lunes, 10 de junio de 2013

SIN VOZ, NI VOTO

 El caso es que el abortismo ha venido, curiosamente, a incluirse entre los postulados de muchas modernas progresías.
        El progresismo, en su origen, respondía a un esquema muy sugestivo: apoyar al débil, pacifismo, tolerancia, no violencia. Años después, el progresista añadió a este credo la defensa de la naturaleza. Para el progresista, el débil era el obrero frente al patrono, el niño frente al adulto, la mujer frente al varón, el negro frente al blanco, la naturaleza virgen frente a la industria contaminadora. Había que tomar partido por el indefenso, y era recusable cualquier forma de violencia. Todo un ideario claro y atractivo.
        Pero surgió el problema del aborto y, ante él, el progresismo vaciló. No pensó ya que la vida del feto estaba más desprotegida que la del obrero o la del negro, quizá porque el embrión carecía de voz y voto, y era políticamente irrelevante.
        Y empezó a ceder en sus principios: contra el feto, una vida humana desamparada e inerme, podía atentarse impunemente. Nada importaba su debilidad, si su eliminación se efectuaba mediante una violencia silenciosa. Los demás fetos callarían, no harían manifestaciones callejeras, no podrían protestar.
        El feto pasó a ser considerado como un intruso inoportuno, como si fuera una verruga desagradable que hay que hacer desaparecer, como un mal que no se está dispuesto a tolerar.
        Así fue manifestándose la crueldad de la historia. La tolerancia de los progresistas se fue tiñendo de intolerancia crispada, de exigencia de derechos en contra del indefenso. Y como si no quedaran aún miles de campos en los que falta tanto hasta alcanzar la plenitud de derechos de la mujer, la legalización del aborto pasó a ser una de las grandes metas de un amplio sector de la progresía feminista.
        Sin embargo, para los progresistas que aún defienden indefensos, y que buscan una verdadera tolerancia rechazando la violencia inicua,
        La muerte cruel de un inocente siempre producirá náuseas, sea en una explosión atómica, en una cámara de gas o en un quirófano esterilizado; y sea legal o ilegal.

Fuente: fluvium

sábado, 8 de junio de 2013

DOMINGO X DEL TIEMPO ORDINARIO

Evangelio
En aquel tiempo, iba Jesús camino de una ciudad llamada Naín, y caminaban con Él sus discípulos y mucho gentío. Cuando se acercaba a la puerta de la ciudad, resultó que sacaban a enterrar un muerto, hijo único de su madre, que era viuda; y un gentío considerable de la ciudad la acompañaba. Al verla el Señor, se compadeció de ella y le dijo:
«No llores».
Y acercándose al ataúd, lo tocó (los que lo llevaban se pararon) y dijo:
«¡Muchacho, a ti te lo digo, levántate!»
El muerto se incorporó y empezó a hablar, y se lo entregó a su madre. Todos, sobrecogidos de temor, daban gloria a Dios, diciendo:
«Un gran Profeta ha surgido entre nosotros»; y «Dios ha visitado a su pueblo».
Este hecho se divulgó por toda Judea y por toda la comarca circundante.
Lucas 7, 11-17


