Había una vez, sobre una colina en un bosque, tres árboles. Con el murmullo de sus hojas, movidas por el viento, se contaban sus ilusiones y sus sueños.
El primer árbol dijo: "Algún día yo espero ser un cofre, guardián de tesoros. Se me llenará de oro, plata y piedras preciosas. Estaré adornado con tallas complicadas y maravillosas, y todos apreciarán mi belleza".
El segundo árbol contestó: "Llegará un día en que yo seré un navío poderoso. Llevaré a reyes y reinas a través de las aguas y navegaré hasta los confines del mundo. Todos se sentirán seguros a bordo, confiados en la resistencia de mi casco".
Finalmente, el tercer árbol dijo: "Yo quiero crecer hasta ser el árbol más alto y derecho del bosque. La gente me verá sobre la colina, admirando la altura de mis ramas, y pensarán en el cielo y en Dios, y en lo cerca que estoy de Él. Seré el árbol más ilustre del mundo, y la gente siempre se acordará de mí".
Pasaron años hasta el día en que un grupo de leñadores se acercó a los árboles. Uno de ellos se fijó en el primer árbol y dijo: "Este parece un árbol de buena madera. Estoy seguro de que puedo venderlo a un carpintero". Y empezó a cortarlo. El árbol quedó contento, porque estaba seguro de que el carpintero haría con él un cofre para un tesoro.
Ante el segundo árbol, otro leñador dijo: "Este es un árbol resistente y fuerte. Seguro que puedo venderlo a los astilleros". El segundo árbol lo oyó satisfecho, porque estaba seguro de que así empezaba su camino para convertirse en un navío poderoso.
Cuando los leñadores se acercaron al tercer árbol, se asustó, porque sabía que, si lo cortaban, todos sus sueños se quedarían en nada. Un leñador dijo: "No necesito nada especial. Me llevaré este mismo". Y lo cortó.
Cuando el primer árbol fue llevado al carpintero, lo que hizo con él fue un comedero de animales. Lo pusieron en un establo y lo llenaron de heno. No era esto, desde luego, lo que él había soñado, y por lo que tanto había rezado. Con el segundo árbol se construyó una pequeña barca de pescadores. Todas sus ilusiones de ser un gran navío, portador de reyes, quedaron en eso. Al tercer árbol simplemente lo cortaron en tablones, que dejaron amontonados contra una pared.
Siguió pasando el tiempo, y los árboles llegaron a olvidar sus sueños. Pero un día un hombre y una mujer jóvenes llegaron al establo. Ella dio a luz, y colocaron al niño, envuelto en pañales, sobre el heno del pesebre hecho con la madera del primer árbol. El hombre hubiera querido construir una pequeña cuna para el niño, pero tuvo que contentarse con este pesebre. Viendo todo lo que allí sucedió, el árbol entendió que era parte de algo maravilloso, y que se le había concedido contener el mayor tesoro de todos los tiempos.
Años más tarde, varios hombres se subieron a la barca hecha con la madera del segundo árbol. Uno de ellos estaba cansado, y se durmió. Mientras cruzaban un lago, se levantó una tormenta fortísima y el árbol pensaba que no iba a resistir lo suficiente para salvar a aquellos hombres. Los otros, aterrorizados, despertaron al que estaba dormido. Él se levantó, y dijo al viento: "¡Cállate!", y la tormenta se apaciguó. Entonces el árbol se dio cuenta de que en la barca iba el Rey de reyes.
Finalmente, tiempo después, alguien se acercó a coger los tablones del tercer árbol. Unió dos en forma de cruz, y se los pusieron encima a un hombre ensangrentado, que los llevó por las calles mientras la gente lo insultaba. Cuando llegaron a una colina, sujetaron al hombre al madero, clavándole las manos y los pies, y lo levantaron en la cruz para que muriese en lo alto, a la vista de todos. Cuando llegó el siguiente Domingo, el árbol comprendió que finalmente había llegado a ser lo bastante fuerte y alto para destacar sobre la cumbre, tan cerca de Dios como era posible, porque el Hijo de Dios había sido crucificado en él. Ningún árbol ha sido nunca tan conocido y apreciado, ni ha elevado el pensamiento de tantos hacia Dios como el árbol de la Cruz (Anónimo inglés).
Dios, nuestro Padre lleno de amor, es el garante de nuestra vida, como dice el Salmista: "El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré? El Señor es la defensa de mi vida: ¿qué podrá hacerme temblar?". Aun cuando parezca saltar por los aires todo lo que habíamos planeado, debemos estar seguros de que Dios tiene un plan mejor para nosotros. Si confiamos en Él y le dejamos meterse en nuestra vida, saldremos ganando siempre. Cada uno de los árboles del cuento acabó realizando sus anhelos más íntimos, pero de una manera mejor de lo que nunca alcanzó a soñar. No nos es posible siempre saber qué tiene preparado Dios para nosotros, pero debemos saber que sus planes no son los nuestros: son siempre mucho más sublimes.
