete meses de embarazo cuando decidió abortarme. Yo soy la persona que ella abortó»

«October Baby» será la película pro vida de 2012. Se trata de un film que, como nos dicen sus creadores, «puede cambiar la forma de ver el mundo, a sus seres queridos... y la vida». Protagonizada por Rachel Hendrix (el resto del elenco se puede consultar aquí), ya disponen de un portal (http://octoberbabymovie.net/) que ofrece información relacionada con la producción, presencia en redes sociales y el tráiler que a continuación ofrecemos:
En Facebok tienen una fan page (http://www.facebook.com/OctoberBabyMovie) y en Twitter un perfil (@OctoberBabyFilm).
El canal en YouTube es especialmente interesante por su valiosa serie de videos relacionados con la producción (http://www.youtube.com/OctoberBabyMovie).



Publicado en ReL

martes, 13 de diciembre de 2011

COMENTANDO LA PALABRA DEL DÍA

El Evangelio de hoy se dirige a la sinceridad de la conversión. Hay un trasfondo, también presente en la primera lectura del profeta Sofonías. No basta con confesar a Dios con los labios si después nuestra vida no es conforme a lo que decimos. El hijo que dice sí y después no va a la viña se refiere a todos aquellos que no atendieron a la predicación del Bautista ni creyeron en Jesús. Es decir, a los que se creían ya buenos y salvados y no estaban dispuestos a una nueva conversión. Por eso Jesús los contrapone a los publicanos y a las prostitutas. Porque aquellos si que acogieron el anuncio de la salvación y cambiaron de vida.

El tiempo de Adviento, aunque no tenga la intensidad de la Cuaresma, es una época de conversión. Por ello en la liturgia de estos días se emplea el color morado. Y, si nos fijamos en las lecturas y oraciones de estos días, se nos invita continuamente a volvernos hacia el Señor para preparar su venida. En la actitud de los sumos sacerdotes y ancianos que aparecen en el evangelio se detecta una negación al cambio. Pensaban que ya estaba bien con todo lo que hacían (autosatisfechos con sus obras y su pretendida fe). Por eso la predicación de Juan no hizo en ellos mella alguna. En ningún momento se pararon a pensar que aquel hombre les estaba invitando a una religiosidad más sincera y profunda; a ahondar en sus creencias para eliminar todo lo superficial y quedarse con el núcleo, que reside en el amor que Dios nos tiene. Esa dificultad para dejarse amar por Dios les hace estar siempre seguros de lo que hacen y les priva de la capacidad crítica. Jesús dice unas palabras muy significativas: “aun después de ver esto, vosotros no recapacitasteis ni creísteis”.

Recapacitar significa pararse a pensar, no dar nada por supuesto. En nuestra vida religiosa también hemos de pararnos, de vez en cuando, a juzgar sobre si no nos hemos vuelto rutinarios, sobre si nuestras devociones verdaderamente nos ayudan o son sólo el complemento de una vida anodina; si experimentamos la intervención de Dios en nuestra historia o es algo que sólo construimos nosotros. Uno tiene que ver si va creciendo en el amor a Dios y si se conoce cada vez mejor a sí mismo según el plan de Dios. Hay que recapacitar, porque sino podemos caer en un ritualismo vacío o en una soberbia que nos cierre al amor de Dios.

En el camino de preparación a la Navidad que cada uno de nosotros va recorriendo, y que también realizamos con toda la comunidad cristiana, hoy se nos ofrece una gran oportunidad: la de juzgar sobre nuestra adhesión cordial a Dios. No se trata sólo de afirmar que creemos, o de una vida más o menos devota, sino de ver si estamos trabajando en la viña del Señor. Porque la vida cristiana conlleva siempre una misión y de lo que se trata es de cumplirla. Dios nos pide fe en Él, nos salva, pero también nos encomienda un trabajo. Realizarlo forma parte de la verdadera vida de fe, aunque sobrepase nuestras fuerzas, pues siempre contamos con su ayuda.