Jesús no pasa de largo ante quien llora. En esta ocasión, se trata de una mujer, ya viuda, que acaba de perder a su hijo único. El evangelista apenas nos ofrece datos de la madre o del hijo, se limita a relatar un encuentro. De una parte, Jesús en camino, acompañado de los discípulos y de mucho gentío; de otra, la madre viuda con el hijo muerto, acompañada también de un considerable gentío. En un momento, ambos cortejos se encuentran. Están cerca de la ciudad de Naím. Ignoramos si hubo palabras o gestos previos. Fueron suficientes una mirada, la de Cristo, y unas lágrimas, las de la madre. Después llegó lo demás: Jesús habla a la madre y al hijo. De ella recoge el llanto; para él tiene palabras que le devuelven la vida. El hijo renacido es devuelto a la madre y los dos cortejos se unen para dar gloria a Dios con una sola voz. En la mirada compasiva de Jesús reconocemos la fuerza admirable de las lágrimas.
Cuando la Iglesia retoma a través de la Liturgia el ritmo de los domingos del Tiempo ordinario, Jesús nos sorprende en este Evangelio invitándonos a aprender de su mirada y a no pasar nunca de largo ante quien llora. Apenas dos días antes, la misma Liturgia nos brinda la oportunidad de celebrar el misterio insondable del amor de Dios tal como se nos ha revelado en el Sagrado Corazón de Jesús. Mansedumbre y humildad son las dos grandes lecciones que el mismo Jesucristo nos pide aprender en la escuela de su Corazón. Y ahora ambas virtudes las vemos en ejercicio. Jesús manso se acerca a quien llora la pérdida del hijo único. Jesús humilde se inclina para recoger las lágrimas de una madre que no halla consuelo. La compasión de Jesús devuelve la vida al hijo y trae sosiego a la madre. En el Corazón manso de Jesús caben nuestras lágrimas y desconsuelos. Bien lo sabe Él; por eso, se deja encontrar, para que aceptemos el toque suave de su mirada y el vigor consolador de su palabra. Enseñanza importante para quien llora y para quien ve llorar.
Para quien llora es fundamental saber que el llanto que nace del corazón que ama con corazón de madre nunca cae en el olvido. Bien lo sabía san Juan de Ávila cuando aconsejaba al recién nombrado arzobispo de Granada, Pedro Guerrero, ser mendigo delante del Señor, a fin de que le concediese lágrimas en favor de sus fieles, «pues, como a Cristo costaron sangre las almas, han de costar al prelado lágrimas». O san Gregorio Nacianceno, cuando, al final de sus días, aspiraba a no dejar a la Iglesia más herencia que sus lágrimas. O san Ambrosio de Milán, cuando consolaba a santa Mónica que lloraba por su hijo alejado del Señor, recordándole que es imposible que se pierda hijo de tantas lágrimas. O este hijo, san Agustín, ya vuelto al Señor, quien reconocía que las lágrimas de la conversión le hacían mucho bien.
Para quien ve llorar es vital no apartar la mirada, hacer propios los sentimientos de Cristo, recoger las lágrimas en el odre de la propia vida, acompañar en silencio y hablar sólo para entregar a los demás la palabra compasiva que hemos recibido del Señor. En la palabra de Cristo está la posibilidad de devolver la vida; en su mirada, la guía segura para orientar nuestros pasos en este mundo. En el camino de la vida, Jesús sale a nuestro encuentro para mirarnos y recordarnos la fuerza de las lágrimas.
+ José Rico Pavés
obispo auxiliar de Getafe

viernes, 7 de junio de 2013

UN DIOS CON CORAZÓN


En nuestra Parroquia, habrá exposición del Santísimo durante todo el día. Terminará con el rezo de vísperas a las 20:00.
Sagrado Corazón de Jesús ¡en vos confío!




Dios nos ha amado con un corazón de carne. Esta noticia sorprendente es la que celebramos en la solemnidad de hoy. Por la Encarnación Dios se ha acercado a cada uno de nosotros y nos ha mostrado su misericordia. Las lecturas de este día muestran bien esa cercanía del Señor. En el Evangelio se nos presenta a Jesús con la figura del pastor que va en busca de la oveja perdida. Son muchas las ideas que nos vienen a la imaginación con esa imagen.

En primer lugar la desproporción que hay entre el pastor y la oveja. La oveja se ha descarriado y, el pastor, recorre el camino para buscarla y, al encontrarla, se llena de alegría. No se nos pasa por alto que no la obliga a realizar el camino de vuelta, sino que él mismo se la carga sobre los hombros, y lo hace “muy contento”. Hay una alegría que no refleja la ganancia del pastor sino el bien de la oveja.

Por otra parte, en todos esos gestos se nos dibuja el amor que Cristo tiene por cada uno de nosotros. No sólo estamos perdidos, sino que somos incapaces de realizar el camino de vuelta. Se muestra así como nos quiere Dios a cada uno. Es un amor personal, como se ve en el hecho de que deja las noventa y nueve para ir en busca de la perdida. Hablamos de el Corazón de Jesús. Y este no puede conformarse con un amor general a la multitud, sino que se dirige a cada uno de nosotros. Si en la primera lectura se nos presentaba al Señor como pastor de un rebaño, aquí se nos muestra como ese rebaño se elige a cada uno en particular. Ya Ezequiel lo había anunciado de alguna manera al decir: “buscaré a las ovejas perdidas, recogeré a las descarriadas; vendaré a las heridas; curaré a las enfermas; a las gordas y fuertes las guardaré y apacentaré como es debido”.