Dios ha querido darnos el regalo de hacernos sus hijos. Nos ha regalado la Iglesia, comunidad que le hace presente en medio de este mundo: ESTA ES NUESTRA CASA. Blog de la Parroquia de San Juan Evangelista Sonseca (Toledo)
sábado, 10 de septiembre de 2011
viernes, 9 de septiembre de 2011
AMIGOS DE LA VIRGEN
Es lo que tiene tenerla por Madre...¡¡qué hijos tan preciosos!!
La Hospitalidad de Ntra. Sra. de Lourdes también tiene sede en Toledo.
En este mes de Septiembre, peregrina entre el 18 y el 22 de Septiembre.
Absolutamente recomendable.
Los puedes encontrar aquí: Ronda Buenavista, 31 45005 Toledo. 925 250 356
La Hospitalidad de Ntra. Sra. de Lourdes también tiene sede en Toledo.
En este mes de Septiembre, peregrina entre el 18 y el 22 de Septiembre.
Absolutamente recomendable.
Los puedes encontrar aquí: Ronda Buenavista, 31 45005 Toledo. 925 250 356
jueves, 8 de septiembre de 2011
EN EL DÍA DE NUESTRA PATRONA
Hoy Sonseca está de fiesta. Hoy celebramos el día más grande en nuestro pueblo. Hoy todos sus hijos, venimos a felicitarla en el día de su nacimiento y damos gracias a Dios por habérnosla regalado por Madre.
María es madre, intercesora, protectora, maestra, guía, consuelo, esperanza, bendición, alegría, etc, etc, etc.
Hoy le pedimos por todos sus hijos, especialmente por los que sufren, por los más alejados, por los que hoy no pueden estar a su lado, por los que ya nos han dejado y viven su fiesta desde la otra orilla.
En este día santo para nosotros, gritamos con verdadera fe ¡¡VIVA LA DEVOCIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN DE LOS REMEDIOS!!.
Según la Tradición, la Virgen Madre de Dios nació en Jerusalén, junto a la piscina de Bezatha. La Liturgia Oriental celebra su nacimiento cantando poéticamente que este día es el preludio de la alegría universal, en el que han comenzado a soplar los vientos que anuncian la salvación. Por eso nuestra liturgia nos invita a celebrar con alegría el nacimiento de María, pues de ella nació el sol de justicia, Cristo Nuestro Señor.
Hoy nace una clara estrella,
tan divina y celestial,
que, con ser estrella, es tal,
que el mismo Sol nace de ella.
En la plenitud de los tiempos, María se convirtió en el vehículo de la eterna fidelidad de Dios. Hoy celebramos el aniversario de su nacimiento como una nueva manifestación de esa fidelidad de Dios con los hombres.
NADA EN LA ESCRITURA
Nada nos dice el Nuevo Testamento sobre el nacimiento de María. Ni siquiera nos da la fecha o el nombre de sus padres, aunque según la leyenda se llamaban Joaquín y Ana. Éste nacimiento es superior a Creación, porque es la condición de la Redención. Y, sin embargo, la Iglesia celebra su nacimiento. Con él celebramos la fidelidad de Dios. “Sabemos que a los que aman a Dios todo les sirve para el bien” Romanos 8,28. Y es motivo de alegría gozosa y permanente de todos y cada uno de los llamados. No sabemos cómo se cumplirá, pero tampoco sabemos como nace el trigo, y cómo se forja la perla en la ostra. Pero nacen y crecen y se forjan. La inteligencia humana, por aguda que sea, tiene su límite y ya no puede alcanzar más. Cerrar los ojos ante el misterio, sabiéndonos llamados por Dios, y “desbordar de gozo en el Señor, confiando en su misericordia” Salmo 12, 6. Son las palabras inspiradas del salmo de la misa.
Todo lo que sabemos del nacimiento de María es legendario y se encuentra en el evangelio apócrifo de Santiago, según el cual Ana, su madre, se casó con un propietario rural llamado Joaquín, galileo de Nazaret. Su nombre significa "el hombre a quien Dios levanta", y, según san Epifanio, "preparación del Señor". Descendía de la familia real de David. Llevaban ya veinte años de matrimonio y el hijo tan ansiado no llegaba. Los hebreos consideraban la esterilidad como un oprobio y un castigo del cielo. Eran los tales menospreciados y en la calle se les negaba el saludo. En el templo, Joaquín oía murmurar sobre ellos, como indignos de entrar en la casa de Dios. Esta conducta se ve celebrada en Mallorca, en una montaña que se llama Randa, donde existe una iglesia con una capilla dedicada a la Virgen. En los azulejos que cubren las paredes, antiquísimos, el Sumo Sacerdote riñe con el gesto a San Joaquín, esposo de Santa Ana, quien, sumiso y resignado, parece decir: No puede ser, no he podido tener hijos.