Que la Virgen María, que dijo sí al Señor e inmediatamente se puso en camino hacia la montaña, interceda por nosotros y nos ayude a tener una fe viva.

lunes, 12 de diciembre de 2011

TALITHA KUM

domingo, 11 de diciembre de 2011

REDESCUBRE LA NAVIDAD

Cuatro jóvenes invitan a redescubrir la Navidad
Eva, Arturo, David y don Pedro han puesto en marcha la iniciativa Redescubre la Navidad. La conspiración de Adviento. Entre los cuatro, han creado un blog y un vídeo que están teniendo amplia repercusión, en España y otros países. Su objetivo es invitar a redescubrir el sentido de la Navidad, y promover que hagamos regalos dirigidos a ese fin


De izquierda a derecha, David, don Pedro, Eva y Arturo
 
Todo empezó hace dos años. Eva, estudiante de 5º curso de Filología Hebrea en la Universidad Complutense de Madrid, descubrió en Internet un vídeo titulado Advent Conspiracy, que se puede ver en la página ac.wcrossing.org El vídeo explica que, desde hace años, las fiestas de Navidad se han convertido en unos días de fiebre consumista, atascos de tráfico y regalos inservibles, durante los que nos conformamos con sobrevivir. Por ejmplo, los estadounidenses gastan cada año 450.000 millones de dólares durante la Navidad. El vídeo propone que, en lugar de hacer tantos regalos materiales, compartamos nuestro tiempo con los demás; y el dinero que ahorremos, se lo demos a las personas más necesitadas.
A Eva le encantó el vídeo, y se lo envió a sus amigos. El año pasado, le puso subtítulos. Y este año, convenció a Arturo, David y don Pedro para poner en marcha una iniciativa similar a través de Internet. Después de darle algunas vueltas, decidieron grabar otro vídeo, en el que uno de los cuatro, disfrazado de rey Melchor, anima, de una forma simpática, a hacer regalos que ayuden a redescubrir la Navidad. También invita a poner en casa un belén, un árbol de Navidad, una corona de AdvientoÉ Y a conspirar durante el Adviento, para ayudar a muchos a descubrir que Cristo es el regalo de la Navidad. «El primer objetivo -explica Arturo- es que la gente se pregunte por qué hacemos regalos en Navidad, y descubra el sentido del don».
Éxito del blog

Imagen del vídeo
El siguiente paso que dieron fue poner en marcha un blog (redescubrelanavidad.blogspot.com), en el que todos los días publican un breve texto relacionado con el Adviento o la Navidad. El blog ya ha tenido miles de visitas, procedentes de 33 países. Ha sido divulgado por más de cien páginas web; y una decena de medios de comunicación se han hecho eco de él.
La campaña también está presente en Facebook, Tuenti y Twitter. En esta última red, con la etiqueta #redescubrelaNavidad. Todos los días, nuevos conspiradores se les unen en Twitter.Ninguno de los cuatro iniciadores pensaba que el proyecto iba a llegar tan lejos y a traspasar fronteras.
David, que estudia 2º curso de Ingeniería de Minas, se ha encargado de la parte técnica del blog y del vídeo. Eva y don Pedro, un joven sacerdote de la parroquia de San Germán (Madrid), se encargan de preparar los contenidos diarios del blog. Y Arturo, que estudia 5º de Comunicación, hace un máster en cinematografía y trabaja en una agencia, revisa los contenidos para que los textos sean lo más comprensibles posibles para todo tipo de personas. Los cuatro están vinculados a los Jóvenes de Acción Católica; y participan en labores de catequesis en dos parroquias madrileñas.
Nos ha ayudado a nosotros primero

Imagen del blog
Don Pedro explica que la iniciativa le ha ayudado a darse cuenta de que su misión sacerdotal es «mucho mayor que la mera resolución de los pequeños problemas diarios. Lo esencial para un sacerdote es cuidar la liturgia y encargarme de la atención pastoral de los fieles. Pero también tengo que procurar ayudar a aquellas personas que han perdido la fe». Don Pedro considera que la campaña conspiratoria es una forma de llevar a la práctica la nueva evangelización, y un modo de iniciar un diálogo fructífero con todo tipo de personas.
A Eva, la campaña le ha servido para descubrir el valor de la perseverancia, y prepararse ella misma para la Navidad: «Nadie da de lo que no tiene; si yo no rezo y vivo el Adviento, poco podré ayudar a otras personas». También muestra su alegría de ver que una iniciativa llevada a cabo con pocos medios, esté teniendo una respuesta positiva de tanta gente.
Arturo se ha dado cuenta de que «Dios mueve todo. Aunque seamos personas con poco tiempo y con miserias, formamos parte del plan de Dios: Cristo cuenta conmigo para mover los corazones de muchos». También relata que «los primeros que me felicitaron por esta idea fueron mis amigos ateos de clase. La iniciativa está ayudándome a acercarme a muchas personas. Siempre me he sentido lanzado a hacer cosas, lo que Dios quiera; y creo estar respondiendo a ello».
 
