Me preguntan: Padre, salgo mucho con mis amigas y con mucha frecuencia caemos en hablar mal del prójimo ¿Es eso un pecado? ¿Qué me recomienda para ello, cómo puedo mejorar esto?
Hablar mal del prójimo es un defecto muy dañino, porque manifiesta poco respeto por el otro y hace poco confiable a quien tiene este mal hábito; el que se acostumbra hablar mal del otro, también podrá hablar mal de ti en algún momento, porque quizás ya es un hábito adquirido y en muchos casos, como mencionas, no es fácil de erradicar.
Como ves, es un defecto que no sólo debes de cambiar porque es pecado sino porque daña las relaciones humanas, y tampoco ayuda a forjar amistades sinceras.
Ahora veamos que nos dice el Catecismo de la Iglesia Católica sobre esto. Dentro de los pecados que atentan contra el octavo mandamiento encontramos los juicios temerarios, la calumnia y la maledicencia. A veces con ligereza se utiliza el don de la palabra, y se hace mucho daño con ella. Así lo explica el Catecismo:
Juicio temerario, consiste en admitir, incluso tácitamente, como verdadero, sin tener para ello fundamento suficiente, un defecto moral en el prójimo.
Maledicencia, Consiste en manifestar los defectos y las faltas de otros a personas que los ignoran, sin una razón objetivamente válida.
La calumnia, consiste en dañar la reputación del prójimo afirmando cosas falsas o dando ocasión a juicios falsos respecto del mismo, mediante palabras contrarias a la verdad.
Creo que no son pocas las veces en que con ligereza se atribuyen males morales a otros sin tener la seguridad de si es así; Quizás basándose en suposiciones, impresiones subjetivas, o comentarios escuchados, se lanzan afirmaciones que dejan entrever una duda sobre la buena honra del otro. Incluso algunas veces tácitamente, con un gesto se puede dejar abierta la puerta a que se ponga en duda la buena fama y reputación de una persona. ¡Cuánto daño se puede hacer con esto! Y ni que decir de la calumnia donde se levanta un juicio falso con el único objetivo de hacerle daño a alguien. Es muy doloroso ver como al levantar falsos testimonios se daña la honra de las personas, cosa que después es muy difícil limpiar. Mi papá, para corregirnos frente a este defecto, cuando éramos chicos, siempre nos contaba la conocida historia de una persona que va donde el sacerdote a decirle que ha hablado mal de otro en una reunión y el padre le dice:
Haga lo siguiente: tráigame una gallina pero quiero que durante el camino la vaya desplumando. La persona hizo caso y cuando llegó donde el sacerdote, este le dijo: Ahora vaya, por favor y recoja todas las plumas. La persona le respondió: Padre esto es imposible. Bueno, lo mismo sucede cuando usted habla mal de alguien, algunas cosas podrá recoger, pero muchas otras no.
Por lo tanto pongamos siempre atención a nuestras palabras. Para avanzar en este dominio de la palabra, podrías preguntarte, antes de hablar: ¿Esto que voy a contar de tal persona, sería capaz de decirlo enfrente de ella? Luego preguntarte ¿cuál es el objetivo de lo que voy a decir? ¿Ayudar? Porque si mi objetivo es ayudar a que la persona cambie, pues es a esa persona es a quien tengo que buscar, para hacer una corrección fraterna, con amor y sin hacer juicios. ¿el día que yo cometa un error, me gustaría estar en boca de todo el mundo? Creo que siempre es bueno seguir aquello que Jesús enseñó, Trata a los demás como te gustaría que te traten a ti.