Sabemos que su esterilidad dará paso a María. Joaquín, muy dolorido, se retira al desierto, para obtener con penitencias y oraciones la ansiada paternidad. Ana intensificó sus ruegos, implorando como otras veces la gracia de un hijo. Recordó a la otra Ana de las Escrituras, de que habla el libro de los Reyes: habiendo orado tanto al Señor, fue escuchada, y así llegó su hijo Samuel, quien más tarde sería un gran profeta. Y así también Joaquín y Ana vieron premiada su constante oración con el nacimiento de una hija singular, María, concebida sin pecado original, y predestinada a ser la madre de Jesucristo, el Hijo de Dios encarnado.
De Ana y de Joaquín, oriente
de aquella estrella divina,
sale su luz clara y digna
de ser pura eternamente:
el alba más clara y bella
no le puede ser igual,
que, con ser estrella, es tal,
que el mismo Sol nace de ella.
No le iguala lumbre alguna
de cuantas bordan el cielo,
porque es el humilde suelo
de sus pies la blanca luna:
nace en el suelo tan bella
y con luz tan celestial,
que, con ser estrella, es tal,
que el mismo Sol nace de ella.
UNA NIÑA SANTA
Nace María. Nace una niña santa. Nada se nota en ella hasta que crece y comienza a hablar, a expresar sus sentimientos, a manifestar su vida interior. A través de sus palabras se conoce el espíritu que la anima. Se dan cuenta sus padres: esta niña es una criatura excepcional. Se dan cuenta sus compañeras: que se sienten atraídas por el candor de la niña y, a la vez, sienten ante ella recelo, respeto reverencial. Sus padres no saben si alegrarse o entristecerse. Para conocer lo sobrenatural hace falta tiempo y distancia. No ha habido nunca ningún genio contemporáneo; al contrario, siempre es considerado como un loco, un ambicioso o un soberbio.
Los niños hacen lo que ven hacer a los mayores. La niña santa no imita los defectos de los mayores y obra según sus convicciones. Cuando nació Juan Bautista, la gente se preguntaba "¿qué va a ser este niño?" (Lc 1,79). De María se preguntarían lo mismo. Ella comprende que, aunque quisiera hablar de lo mucho que lleva dentro, debe callar. Y tiene que vivir en completa soledad, de la que es un reflejo, el aislamiento del niño que crece entre gente mayor.
María, llena de gracia, vivía como perfectísima hija de Dios, entre hombres que habían perdido la filiación divina, habían pecado, y sentían la tentación y sus inclinaciones al pecado. El hombre conoce la diferencia que hay entre lo bueno y lo malo, y cuando obra el mal, percibe la voz de la conciencia. Antes de pecar, la percibe y la desatiende, durante el pecado, la acalla con el gozo del pecado, después de pecar, la oye y quisiera no oírla. Este es el conocimiento del mal, que no procede de Dios, sino de haberse separado de El. María no conoce el mal por experiencia, sino por infusión de Dios. No había pecado nunca. Por eso no entendía a la gente y se sentía sola. Experimentaba que sólo ella era así. Si hubiera vivido en un desierto, no hubiera padecido tanto, pero en Nazaret, aldea pequeña, con fama de pendenciera y poca caritativa, es tenida por orgullosa, la que era la más humilde. Como los niños viven su mundo aparte de los mayores, así tiene que vivir María entre su gente.
Y una mujer así, ¿nos puede comprender?, ¿puede ser nuestra madre? Sí porque María es una mujer comprometida con todo el género humano. María fue la pobre de Yahvé. Los pobres de Dios nunca preguntan, nunca protestan. Se abandonan en silencio y depositan su confianza en las manos del Señor y Padre.
Con el Concilio Vaticano II hemos recuperado la Biblia, libro prohibido en mis años de juventud. También la Liturgia en castellano. También la Iglesia, no como una pirámide, sino como pueblo de Dios. De la misma manera hemos de recuperar a María, como Hermana en la fe, Madre en la fe. María peregrinó en la fe como todos los cristianos. Se abandonó a Dios. Pudo ser lapidada, al quedarse encinta, pudo ser repudiada... Es la pobre de Yahvé.
Querríamos saber más cosas de María. El evangelio nos dice muy poco de Ella. Pero, si bien lo miramos, implícitamente nos dice mucho, todo. Porque Jesús predicó el Evangelio que, desde que abrió los ojos, vio cumplido por su Madre. Los hijos se parecen a sus padres. Jesús sólo a su Madre. Era su puro retrato, no sólo en lo físico, en lo biológico, sino también en lo psíquico y en lo espiritual.