Enrique García Romero en Alfa y Omega

sábado, 10 de diciembre de 2011

DOMINGO III DE ADVIENTO. DOMINGO GAUDETE

Evangelio
Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él. No era él la luz, sino el que daba testimonio de la luz.
Y éste es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas a Juan, a que le preguntaran: «¿Tú quién eres?» Él confesó y no negó: «Yo no soy el Mesías». Le preguntaron: «Entonces, ¿qué? ¿Eres tú Elías?» Él dijo: «No lo soy». «¿Eres tú el Profeta?» Repondió: «No». Y le dijeron: «¿Quién eres, para que podamos dar una respuesta a los que nos han enviado? ¿Qué dices de ti mismo?» Él contestó: «Yo soy la voz que grita en el desierto: Allanad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías». Entre los enviados había fariseos y le preguntaron: «Entonces, ¿por qué bautizas, si tú no eres el Mesías, ni Elías, ni el Profeta?» Juan les respondió: «Yo bautizo con agua; en medio de vosotros hay uno que no conocéis, el que viene detrás de mí, y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia».
Esto pasaba en Betania, en la otra orilla del Jordán, donde estaba Juan bautizando.
Jn 1, 6-8. 19-28
 
El Evangelio de este domingo nos presenta la respuesta de Juan el Bautista cuando algunos le preguntan sobre su identidad. Entre otras cosas, les contesta: ÒEn medio de vosotros hay uno que no conocéis, el que viene detrás de mí, que existía antes que yo y al que no soy digno de desatar la correa de la sandaliaÓ. Está en medio de nosotros, con nosotros, pero muchos no le conocen, y aparentemente parece que no tienen interés por conocerlo.
 
¿Cómo es posible este desconocimiento y esta falta de interés? No podemos olvidar que el ser humano es impulsado por su propia naturaleza a buscar la verdad. Así ha sido a lo largo de la Historia. Ha buscado la verdad, ha buscado el sentido de las cosas y, sobre todo, el sentido de su vida. En todas las culturas encontramos las preguntas fundamentales sobre la propia identidad, sobre el origen y el final de la vida, sobre el mal y la muerte, sobre el más allá. Y quien busca la verdad y el bien, en el fondo está buscando a Dios, y si su búsqueda es seria y coherente, acaba encontrando a Dios.
 
También es evidente que todo ser humano desea ser feliz y se entrega con ilusión a proyectos y actividades esperando saciar su sed de felicidad. Pero, una y otra vez, experimenta la insatisfacción y un vacío interior que los bienes materiales no pueden llenar, y se pregunta por qué no es feliz teniéndolo todo. Es que sólo Dios puede saciar su sed de trascendencia; sólo en Dios puede encontrar la felicidad que anhela su corazón, sólo en Él, la alegría plena que rezuma la liturgia de la Palabra de este tercer domingo de Adviento.

En medio de vosotros hay uno al que no conocéis. La existencia humana es como un camino de crecimiento y maduración en el que vamos experimentando las grandezas, y también las limitaciones de la vida humana: la contingencia, el dolor, la enfermedad, la soledad, la pérdida de sentido y de esperanza. Hay contemporáneos nuestros que quizá no le conocen, pero son personas honestas, que buscan la verdad y procuran hacer el bien. No me cabe la menor duda de que, tarde o temprano, se encontrarán con Dios, se encontrarán con Cristo. Porque Él es la Verdad y el Bien.
En medio de nosotros hay uno al que muchos no conocen, y otros deberíamos conocer más y mejor. Por eso hemos de estar atentos al paso de Dios por la vida, a la venida del Señor. Como Juan Bautista, estamos llamados a ser los testigos de Cristo, los testigos de la Luz, los testigos de la Verdad en la universidad, en la oficina, en la fábrica, en las diferentes ocupaciones. No podemos pactar jamás con la mediocridad ambiental, ni caer en la tentación de las componendas. Vivir en la Verdad, transparentar a Cristo Verdad, sin imposiciones, porque la luz y la verdad no se imponen, pero con la conciencia clara de la misión de ser testigos de la Verdad.
 
+ Josep Ëngel Saiz Meneses
obispo de Tarrasa

viernes, 9 de diciembre de 2011

EL PAPA Y EL ADVIENTO

"Si falta Dios, falla la esperanza. Todo pierde sentido", dice el Papa. En esta selección de textos de homilías pronunciadas al inicio del Adviento, habla de esperanza, de alegría y de preparación.