También te recomiendo pedirle a Dios ayuda para crecer en el dominio de la palabra. Y por último no juzgar, no estar mirando la paja en el ojo ajeno; termino recomendándote que leas el capitulo 3 de la carta del apóstol Santiago. Aquí una breve cita:
Animales salvajes y pájaros, reptiles y peces de toda clase, han sido y son dominados por el hombre. Por el contrario, nadie puede dominar la lengua, que es un flagelo siempre activo y lleno de veneno mortal. Con ella bendecimos al Señor, nuestro Padre, y con ella maldecimos a los hombres, hechos a imagen de Dios. De la misma boca salen la bendición y la maldición. Pero no debe ser así, hermanos. (St 3,5-10)
P. Enrique Granados en www.aleteia.org
Dios ha querido darnos el regalo de hacernos sus hijos. Nos ha regalado la Iglesia, comunidad que le hace presente en medio de este mundo: ESTA ES NUESTRA CASA. Blog de la Parroquia de San Juan Evangelista Sonseca (Toledo)
martes, 12 de agosto de 2014
domingo, 10 de agosto de 2014
EL HOMBRE QUE CAMINABA SOBRE LAS AGUAS
Jesús tiene la virtud desvelar la expresividad de lo creado. Ante sus ojos, todas las criaturas hablan de Dios y hablan del hombre. En esta clave debemos leer los milagros: no eran una forma “sobrenatural” de salir del paso ante dificultades “naturales”, sino parábolas en acción; contienen tal carga expresiva que las palabras humanas jamás serían capaces de llevar hasta nosotros tanta riqueza sin reventar por el camino. Vemos hoy a Jesús caminando sobre las aguas, y a Simón naufragando tras haber dado unos tímidos pasos en su busca. No estamos recordando que existió un hombre capaz de pasear sobre una tormenta. Estamos contemplando cómo las aguas, la noche, los vientos, la tormenta, Pedro y el Señor pronuncian una maravillosa homilía… Estamos oyendo hablar de Dios.
El agua es la vida terrena. Todos hemos zarpado desde una orilla y, mientras vivimos, cruzamos un lago en busca de la orilla opuesta, en la que atracaremos algún día. La noche es la condición del hombre en este mundo. Navegamos sin saber bien hacia dónde. En algunos momentos, la noche es tan espesa que apenas si distinguimos los pocos metros de camino que hay ante nosotros. Quien diga que mañana seguirá navegando se arriesga a mentir, porque quizá mañana, o dentro de unas horas, tú o yo hayamos alcanzado esa orilla que la noche nos oculta. En cuanto a la tormenta… La conocemos demasiado bien. ¿Cuántas veces has tenido la sensación de no hacer pie?
¿Cuántas veces has temido que la vida te tragase, como traga el mar encrespado a las pequeñas barquitas de remos? Los problemas, los dolores, las angustias… ¿No te han puesto nunca un nudo en la garganta?
… Y Jesús. Es Jesús Resucitado quien ahora camina por encima de las aguas. La tormenta sigue rugiendo, pero Él está allí… Camina sobre el furioso lago, como en la Cruz caminó sobre el dolor y sobre la muerte… Pero, a Él, ni el dolor ni la muerte se lo tragan. Está vivo por los siglos. Si Él calmase la tormenta, como le has pedido, todo sería “demasiado fácil”. Sin embargo, caminar en paz sobre los vientos… ¿Serás tú capaz, como Él, de caminar en paz sobre ese mar de dolores sin que la tormenta cese? ¿Serás capaz de ser feliz hoy, sin que a tu alrededor cambien las cosas, en lugar de hipotecar tu felicidad esperando a que la situación se arregle? ¿Podrás acercarte al Señor caminando serenamente sobre las aguas?
“Pedro bajó de la barca y echó a andar sobre el agua, acercándose a Jesús; pero, al sentir la fuerza del viento, le entró miedo, empezó a hundirse”…
Mientras Simón tiene los ojos fijos en Jesús, camina sobre las aguas con paz. Pero cuando, desconfiado, mira hacia abajo y clava su mirada en la tormenta, se hunde. ¿Dónde tienes puesta la mirada? Mientras bajo tus pies rugen las olas, ¿cuál es tu oración? ¿Cansas al Señor diciéndole “¡Qué mal va todo!”, o te extasías ante su presencia, sabiendo que Él está contigo, y dices “¡Qué bueno eres, Jesús!”? He ahí el secreto para caminar sobre las aguas. ¿Dónde crees que tenía puesta su mirada la Virgen, cuando fue capaz de mantenerse en pie sobre el Calvario?
