martes, 20 de octubre de 2009

EN LA BEATIFICACIÓN DEL CARDENAL SANCHA

Eran poco antes de las 8 de la mañana del pasado domingo cuando salíamos un grupo personas de la parroquia para asistir a la beatificación del cardenal Sancha en la Catedral de Toledo, minutos antes lo había hecho otra expedición más numerosa en autobús encabezada por nuestro párroco.
Una vez allí tras esperar unos minutos para acceder a la catedral, se podía experimentar la grandeza y sencillez de Dios, por una lado, a través de la maravillosa arquitectura interior, majestuosamente iluminada y totalmente restaurada que pretende, siguiendo el sentido de su estilo, el gótico, comunicar lo terreno con lo divino; y por otro en la celebración a través de los ritos, la liturgia, la música.

En clima de oración y recogimiento comenzó la celebración de la Eucaristía, presidida por Ángelo Amato Prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos y representante del Papa en esta ocasión, acompañado de medio centenar de obispos y algunos cardenales. Al principio de la celebración fue proclamado beato el cardenal Ciarico María Sancha y en ese mismo instante se destapó un lienzo, que presidía el altar, con la figura del cardenal rodeado de niños mendigos, algunos de ellos, imagen tierna con la que se ha querido representar al “padre de los pobres”.

Esta preciosa imagen del ya beato, es también la imagen de Dios, que nos quiere, que nos acaricia, que vela por nosotros, que nos guía, que nos protege, que nos perdona. En el óleo se observa a los niños alegres, llenos de confianza al sentirse queridos y protegidos, sin miedo, porque nada les puede suceder. Así también nos quiere Dios, como niños para que nos refugiemos en Él, sin miedo, estando bajo su protección y sólo pretende, y en ello nos va la felicidad, que correspondamos a ese amor, empapándonos de él y transmitiéndoselo a los demás.

Pudimos, como en otra ocasiones, donde en comunidad alabamos y damos a gracias a Dios, pregustar el cielo, y darnos cuenta de lo realmente importante y llevar los quehaceres diarios, los problemas, las dificultadas con otra mirada y con la esperanza puesta en Dios que nos protege y nos quiere, como un Padre. El cardenal Sancha no exento de dificultades y necesidades, “vivió pobre y murió paupérrimo”, como reza en su tumba, pero puso su mirada y esperaza en Dios y por eso es modelo a seguir. Que desde el cielo interceda por nuestra parroquia.
Javier Rodríguez-Malo


Algunos de los sonsecanos asistentes al acto, con Monseñor Ángelo Amato, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, que presidió como representante del Papa, el acto de la beatificación.

1 comentario:

BLOG CARDENAL SANCHA dijo...

Queridos sonsecan@s :

Me gustaría que me mandáseis algunos testimonios de vuestra experiencia en la beatificación del Cardenal Sancha para publicarlo en mi blog. Si de paso podéis poner un enlace a mi página en un sitio visible de la vuestra os lo agradezco doble porque es necesario promocionarlo, que no lo conoce casi nadie, ok?

Un abrazo. El Cardenal Sancha interceda siempre por nosotros y nos haga tan santos como él!!

padredelospobres@gmail.com