San Pablo, a su vez, nos indica como el término del amor del Corazón de Cristo es nuestro propio corazón. Dice: “el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones con el Espíritu Santo que se nos ha dado”. Y muestra en qué ha consistido el camino que Cristo, Buen Pastor, ha realizado para darnos su amor. Nos habla de cómo ha entregado su vida por nosotros, que éramos pecadores. Así, la imagen del pastor con la oveja sobre los hombros, preludia el misterio de Jesús clavado en la cruz. Y aquí se nos hace más insondable aún el misterio de ese amor, que pasa por la pasión y el Calvario para redimirnos. Aquí entendemos, sin embargo, mejor su alegría. Porque de su muerte por nosotros nos viene también la efusión del Espíritu Santo. Y el Amor que está para siempre y desde siempre con el Hijo viene a nosotros.
Jesús nos da el Espíritu Santo para que podamos amar como Él nos ha amado. Es como si dijéramos que une su corazón al nuestro, y así, no sólo nos libera del pecado sino que nos ofrece participar de su vida.
La celebración de hoy nos llena de gozo y esperanza. Porque contemplamos de cerca el amor inaudito de Dios. Y ese amor se nos hace presente en la persona de Cristo. A través de su corazón comprendemos todo el misterio de la redención, que es un misterio de amor. Y no es ni un amor lejano ni abstracto. Está cerca de cada uno de nosotros y lo podemos contemplar en su corazón. Siempre va a estar cerca de nosotros y siempre podemos acercarnos a Él, como a una fuente que nunca se seca, para saciarnos cada vez más de su misericordia.

Fuente: www.archimadrid.org

miércoles, 5 de junio de 2013

UN DIOS PROHIBIDO

Es tarde ya cuando me pongo a escribir estas líneas. Pero les aseguro que tendría adjetivos para calificar durante varias horas la película que acabo de ver. Joaquín Fuentes, distribuidor del filme “Un Dios prohibido” salía con su hijo a las siete de la mañana de ayer, desde Salamanca, para ofrecernos un pase, que más que privado ha sido “privilegiado”.
Coincidí con Joaquín Fuentes y Pablo Moreno, director de la película, en Barbastro, el pasado 11 de abril, durante las I Jornadas Martiriales. Allí pudimos ver, en primicia, veinte minutos de una película cuyo tráiler ya hacía imaginar lo que finalmente ha resultado.
Hace dos semanas, el 21 de mayo, casi 300 personas asistieron al estreno de “Un Dios Prohibido” en el Cine Farnese de Roma, uno de los más antiguos de la Urbe. Luego fue el Palafox de Madrid. Hoy los sacerdotes y seminaristas, junto a nuestro señor Arzobispo, don Braulio Rodríguez Plaza, hemos tenido el “gozo espiritual” de poder ver una película española que de forma increíble narra el martirio de los 51 claretianos de Barbastro, del Obispo Florentino Asensio y del gitano “El Pelé”.
Ni sobra ni falta nada. La tensión de los 124 minutos que dura la película ofrece al espectador el relato de una historia trágica y gloriosa. De temores y de ofrecimientos. De martirio católico. Y, por lo tanto, de perdón.



           La presente película es el resultado de un acuerdo firmado entre los Misioneros Claretianos yContracorriente Producciones.
Aunque la lista continuará aumentando en los próximos días, las localidades ya confirmadas donde se podrá ver la película desde el día 14 de junio son: Ciudad Real (cines Las Vías), Ávila (cinesEstrella), Palencia (cines Avenida), Valladolid (cine Roxy), Zamora (cines Valderaduey), Segovia(cines Luz de Castilla), Aranda de Duero (cines Victoria), Don Benito (cines Victoria), Madrid (cinePalafox), Barbastro (cine Cortes), Monzón (cine Victoria), Boltaña (Palacio de Congresos), Sariñena (El Molino), Mequinenza (Goya), Mollerussa (Urgell), Ciudad Rodrigo (Cine Juventud),Astorga (Cine Velasco), Peñaranda de Bracamonte (cine Calderón), Burgo de Osma (cine Palafox), Valencia (cines MN4), Toledo (Real cinema Olías), Talavera de la Reina (Cinebora), Soria (CineRoma), Zaragoza (cine Aragonia, cine Palafox), Plasencia (Multicines Alkazar), Alcalá de Henares(cines Los cuadernillos) y San Martín de Valdeiglesias (Madrid). Además, el día 20 de Junio será proyectada en un evento de cine de verano de Villaviciosa de Odón (Madrid) con más de 700 butacas. Este listado se irá ampliando en los próximos días. Si algún cine está interesado en proyectar la película debe ponerse en contacto con PROYECFILM (www.proyecfilm.com).