I domingo de adviento 2006

1) La primera antífona de esta celebración vespertina se presenta como apertura del tiempo de Adviento y resuena como antífona de todo el Año litúrgico: "Anunciad a todos los pueblos y decidles: Mirad, Dios viene, nuestro Salvador" (...). Detengámonos un momento a reflexionar: no usa el pasado —Dios ha venido— ni el futuro, —Dios vendrá—, sino el presente: "Dios viene". Como podemos comprobar, se trata de un presente continuo, es decir, de una acción que se realiza siempre: está ocurriendo, ocurre ahora y ocurrirá también en el futuro. En todo momento "Dios viene".

2) El Adviento invita a los creyentes a tomar conciencia de esta verdad y a actuar coherentemente. Resuena como un llamamiento saludable que se repite con el paso de los días, de las semanas, de los meses: Despierta. Recuerda que Dios viene. No ayer, no mañana, sino hoy, ahora.

3) El único verdadero Dios, "el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob" no es un Dios que está en el cielo, desinteresándose de nosotros y de nuestra historia, sino que es el Dios-que-viene. Es un Padre que nunca deja de pensar en nosotros y, respetando totalmente nuestra libertad, desea encontrarse con nosotros y visitarnos; quiere venir, vivir en medio de nosotros, permanecer en nosotros. Viene porque desea liberarnos del mal y de la muerte, de todo lo que impide nuestra verdadera felicidad, Dios viene a salvarnos.

4) De una forma que sólo él conoce, la comunidad cristiana puede apresurar la venida final, ayudando a la humanidad a salir al encuentro del Señor que viene. Y lo hace ante todo, pero no sólo, con la oración.

jueves, 8 de diciembre de 2011

LA INMACULADA

No podemos dejar de mirar a María y de reconocer en ella un signo más del amor infinito que Dios nos tiene. Porque ella, al ser preservada del pecado original en orden a su maternidad divina, no sólo recibió un privilegio personal, sino que se nos muestra como un don para todos los hombres. Ha escrito Benedicto XVI: “Jesucristo es ciertamente la luz por antonomasia, el sol que brilla sobre todas las tinieblas de la historia. Pero para llegar hasta Él necesitamos también luces cercanas, personas que dan luz reflejando la luz de Cristo, ofreciendo así orientación para nuestra travesía. Y ¿quién mejor que María podría ser para nosotros estrella de esperanza?”.

Contemplar a la Inmaculada nos va a traer muchos bienes espirituales. En ella, de forma eminente, se manifiesta el poder de Dios. Y ese poder lo dispone para embellecer al hombre, para llevarnos a cada uno de nosotros a la plenitud de nuestro ser. San Pablo se refiere a ella hablando de ser “alabanza de su gloria”. A eso hemos sido destinados por Dios. Hay un plan, que ya vemos realizado en Santa María, pero que nos incluye a todos nosotros. Por eso dice el Apóstol: “Con Cristo hemos heredado también nosotros”. Es un hecho que mirando a la Virgen nuestras tristezas, las más profundas, esas que aprisionan nuestro corazón, se desvanecen.

Las lecturas de hoy no ocultan el drama de la existencia humana. En el origen de la humanidad hay un hecho por el cual el mal se ha aposentado en el hombre. El pecado original, a partir del cual los hombres nos inclinamos al mal y experimentamos la dificultad de obrar el bien, se manifiesta en nuestras vidas. Ese hecho nos aprisiona. Encerrados en él acabaríamos en la desesperanza, que es fuente de muchos males. Jesucristo ha destruido el poder del pecado. La primera beneficiaria de su redención ha sido su Madre. Pero su acción no termina ahí sino que se dirige a todos nosotros. Porque Dios no se hizo hombre para tener una Madre, sino que quiso tenerla, y la ama de manera especialísima, para salvar al hombre. Y en ese camino de amor, todo se va llenando de maravillas a su paso. A ello se refiere el salmo de hoy. Jesucristo vence haciendo nuevas todas las cosas y, por ello, debemos cantar un cántico nuevo.

Al contemplar a María Inmaculada, se nos ofrece también una enseñanza para nuestra vida. En el Evangelio leemos el relato de la anunciación. María es “llena de gracia”. Pero ese don no la separa de la historia sino que la dispone para intervenir con mayor protagonismo en ella. Cuando el ángel le comunica que va a concebir a Jesús, ella responde sin opacar en nada la gracia que ha recibido: “Aquí está la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra”. Esa transparencia la seguimos descubriendo ahora cuando la miramos, y es la razón de su belleza.

