domingo, 24 de octubre de 2010

DOMUND: MISIONEROS EN NUESTRA CASA

Hoy celebramos el Domingo Mundial de las Misiones, el DOMUND.
Mari Luz, es una jóven de nuestra Parroquia que por cuarto año, ha estado misionando en Perú.
Ha tenido la generosidad de compartir su testimonio en nuestro blog.

En verano suelo ir de misión a Lurín (cono sur de Lima, en Perú).
Llevo cuatro años yendo, con terremoto incorporado y cada vez que voy, el Señor me regala algo nuevo. Es una llamada que recibo de El y como siempre con una gracia incluída; es decir: El me da la gracia para todo lo que se me pide allí.
Nuestra misión es pura evangelización. He estado en tres parroquias que tiene encomendada la diócesis de Toledo y hay mucho trabajo por hacer y pocos obreros.
La gente allí es muy pobre, pero de lo que realmente están sedientos y hambrientos es de que tu les hables de un Dios cercano, que les ama, esto es de Jesús.
La misión que solemos hacer es parroquial y escolar.
En la misión parroquial, vamos casa por casa anunciando a Jesús y luego hacemos asambleas en las casas en donde les predicamos el Kerigma, con oración de alabanza, testimonios,etc.
De ahí surge mucha gente que pide el Bautismo (la inmensa mayoría están sin bautizar) y se incorporan así en las comunidades de la Parroquia.
En la misión escolar, vamos a los colegios y evangelizamos a los chicos de 3º, 4º y 5º de Secundaria, metiéndonos en clase de religión, anunciándoles el kerigma y explicando diversos temas.
También he visitado enfermos y he orado por ellos.
Luego ¿qué hace el misionero? Predicar, animar, cantar, orar, amar.
Y siempre me pasa que voy a evangelizar y soy yo la que vuelve evangelizada.
Irme de misión supone un encontrarme con Cristo en la persona del pobre y esto me llena de una inmensa paz y alegría.
En el Señor +
Mari Luz

2 comentarios:

Angelo dijo...

Un día que no podemos olvidar la generosidad y entrega de estos hombres y mujeres. Los que realmente hacen una labor social y cristiana.
Gracias por traerlos a tu blog

Javier Vicens y Hualde dijo...

Visitar a los enfermos y orar por ellos y con ellos. ¡Qué grande!