Este es el video musical del tema principal de la Banda Sonora Original de la película “Un Dios Prohibido”. Letra y música compuesta por Sergio Cardoso López. Interpretada por Sergio Cardoso y Guido Balzaretti.

 Publicado en ReL

martes, 4 de junio de 2013

ALMA EL MUSICAL

“ALMA”, un musical que no te dejará indiferente


El próximo día 15 de junio, un grupo de 70 jóvenes de la diócesis de Toledo, traemos a Sonseca “ALMA”, este espectáculo de luz y sonido, en el que participamos 5 sonsecanos, trata la historia de un grupo de amigos que se ve distanciado, por diferentes tentaciones que hacen que el hombre, se olvide de sus principios, de sus valores y se dejen llevar por este tipo de atractivos.

“ALMA”, trata de contar en algo más de dos horas mediante canciones originales y un guion completamente innovador cinco historias con las que cualquiera puede identificarse, especialmente la gente joven, pues por las tendencias por las que Aitor, Lidia, Manu y Ángela, protagonistas de la obra, son mucho más habituales de lo que podemos pensar, por ello, a medida que el musical avanza, podemos vernos reflejados y sentir como por momentos cualquiera de los espectadores, puede recordar como alguna vez en su vida se ha dejado llevar y ha caído en estas tentaciones.



Este musical, llega a Sonseca como colofón a su segundo año de gira, en este tiempo, desde que nos presentásemos en una tarde de agosto en el salón de actos de la Caja Rural en Toledo, nos ha dado tiempo a recorrer numerosos puntos de la geografía no solo toledana, pues entre las numerosas paradas que “ALMA” ha realizado podemos contar con lugares como el Teatro Principal de Burgos, el Teatro Quijano de Ciudad Real, el Teatro Circo de Murcia o en la plaza de la Virgen de los Desamparados en Valencia dentro del “I Congreso de Pastoral Juvenil”, donde actuamos ante más de 2000 personas; con todo este bagaje, además de localidades más cercanas como Fuensalida, Orgaz, Madridejos, Illescas, Torrijos, Yepes, Talavera sumando más una de veintena de actuaciones y un gran cúmulo de experiencias y vivencias.

En estos dos años, son muchos los comentarios que hemos recibido, si bien algo nos queda claro es que “ALMA”, no deja a nadie indiferente, puesto que tras cada actuación, todos los asistentes se han formado una opinión sobre lo que queremos transmitir y como afecta a sus vidas. Por ello con una gran ilusión presentamos ante nuestra gente este musical, con el deseo de que nuestros paisanos disfruten de este musical que para nosotros tanto supone, por ello animo a llenar esas 700 localidades de la Casa de la Cultura para disfrutar de un musical diferente, que seguro que les hará disfrutar.


Mario Gómez Gutiérrez
Jóven de la Parroquia de Sonseca y bailarín de ALMA

sábado, 1 de junio de 2013

CORPUS CHRISTI

Esta noche, Adoración Nocturna en la Parroquia.
A las dos de la mañana, dará comienzo la elaboración de las alfombras para la procesión del Corpus.
La Eucaristía de 10.30 se adelanta media hora, así como la de las 12:00, que será a las 11.30
Evangelio
En aquel tiempo, Jesús se puso a hablar a la gente del reino de Dios, y sanaba a los que tenían necesidad de curación. El día comenzaba a declinar. Entonces, acercándose los Doce le dijeron: «Despide a la gente; que vayan a las aldeas y cortijos de alrededor a buscar alojamiento y comida, porque aquí estamos en descampado».
Él les contestó: «Dadles vosotros de comer».
Ellos replicaron: «No tenemos más que cinco panes y dos peces; a no ser que vayamos a comprar de comer para toda esta gente». Porque eran unos cinco mil hombres.
Entonces dijo a sus discípulos: «Haced que se sienten en grupos de unos cincuenta cada uno».
Lo hicieron así y dispusieron que se sentaran todos. Entonces, tomando Él los cinco panes y los dos peces y alzando la mirada al cielo, pronunció la bendición sobre ellos, los partió y se los iba dando a los discípulos para que se los sirvieran a la gente. Comieron todos y se saciaron, y recogieron lo que les había sobrado: doce cestos de trozos.
Lucas 9, 11b-17