Santo Tomás de Aquino señaló: “Es más hermoso iluminar que brillar solamente; del mismo modo, es más hermoso transmitir a los demás lo que uno ha contemplado que contemplar solamente”. Al mirar a la Inmaculada y dejarnos iluminar por ella, se acentúa nuestro compromiso de vivir a fondo los dones que hemos recibido, pero no para apropiarnos de ellos sino para, al igual que María, manifestar la bondad y el amor de Dios.

Comentario a la liturgia del día en www.archimadrid.org

miércoles, 7 de diciembre de 2011

VIGILIA DE LA INMACULADA

A las 21:30 en la Parroquia, te esperamos para preparar la fiesta de nuestra bendita Madre en su Inmaculada Concepción.

La Inmaculada Concepción de la Virgen María es una fiesta particularmente española. Fue elegida como patrona por los reyes desde tiempos visigóticos y el Papa Clemente XIII aceptó ese patronazgo en todos los reinos hispánicos en 1760.

Como explica P.J. Ginés en La Razón, en los últimos años se está difundiendo en nuestro país la costumbre de celebrar la fiesta con una vigilia de oración abierta al público, a menudo impulsada por jóvenes, con una convocatoria amplia.

"El modelo para las actuales vigilias de la Inmaculada nació en 1947 por impulso del jesuita Tomás Morales, sacerdote convencido de la necesidad de potenciar el apostolado de los laicos y fundador de los Cruzados y Cruzadas de Santa María y de su rama joven, la Milicia de Santa María", explica Ginés.

En principio fueron vigilias reservadas a los hombres, como una forma de demostrar que la devoción a la Virgen no era patrimonio femenino. Pero desde 1996 se abrieron a toda la familia.

El impulso ha sido básicamente madrileño, pero "las vigilias se han ido difundiendo a muchas otras diócesis". La Razón cita el caso de Rafael Zornoza, que las vivió intensamente durante sus cinco años como obispo auxiliar de Getafe y ahora las está trasladando a Cádiz, de donde fue designado titular en agosto pasado.

"En Madrid el cardenal preside en la catedral, hay exposición del Santísimo y ofrenda floral con procesión a la Virgen de la Almudena, que también tiene el título de Inmaculada. Pero en otros sitios puede celebrarse rezando el Rosario o de otra manera", explica Nicolás Arroyo, presidente del comité organizador.

Clave del éxito es la movilización juvenil con reparto de carteles en las tiendas y escaparates, como una forma más de la Nueva Evangelización.
Fuente: Religión en Libertad.

martes, 6 de diciembre de 2011

XAVIER NOVELL

El obispo más jóven de España, D. Xavier Novell, obispo de Solsona, estuvo en Abril de este año en el programa de televisión de Buenafuente.
Evangelizar es esto:

domingo, 4 de diciembre de 2011

LA GRAN ESPERA

ADVIENTO: en pocas palabras y algunas imágenes.
¡¡Maranatha!!

sábado, 3 de diciembre de 2011

II DOMINGO DE ADVIENTO

Evangelio
Comienzo del Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios.
Como está escrito en el profeta Isaías: «Yo envío a mi mensajero delante de ti, el cual te preparará tu camino; una voz grita en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus senderos»; se presentó Juan en el desierto bautizando y predicando un bautismo de conversión para el perdón de los pecados. Acudía a él toda la región de Judea y toda la gente de Jerusalén. Él los bautizaba en el río Jordán y confesaban sus pecados.
Juan iba vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Y proclamaba:
«Detrás de mí viene el que es más fuerte que yo, y no merezco agacharme para desatarle la correa de sus sandalias. Yo os he bautizado con agua, pero Él os bautizará con Espíritu Santo».
Marcos 1, 1-8
 