Comentario a la liturgia del día de www.archimadrid.org
miércoles, 6 de agosto de 2014
COSAS QUE ESTÁN PASANDO
“En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan y se los llevó aparte a una montaña alta. Se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz.” ¿Para qué se transfigura Cristo? ¿Quería presumir delante de sus amigos? ¿Estaba harto de hacer de pobre? ¿Estaba dando un respiro a su divinidad por lo pesada que es la humanidad? ¿Quería más protagonismo?. Esas serían nuestras razones. Pero Jesucristo confía en los hombres, Él los creó con un fin bien concreto y, a pesar de nuestras tonterías, no deja de apostar por el hombre, de darnos su Gracia.
La tradición de la Iglesia es también dogma de fe. No deja de ser curioso que teniendo las imágenes triunfales de Cristo transfigurado y de Cristo resucitado, presidan nuestras Iglesias, casas y cuellos la imagen de Cristo resucitado. Un cuerpo destrozado, martirizado, humillado y despreciado. Jesús toma sobre sí todas las miserias de la humanidad, cada dolor, cada disgusto, cada decepción, cada herida, cada muerte, cada pecado. Y, a la vez, hoy nos muestra a lo que estamos llamados a ser. A pesar de las cosas que están pasando estamos llamados a vivir según Cristo. Las situaciones de cada tiempo pueden parecer el fracaso de Dios, pero no deja de ser el fracaso de muchos hombres,… Dios ya ha triunfado: “ Su dominio es eterno y no pasa, su reino no tendrá fin.”
Podríamos llenar el mundo de pesimistas, pero Dios cuenta con los que no salen en los periódicos. Hay miles y miles de buenas personas que, de forma a veces muy velada y otras de forma muy patente, escuchan la palabra del Hijo de Dios y la ponen en práctica. No presumen, no se dan a conocer y -para los listillos de este mundo-, pueden parecer crucificados, pero están salvando el mundo por su fidelidad a Dios.
La Virgen es como el espejo donde se refleja Cristo transfigurado, en ella aprendemos que a pesar de las cosas que pasan Dios sigue guardando al mundo.
Comentario a la liturgia del día en www.archimadrid.org
martes, 5 de agosto de 2014
20 RAZONES PARA NO USAR ANTICONCEPTIVOS
Recordamos también en nuestras intenciones de oración, al grupo de jóvenes del Arciprestazgo que están participando en la peregrinación a Lourdes.
Un grupo de jóvenes católicas se han lanzado a responder a las 22 jóvenes (y no tan jóvenes) empleadas de BuzzFeed que participaron en este post para dar razones de porqué usan métodos anticonceptivos. Me ha parecido un excelente material para sopesar las distintas posiciones y generar un sano dialogo entorno a los métodos, motivaciones e ideas que están detrás de la planificación familiar. El post de respuesta fue publicado también en Buzzfeed pero no oficialmente, sino a través de la posibilidad que da la página a sus usuarios de hacer sus propias publicaciones: aquí la respuesta.
En este post pueden encontrar más información sobre los anticonceptivos y en este otroalgunas reflexiones sobre las familias numerosas. Fuente: catholic-link

“PORQUE A PESAR DE QUE LOS CALAMBRES Y EL ACNÉ SON UN FASTIDIO, FORMAN PARTE DEL HECHO DE SER MUJER”

“PORQUE NADIE PUEDE DECIR QUE ESTÁ PREPARADO PARA TENER HIJOS ANTES DE TENERLOS. ELLOS SON LO MEJOR, LO MÁS EMOCIONANTE Y LO MÁS PLENO QUE ME HA PASADO EN LA VIDA”

“PORQUE TENGO QUISTES EN LO OVARIOS Y LA PÍLDORA ME AYUDA MENOS QUE LAS ALTERNATIVAS NATURALES… PERO LAS COMPAÑIAS DE FARMACEUTICAS NO SON DICEN ESTO PORQUE QUIEREN HACER DINERO”
Sobre Mauricio Artieda
domingo, 3 de agosto de 2014
DOMINGO XVIII DEL TIEMPO ORDINARIO
Evangelio
En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan el Bautista, se marchó de allí en barca a un sitio tranquilo y apartado. Al saberlo la gente, lo siguió por tierra desde los pueblos. Al desembarcar, vio Jesús el gentío, le dio lástima y curó a los enfermos. Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle:
«Estamos en despoblado y es muy tarde; despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren de comer».
Jesús les replicó:
«No hace falta que vayan, dadles vosotros de comer».