El signo y la realidad


Entre las dimensiones de los milagros de Jesús, se encuentra la de ser signos: acontecimientos visibles que remiten a realidades invisibles. El evangelista san Juan recoge el discurso de Jesús, pronunciado en Cafarnaún, al día siguiente de la multiplicación de los panes y los peces. El mismo Señor explica el significado del milagro: el alimento multiplicado es el acontecimiento visible que remite a la realidad invisible de un don totalmente nuevo, la Eucaristía. Los evangelistas sinópticos no recogen el discurso de Cafarnaún, pero sí relatan el mismo milagro, con claras alusiones al Pan de Vida. En la Liturgia de la solemnidad del Corpus Christi, la Iglesia nos invita a través del evangelio de san Lucas a pasar del signo a la realidad. Destacar los elementos que hacen el signo, permite entrar en la hondura de la realidad.
Al caer la tarde, tras predicar el Reino y curar a los enfermos, Jesús alimenta a la multitud multiplicando cinco panes y dos peces; al caer la tarde, la víspera de su Pasión, Jesús se entrega por todos instaurando el alimento de vida eterna. En la pobreza de un escaso alimento está el principio de la comida que sacia a todos; en la pequeñez del pan y del vino comienza la entrega sin reservas del Hijo que redime ofreciendo su Cuerpo y su Sangre en sacrificio.Para multiplicar el alimento, Jesús cuenta con los apóstoles; para perpetuar su entrega, Jesús confía el memorial de su Pasión a los mismos apóstoles. Jesús manda a la multitud que se recuesten formando pequeños grupos; el mandato dado en la Última Cena (Haced esto en memoria mía) hace la Iglesia, llamada a congregar a toda la Humanidad en el nuevo pueblo de Dios. Los gestos de Jesús obran el milagro: toma el pan, eleva la mirada, pronuncia la bendición, parte el pan y lo distribuye; los mismos gestos se repiten la Última Cena y realizan con las palabras de Jesús el don de la Eucaristía: Sacrificio unido al de la Cruz, Presencia en los signos del pan y del vino, Comunión en Él y desde Él por el alimento. Todos comen y se sacian, «pues el hartarse indica que el hambre ha desaparecido para siempre, porque no habrá más hambre una vez recibida la comida de Cristo» (san Ambrosio de Milán). El milagro no termina con la multiplicación, se recogen las sobras en doce cestos; en el don sobreabundante del Señor nada hay despreciable; los doce apóstoles, columnas de la Iglesia, son constituidos en portadores de los dones de la salvación.
Los vínculos entre la multiplicación de los panes y los peces, y la institución de la Eucaristía, en la Última Cena, son tan numerosos que resulta superfluo afirmar que en el primer acontecimiento el milagro consistió en la solidaridad de quienes a partir de poco consiguieron llegar a muchos. El alimento multiplicado es signo de un alimento mayor: Jesús anuncia con sus gestos y palabras la entrega de un don superior. El signo estaba llamado a pasar; el don se dará para permanecer. Buscar a Jesús por el alimento que perece o cerrar su enseñanza en la sola solidaridad humana, es quedarse en el signo y renunciar a la realidad.
Si en la solemnidad del Corpus Christi se celebra también el día de la Caridad (caritas), es porque la realidad del amor infinito del Señor contenida en la Eucaristía exige, por su propia grandeza, el signo inequívoco del amor fraterno; sin éste, no se abraza la realidad.
+ José Rico Pavés
obispo auxiliar de Getafe

jueves, 30 de mayo de 2013

LA AVARICIA (EL AGUJERO NEGRO)

DESCRITA EN ESTE VÍDEO