El segundo Domingo de Adviento nos presenta la figura de Juan Bautista, el precursor y heraldo del Mesías. Asceta y penitente, se entregó a su misión de suscitar la esperanza en el pueblo de Israel. Su predicación resuena directa y contundente llamando a la conversión para recibir el perdón de los pecados. Su figura es conmovedora y edificante por el realismo, por la humildad y por el amor hacia Aquel del cual no se considera digno ni de desatarle las sandalias. Prepara el camino, señala al Mesías y, después, desaparece discretamente.
Juan Bautista es un profeta de fuego. Voz que clama en el desierto con libertad y valentía. Una piel de camello y un cinturón son sus atuendos; un puñado de saltamontes y un poco de miel silvestre su alimento. Libre de ataduras, se aplica con todas sus fuerzas a la misión que ha recibido: preparar el camino al Señor. A los judíos fieles que esperaban la venida del Mesías les ayuda a centrarse en lo esencial, la conversión del corazón. A los que están apartados de Dios les persuade para que vuelvan al buen camino, a todos los exhorta a prepararse para el encuentro con el Señor que viene.
Comienza el Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios: este anuncio de salvación resuena, aquí y ahora, con toda la novedad para cada hombre y para cada mujer de nuestro tiempo. En el sujeto posmoderno se constata una gran fragmentación interior, una preocupante falta de vertebración. El sociólogo polaco Zygmunt Bauman ha acuñado la metáfora de la liquidez para describir la contemporaneidad. Hemos pasado de una modernidad sólida y estable a una líquida y voluble, en la que las estructuras sociales ya no perduran el tiempo necesario para solidificarse y no sirven de marcos de referencia para los actos humanos. Este nuevo marco implica la fragmentación de las vidas, la precariedad de los vínculos humanos en una sociedad individualista, marcada por las relaciones transitorias en las que no se mantienen ni los compromisos ni las lealtades.
Tiempos líquidos, sociedad líquida, amor líquido, que propician un hombre líquido, sin consistencia, sin estructura, sin compromiso. No podemos ignorar la crisis económica o las difíciles expectativas laborales para los jóvenes, ni la miseria y el hambre en otras latitudes del planeta; tampoco nos olvidamos de la crisis de identidad y de sentido en las sociedades ricas y opulentas, o las incertidumbres ante el futuro en países que están pasando por profundas transformaciones políticas y sociales. Pero, a pesar de los pesares, hay motivos de consuelo, hay razones para la esperanza. Por eso proclamamos con el profeta Isaías: Aquí está vuestro Dios. Mirad: Dios, el Señor, llega con fuerza.
 
+ Josep Ángel Saiz Meneses
obispo de Terrassa

viernes, 2 de diciembre de 2011

APRENDER A ESPERAR

El tiempo de Adviento nos quiere ejercitar en una virtud cristiana básica: la esperanza.
Cada año cobra actualidad el Adviento, porque siempre necesitamos la venida de Dios a nosotros. Y nos hace falta aprender a esperarle. Sería señal de debilidad o de muerte si nos encontráramos satisfechos con lo que ya tenemos.

Y como también nosotros, los cristianos, podemos ir perdiendo a lo largo del año la sensibilidad por lo divino, nos conviene que el Adviento nos despierte el apetito de los bienes que verdaderamente valen la pena. En esta sociedad en la que nos toca vivir, los que nos consideramos cristianos, debemos ser el CORAZÓN que la mueva por caminos de esperanza.

Las personas que nos rodean deben ver en nosotros unos valores evangélicos claros: justicia, servicio, generosidad..., evitando todos aquellos valores que pro­mulga la sociedad de consumo: tener más, ser el más poderoso,...

jueves, 1 de diciembre de 2011

COMENTARIO A LA LITURGIA DEL DÍA

Ayer comenzamos la novena a la Inmaculada en la parroquia. Es la primera vez que se hace, lo bueno de una parroquia recién creada es que casi todo es la primera vez. Para no complicar mucho las cosas simplemente es rezar el rosario antes de la Misa, predicación siempre que se pueda sobre nuestra Madre del cielo y canto de la salve al final. Al comenzar no había mucha gente y como quería que cada misterio del rosario lo rezase una persona fui pidiendo a los que estaban si les importaba dirigirlo. Todos fueron diciendo que sí, hasta que llegue a un señor -feligrés habitual-, y le pedí el favor de rezar el quinto misterio. “Estoy haciendo mi oración” me contestó. “Bueno, cuando llegue el quinto misterio reza con los demás y luego sigue”. No quiso, diciéndome que no se mezclan cosas. Así que busqué a otro. Cuando uno no entiende el rezar en comunidad, junto con otros, rezar y ayudar a rezar es posible que se gane un cielo muy grande, pero en el que esté él solo y eso debe ser aburridísimo. Soy el primero en animar a rezar, pero quien reza “su rosario”, “Su Misa”, “su oración”, “su novena” lo más seguro es que no sepa rezar o no ha entendido nada.

“No todo el que me dice “Señor, Señor” entrará en el reino de los cielos, sino el que cumple la voluntad de mi Padre que está en el cielo.” Puede parecer duro, pero la voluntad de Dios no es que te salves -Dios ya te ha conseguido la salvación-, sino que hay que ir al mundo entero y proclamar el Evangelio. Aunque es muy importante, fundamental, la oración y la piedad personal no pueden mantenerse para mi solo. “Tenemos una ciudad fuerte, ha puesto para salvarla murallas y baluartes.” Nuestra ciudad fuerte es la Iglesia, si uno se encierra en su individualismo tal vez llegará a ser una estupenda persona, pero no llegará a ser santo.