Ellos le replicaron:
«Si aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces».
Les dijo: «Traédmelos».
Mandó a la gente que se recostará en la hierba, y, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente. Comieron todos hasta quedar satisfechos y recogieron doce cestos llenos de sobras. Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños.
Mateo 14, 13-21
“Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle: -«Estamos en despoblado y es muy tarde, despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren de comer.» Jesús les replicó: -«No hace falta que vayan, dadles vosotros de comer.»” En miles de lugares del mundo, grandes y pequeños, centros de peregrinaciones y aldeas olvidadas, sacerdotes jóvenes y ancianos, conocidos o perfectamente anónimos cumpliremos ese encargo: “Dadles vosotros de comer.” Me acuerdo de una homilía que predicaron cuando yo era un chaval explicando este texto como “el milagro del compartir.” Es decir, Jesús no multiplicó los panes, cada uno sacó su bocata del zurrón y le dio un trozo al de al lado. En esa predicación se sacaba en claro que Dios lo único que hacía era mover los corazones, y poco más (el cura consiguió mover los traseros, era una de las predicaciones más largas que me acuerdo, se ve que se gustaba predicando). Si esto fuera así podríamos cambiar la Misa por una buena página web, o un librito de auto-ayuda (“Ser generoso es maravilloso si sabes cómo” podría ser el título. Es una manera de poner el acento de la celebración en la predicación, así uno va a Misa preguntándose qué sacerdote le tocará hoy, cómo predicará, si será largo o corto y todas esas cosas.
Eso no es la Santa Misa. Hoy el Señor grita en los cinco continentes: «Oíd, sedientos todos, acudid por agua, también los que no tenéis dinero: venid, comprad trigo, comed sin pagar vino y leche de balde. ¿Por qué gastáis dinero en lo que no alimenta, y el salario en lo que no da hartura? Escuchadme atentos, y comeréis bien, saborearéis platos sustanciosos. Inclinad el oído, venid a mí: escuchadme, y viviréis. Sellaré con vosotros alianza perpetua, la promesa que aseguré a David.» y los sacerdotes respondemos a esa invitación consagrando el pan y el vino, haciendo presente a Cristo realmente, que se da por completo, sin guardarse nada. No viene a darnos consejos morales, ni a predicar una ética universal, viene a darse Él mismo. “¿Quién podrá apartarnos del amor de Cristo?” (Como decía nuestro profesor del latín, del amor que nosotros tenemos a Cristo, cualquiera, del amor que Cristo nos tiene, ni aflicción, ni angustia, ni persecución,…), y sólo conocido ese amor cambiaremos de vida. Por eso Jesús sigue haciendo realidad ese mandato: “dadles vosotros de comer.” Cuando hoy vayas a Misa (o vayas a celebrarla), no pienses en el aire acondicionado, en el sueño, en lo que tienes que hacer antes o después; estás respondiendo a una invitación del mismo Espíritu Santo a acercarte al misterio del Amor de Dios, que se hará presente en el altar.
Eso no es la Santa Misa. Hoy el Señor grita en los cinco continentes: «Oíd, sedientos todos, acudid por agua, también los que no tenéis dinero: venid, comprad trigo, comed sin pagar vino y leche de balde. ¿Por qué gastáis dinero en lo que no alimenta, y el salario en lo que no da hartura? Escuchadme atentos, y comeréis bien, saborearéis platos sustanciosos. Inclinad el oído, venid a mí: escuchadme, y viviréis. Sellaré con vosotros alianza perpetua, la promesa que aseguré a David.» y los sacerdotes respondemos a esa invitación consagrando el pan y el vino, haciendo presente a Cristo realmente, que se da por completo, sin guardarse nada. No viene a darnos consejos morales, ni a predicar una ética universal, viene a darse Él mismo. “¿Quién podrá apartarnos del amor de Cristo?” (Como decía nuestro profesor del latín, del amor que nosotros tenemos a Cristo, cualquiera, del amor que Cristo nos tiene, ni aflicción, ni angustia, ni persecución,…), y sólo conocido ese amor cambiaremos de vida. Por eso Jesús sigue haciendo realidad ese mandato: “dadles vosotros de comer.” Cuando hoy vayas a Misa (o vayas a celebrarla), no pienses en el aire acondicionado, en el sueño, en lo que tienes que hacer antes o después; estás respondiendo a una invitación del mismo Espíritu Santo a acercarte al misterio del Amor de Dios, que se hará presente en el altar.
viernes, 1 de agosto de 2014
AMADOS POR UN CORAZÓN VIVO
Este vídeo fué realizado con motivo de la fiesta del Sagrado Corazón.
