jueves, 6 de enero de 2011

EPIFANÍA

Parecía que iba a romperse el corazón de seco, de cansado... Harto de contemplar el movimiento de los astros, tan constante como helado y previsible, y de decirse así es la vida: circular y lenta. Un día y otro y otro tomando mediciones y apuntándolo todo para preverlo todo... Ni siquiera un bostezo -un descuido, un abrazo- permiten olvidar lo inexorable del destino a quien vive como espectador de un cielo tan lejano.
Quizá haga falta un corazón así -a punto de romperse de seco y de cansado- para que el triste y exacto observador de estrellas repare en una anomalía y conciba la esperanza de que, entre tantas luces, precisamente esa sea un signo, un guiño o una epifanía.
Andar tras una estrella es mucho más cansado que mirarla, como saben muy bien quienes lo han intentado. Porque la estrella pasa facilísimamente por encima de un río, de un bosque, de una montaña altísima... y se esconde. Y no es raro -a veces pasa- que el peregrino sueñe cosas horribles por la noche y se vea a sí mismo como una oruga que mira al cielo inalcanzable, indiferente y mudo.
Hay que arrastrarse mucho para alcanzar el cielo a menos que uno sea un ángel. Porque dicen los sabios que el cielo se ha hecho hombre y habita entre nosotros. Que no está en las estrellas sino en un gusanito para el que fueron hechas las estrellas. Y dicen más los sabios. Ahora están muy contentos; han regresado a casa y dicen muchas cosas: que sueñan cosas buenas, que no todo está escrito, que hay gracia, que ha valido la pena... que vale la alegría.

Javier Vicens y Hualde
Sacerdote

4 comentarios:

Anónimo dijo...

La estrella de Belen, no señala cualquier camino, sino un único camino, el Camino que nos lleva al
encuentro con Jesús, a conocer y adorar a ESTE NIÑO,A ofrecerle el Oro de nuestro corazón, el es el Señor,El incienso de nuestras súplicas, la mirra de nuestra pobreza.
Dice una canción: Ponte ya de pie que ha llegado tu luz, sobre ti la gloria del Señor. Levanta los ojos y mira a lo lejos, que tu corazón
salte de alegria....."
Jerusalen, Jerusalen canta y danza
para Dios" Un Abrazo

Anónimo dijo...

La primera lectura de hoy así no lo indica, la podemos completar con
la canción 310 del cancionero

Angelo dijo...

Que te hayan traido muchas cosas que adornen tu gran corazón. Mi recuerdo y gratitud en un día tan especial.

Javier Vicens y Hualde dijo...

Gracias, amiga.