El que busca exclusivamente “su santidad” y que no le molesten está construyendo sobre arena: Unos cuantos actos de piedad y se cree que con eso tiene garantizada la entrada en el cielo. ¡Qué engañado está!. A Dios no podemos darle nada, cuando rezamos recibimos y “lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis”. Creo que ya he contado varias veces esta anécdota de Santa Teresita del Niño Jesús. Cuando la enfadaba interiormente que las demás hermanas del convento vinieran a preguntarla por su precaria salud, pues la despistaban de sus labores y sus rezos, se daba cuenta que faltaba a la caridad. Entonces se hizo un lema “Escojo que me molesten”. Así cuando alguna hermana venía a preguntarla no podía enfadarse, pues lo había elegido ella y el día que no venía ninguna estaba tan feliz. Yo, al menos, también escojo que me molesten; seguro que tu también.

Muchas veces lo he experimentado, no somos de piedra y hay momentos que por circunstancias exteriores o interiores parece que cae la lluvia, se salen los ríos, soplan los vientos y no se cae porque hay otros que en ese momento rezan por ti, dejan que los molestes y te reconducen a Cristo…, y la casa sigue en pie. Hace ya muchos años, a los pocos de ser sacerdote, vivía muchas contradicciones y humillaciones por parte de otros sacerdotes. Una noche no podía dormir, estaba bastante harto, y después de tres horas paseando por veinte metros cuadrados, a las dos y media de la madrugada, llamé a un sacerdote amigo y le dije: “Dame tres razones para seguir siendo sacerdote”. Me contestó: “¿Quieres que vaya?” (Vivía en la otra punta de Madrid). “No -le contesté-, no hace falta, ya me has dado las tres razones”. Me acosté, dormí y desde entonces nada me ha quitado el sueño. Dios se sirve de los demás y nosotros somos los demás de los demás (creo que eso es de Alberto Cortez”.

Pues seguimos en la novena de la Inmaculada. Ella es la primera de los demás que está siempre con nosotros, dispuesta a que la molestemos todas las veces que necesitemos. Cuando “nos molesten” ella nos acompaña, así que dejemos que nos molesten, cuanto más, mejor.
Del comentario a la liturgia del día en www.archimadrid.org

miércoles, 30 de noviembre de 2011

REVISANDO LA JMJ: EL PAPA Y LOS VOLUNTARIOS

Queridos voluntarios

Al concluir los actos de esta inolvidable Jornada Mundial de la Juventud, he querido detenerme aquí, antes de regresar a Roma, para daros las gracias muy vivamente por vuestro inestimable servicio. Es un deber de justicia y una necesidad del corazón. Deber de justicia, porque, gracias a vuestra colaboración, los jóvenes peregrinos han podido encontrar una amable acogida y una ayuda en todas sus necesidades. Con vuestro servicio habéis dado a la Jornada Mundial el rostro de la amabilidad, la simpatía y la entrega a los demás.

Mi gratitud es también una necesidad del corazón, porque no solo habéis estado atentos a los peregrinos, sino también al Papa, a mi. En todos los actos en los que he participado, allí estabais vosotros: unos visiblemente y otros en un segundo plano, haciendo posible el orden requerido para que todo fuera bien. No puedo tampoco olvidar el esfuerzo de la preparación de estos días. Cuántos sacrificios, cuánto cariño. Todos, cada uno como sabía y podía, puntada a puntada, habéis ido tejiendo con vuestro trabajo y oración el maravillo cuadro multicolor de esta Jornada. Muchas gracias por vuestra dedicación. Os agradezco este gesto entrañable de amor.

Muchos de vosotros habéis debido renunciar a participar de un modo directo en los actos, al tener que ocuparos de otras tareas de la organización. Sin embargo, esa renuncia ha sido un modo hermoso y evangélico de participar en la Jornada: el de la entrega a los demás de la que habla Jesús. En cierto sentido, habéis hecho realidad las palabras del Señor: «Si uno quiere ser el primero, sea el último de todos y el servidor de todos» (Mc 9,35). Tengo la certeza de que esta experiencia como voluntarios os ha enriquecido a todos en vuestra vida cristiana, que es fundamentalmente un servicio de amor. El Señor trasformará vuestro cansancio acumulado, las preocupaciones y el agobio de muchos momentos en frutos de virtudes cristianas: paciencia, mansedumbre, alegría en el darse a los demás, disponibilidad para cumplir la voluntad de Dios. Amar es servir y el servicio acrecienta el amor. Pienso que es este uno de los frutos más bellos de vuestra contribución a la Jornada Mundial de la Juventud. Pero esta cosecha no la recogéis solo vosotros, sino la Iglesia entera que, como misterio de comunión, se enriquece con la aportación de cada uno de sus miembros.