Es muy corto, pero dice mucho. Déjemonos amar...
jueves, 31 de julio de 2014
"ENTREGARME A LOS POBRES A TIEMPO COMPLETO"
La decisión que he tomado en mi vida es entregarme a los pobres a tiempo completo”
Con 19 años recién cumplidos, durante su experiencia misionera en Perú, Juan López Lancha afirma que se siente “feliz y libre” desde la opción preferencial por los pobres
En sus primeras palabras después de regresar de Perú, Juan López destacaba que “en el compartir con los discapacitados en la misión peruana he encontrado la mejor manera de unirme con Dios”
Acaba de regresar de Perú, donde ha participado en una experiencia misionera, lleno de emociones y vivencias, que hoy concretamos en un diálogo en la Delegación de Misiones de Toledo, en el que comienza afirmando que “en Perú todo el mundo me espera”. Hablamos de Juan López Lancha. Joven toledano de 19 años. Uno más, podrían decir muchos. Es más, cuando comenzamos el diálogo en torno a un café en una terraza toledana y posteriormente realizábamos alguna fotografía en la toledana calle Comercio, los visitantes y toledanos habrán pensado “unos turistas más”, obviando que la conversación previa y la fotografía recogían un claro mensaje de caridad.
Madre Teresa de Calcuta y D. José Rivera se han visto reflejados en el diálogo con Juan López, un joven con rastas que destaca que es “admirador de la Madre Teresa de Calcuta”, haciendo suya la frase “ten fe en las pequeñas cosas, porque es en ellas que reside tu fuerza”. Es más, quiere compartir la anécdota en la que preguntan a la Madre Teresa qué pensaba hacer cuando ya no fuera la Madre General, y ella contestó “soy excelente limpiando letrinas y desagües. No importa lo que hagamos, sino el amor con que lo hagamos”. Otra vez surgen las palabras amor y entrega. También nos habla de D. José Rivera, sacerdote toledano en proceso de beatificación, “para mí es especial, yo me he criado en una familia donde, en mi casa, en cualquier conversación siempre surgía las palabras de Rivera, por lo que toda mi vida ha estado vinculada a la obra de Rivera”, es más, afirma, “contemplando a mis padres, que son hijos espirituales de D. José Rivera, veo el fruto que ha dado y por eso esto seguro que el árbol es bueno y para un mí es un santazo”.
“A mí Dios me sacó de la mierda directamente”
Sobre estas bases espirituales, y siempre con la mirada en Jesucristo y en el Evangelio, “y el capítulo 25 del Evangelio de San Mateo”, quiere reseñar, nos acercamos a este joven que con un testimonio fresco y claro afirma, sin titubear, que “a mí Dios me sacó de la mierda directamente”, porque – prosigue – “hice cosas que no se debían hacer y sobre todo hice mucho daño a la gente que me quería”. Reconoce Juan que “no quería cambiar”, porque “estaba muy cómodo siendo como era, lo que coloquialmente se dice hacer el cabrón”. Pero ante esta situación notó “un cambio muy lento, pero me daba cuenta que era como si tuviera una venda en los ojos y alguien me la fuera quitando, y entonces logré ver las cosas como eran”. Asegura, nuevamente sin titubear y con fuerza en sus palabras, que “sé que fue Dios el que me quitó la venda y sé que Dios y mis padres me habían perdonado”. Lo descubrió y sintió, “Dios me quiere”. Por ello, es más fácil entender la clave de su compromiso misionero, que le ha llevado este año hasta la India y ahora en Perú, “la decisión que he tomado en mi vida es entregarme a los pobres a tiempo completo, todo lo que pueda”.
“En el compartir con los discapacitados en la misión peruana he encontrado la mejor manera de unirme con Dios”
Nos trasladamos a Perú, de la mano de su experiencia misionera, y nos sitúa “en Tablada de Lurín, donde estuve viviendo diez días en una casa que se llama la Casa de las Bienaventuranzas donde residen los abandonados especiales, que fue fundada por el Padre Omar”. “En el compartir con los discapacitados en la misión peruana he encontrado la mejor manera de unirme con Dios”, en una casa en la que, destaca Juan, todos los voluntarios son expandilleros o exdrogadictos, “que fueron salvados por el Padre Omar de ese mundo y están viviendo y colaborando en la casa muy bien”. Es anecdótico, para Juan, “que la casa funciona a ritmo del compositor y guitarrista Bob Marley, cuya música a mí me gusta”.
Además de en la Casa de las Bienaventuranzas también participó en “Sembrando Esperanza”, que es una casa en la que se acogen enfermos de tuberculosis, esencialmente, “pero en esta casa también se acoge con dignidad a personas que poseen el sida o que están abandonados”. Desde ahí estuvo colaborando “en los cerros y en las zonas más pobres de Villa El Salvador, construyendo casas prefabricadas, porque las casas que poseen son muy malas, de materiales débiles y llenas de humedad”. Prosigue contando que “en el cerro era construir la casa para un matrimonio con una hija, y el sitio estaba muy mal, incluso en un lugar inclinado, por lo que hubo que preparar hasta el suelo”. En Villa El Salvador, donde ya se había preparado el suelo, “tuvimos que construir una casa para dos hermanas de 16 y 17 años que habían perdido a su mamá, además lo que tenían antes no se podía llamar ni casa”.
En este momento es el Delegado de Misiones de Toledo, Jesús López Muñoz, el que recuerda a San Juan Pablo II que, precisamente en los lugares en los que Juan ha vivido su experiencia misionera, dijera que “… veo que hay aquí un hambre de Dios, HAMBRE DE DIOS. Este hambre constituye una verdadera riqueza, riqueza de los pobres, que no se debe perder. NO SE DEBE PERDER esta riqueza con ningún programa. No se puede sustituir el bien de Dios, que es más grande, no se puede sustituir con ningún otro bien. Entonces, a vosotros hambrientos, yo deseo un hambre de Dios siempre más grande. Hay aquí un hambre de pan, hay aquí un hambre de pan. El Señor nos ha enseñado a rezar cada día “el Pan nuestro de cada día dánosle hoy”. Entonces se debe hacer todo para preparar, para llevar este pan de cada día a los hambrientos de pan…”.
La tarea del misionero joven es estar con ellos y solidarizarse con su causa
Compartir y estar con ellos, hablar, convivir, es la petición misionera que en La Rinconada del Tajo recibió, entre otros jóvenes misioneros, Juan López. Lo hizo y cumplió esa petición, y en Sembrando Esperanza tuvo la ocasión de compartir su pasado con uno de los hombres con los que convivió, y emocionado comparte como “él se desahogó conmigo, porque su sobrino, que es como si fuera su hijo, está empezando con el tema de las drogas con doce años”.
Tarea que también tuvo claro cuando pasó “algunos días en el Hogar Caritas felices, hogar que apoya a niñas abusadas”. Juan comparte que su función “era jugar, algo que me llamaba la atención al igual que a ellas”, es más, nos cuenta con ilusión, “ahí un día fui a quedarme dos horas por la mañana, y me fui a las diez de la noche, porque me decían quédate a comer, quédate a jugar…. y acabé hasta dando una catequesis”.
De igual modo participó en el Centro de Drogadictos de José Gálvez, “ahí muy bien, porque me hicieron que diera un testimonio y los chicos muy bien. Además, el día que estuve coincidía con la llegada de un nuevo chico, por lo que pude vivir el rito de bienvenida, de cómo entrar en la casa, porque comprobé como son los chicos los que deciden si se quedan o no, cómo realizan preguntas y fue bastante bonito”.
“Me siento feliz y libre”, concluye Juan López, quien en su experiencia misionera en Perú cumplía los 19 años, reafirmado en su opción preferencial por los pobres, que hunde sus raíces en el Evangelio y que ha llevado el nombre de la Diócesis de Toledo, convertido en uno de los jóvenes que vive #VeranoMisión como misioneros de la fe y de la caridad.
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