Al volver ahora a vuestra vida ordinaria, os animo a que guardéis en vuestro corazón esta gozosa experiencia y a que crezcáis cada día más en la entrega de vosotros mismos a Dios y a los hombres. Es posible que en muchos de vosotros se haya despertado tímida o poderosamente una pregunta muy sencilla: ¿Qué quiere Dios de mí? ¿Cuál es su designio sobre mi vida? ¿Me llama Cristo a seguirlo más de cerca? ¿No podría yo gastar mi vida entera en la misión de anunciar al mundo la grandeza de su amor a través del sacerdocio, la vida consagrada o el matrimonio? Si ha surgido esa inquietud, dejaos llevar por el Señor y ofreceos como voluntarios al servicio de Aquel que «no ha venido a ser servido sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos» (Mc 10,45). Vuestra vida alcanzará una plenitud insospechada. Quizás alguno esté pensando: el Papa ha venido a darnos las gracias y se va pidiendo. Sí, así es. Ésta es la misión del Papa, Sucesor de Pedro. Y no olvidéis que Pedro, en su primera carta, recuerda a los cristianos el precio con que han sido rescatados: el de la sangre de Cristo (cf. 1P 1, 18-19). Quien valora su vida desde esta perspectiva sabe que al amor de Cristo solo se puede responder con amor, y eso es lo que os pide el Papa en esta despedida: que respondáis con amor a quien por amor se ha entregado por vosotros. Gracias de nuevo y que Dios vaya siempre con vosotros.

martes, 29 de noviembre de 2011

MONUMENTO AL NIÑO NO NACIDO

Hemos tomado esta entrada, de una noticia publicada en Religión en Libertad.
La imágen habla por sí sola.
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En el blog "TODO ERA BUENO", nos han presentado este
 CALENDARIO DE ADVIENTO

lunes, 28 de noviembre de 2011

¿QUÉ NOS DICE EL PAPA AL INICIO DE ESTE ADVIENTO?

Este primer domingo de Adviento, Benedicto XVI, desde la ventana de su despacho en el Palacio Apostólico vaticano, recitó el Ángelus con los fieles y peregrinos reunidos en la plaza de San Pedro. Antes de la oración mariana, invitó a estar vigilantes y salir del letargo porque Dios llega sin avisar.

El papa indicó que el Adviento, inicio del Año litúrgico, es “un nuevo camino de fe, a vivir juntos en las comunidades cristianas, pero también, como siempre, a recorrer dentro de la historia del mundo, para abrirla al misterio de Dios, a la salvación que viene de su amor”.

Definió este tiempo como “estupendo” y “en el que se despierta en los corazones la espera de la vuelta de Cristo”.

“¡Velad!”, dijo con el Evangelio de este domingo. “Es una llamada saludable a recordar que la vida no tiene sólo la dimensión terrena”.

Definió al hombre como “una plantita pensante”, “dotada de libertad y responsabilidad”. Citó a Isaías, el profeta del Adviento, quien dice: “Nadie invocaba tu nombre, nadie salía del letargo para adherirse a tí; porque tu nos escondías tu rostro y nos entregabas a nuestras maldades”.

El papa afirmó que el profeta parece “reflejar ciertos panoramas del mundo postmoderno: las ciudades donde la vida se hace anónima y horizontal, donde Dios parece ausente y el hombre el único amo, como si fuera él el artífice y el director de todo: construcciones, trabajo, economía, transportes, ciencias, técnica, todo parece depender sólo del hombre”

Un panorama en el que suceden cosas chocantes “por las que pensamos que Dios pareciera haberse retirado, que nos hubiera, por así decir, abandonado a nosotros mismos”.

El Evangelio dice, recordó Benedicto XVI: “Así que velad, porque no sabéis cuándo llegará el dueño de la casa, si al atardecer o a media noche, al canto del gallo o al amanecer. No sea que llegue de improviso y os encuentre dormidos” y concluyó afirmando que el tiempo di Adviento “viene cada año a recordarnos esto para que nuestra vida reencuentre su justa orientación hacia el rostro de Dios”.