LA HERENCIA
Cada hombre, según las leyes mendelianas de los cromosomas y los genes, hereda de su padre y de su madre. Decía un sacerdote que su padre decía: "mi hijo es treballaor com yo y listo com sa mare". Cuando Jesús pronuncia el sermón de las Bienaventuranzas, está pintando a su Madre: Pobres de espíritu, Mansos, Pacientes, Humildes, Misericordiosos, Trabajadores de la Paz. Nos ha dado su Retrato. Sus actitudes vitales son idénticas las de la Madre y el Hijo: en el momento decisivo de su vida María le dice al Ángel: "Hágase en mi"... En el momento de comenzar su Hora, Jesús dice lo mismo "Hágase". Cuando nos enseña su carné de identidad, María nos dice que es "la esclava del Señor" Cuando Jesús nos presenta el suyo, nos dice que es "manso y humilde de corazón". Jesús predicó las bienaventuranzas porque las había vivido. Y las vivió porque las había visto vivir a su Madre. Por eso la quiso y la hizo Inmaculada, porque tenía que ser su madre y su educadora en la fe.
Fuente: Catholic.net
María es madre, intercesora, protectora, maestra, guía, consuelo, esperanza, bendición, alegría, etc, etc, etc.
Hoy le pedimos por todos sus hijos, especialmente por los que sufren, por los más alejados, por los que hoy no pueden estar a su lado, por los que ya nos han dejado y viven su fiesta desde la otra orilla.
En este día santo para nosotros, gritamos con verdadera fe ¡¡VIVA LA DEVOCIÓN A LA SANTÍSIMA VIRGEN DE LOS REMEDIOS!!.
Según la Tradición, la Virgen Madre de Dios nació en Jerusalén, junto a la piscina de Bezatha. La Liturgia Oriental celebra su nacimiento cantando poéticamente que este día es el preludio de la alegría universal, en el que han comenzado a soplar los vientos que anuncian la salvación. Por eso nuestra liturgia nos invita a celebrar con alegría el nacimiento de María, pues de ella nació el sol de justicia, Cristo Nuestro Señor.
Hoy nace una clara estrella,
tan divina y celestial,
que, con ser estrella, es tal,
que el mismo Sol nace de ella.
En la plenitud de los tiempos, María se convirtió en el vehículo de la eterna fidelidad de Dios. Hoy celebramos el aniversario de su nacimiento como una nueva manifestación de esa fidelidad de Dios con los hombres.
NADA EN LA ESCRITURA
Nada nos dice el Nuevo Testamento sobre el nacimiento de María. Ni siquiera nos da la fecha o el nombre de sus padres, aunque según la leyenda se llamaban Joaquín y Ana. Éste nacimiento es superior a Creación, porque es la condición de la Redención. Y, sin embargo, la Iglesia celebra su nacimiento. Con él celebramos la fidelidad de Dios. “Sabemos que a los que aman a Dios todo les sirve para el bien” Romanos 8,28. Y es motivo de alegría gozosa y permanente de todos y cada uno de los llamados. No sabemos cómo se cumplirá, pero tampoco sabemos como nace el trigo, y cómo se forja la perla en la ostra. Pero nacen y crecen y se forjan. La inteligencia humana, por aguda que sea, tiene su límite y ya no puede alcanzar más. Cerrar los ojos ante el misterio, sabiéndonos llamados por Dios, y “desbordar de gozo en el Señor, confiando en su misericordia” Salmo 12, 6. Son las palabras inspiradas del salmo de la misa.
Todo lo que sabemos del nacimiento de María es legendario y se encuentra en el evangelio apócrifo de Santiago, según el cual Ana, su madre, se casó con un propietario rural llamado Joaquín, galileo de Nazaret. Su nombre significa "el hombre a quien Dios levanta", y, según san Epifanio, "preparación del Señor". Descendía de la familia real de David. Llevaban ya veinte años de matrimonio y el hijo tan ansiado no llegaba. Los hebreos consideraban la esterilidad como un oprobio y un castigo del cielo. Eran los tales menospreciados y en la calle se les negaba el saludo. En el templo, Joaquín oía murmurar sobre ellos, como indignos de entrar en la casa de Dios. Esta conducta se ve celebrada en Mallorca, en una montaña que se llama Randa, donde existe una iglesia con una capilla dedicada a la Virgen. En los azulejos que cubren las paredes, antiquísimos, el Sumo Sacerdote riñe con el gesto a San Joaquín, esposo de Santa Ana, quien, sumiso y resignado, parece decir: No puede ser, no he podido tener hijos.
Sabemos que su esterilidad dará paso a María. Joaquín, muy dolorido, se retira al desierto, para obtener con penitencias y oraciones la ansiada paternidad. Ana intensificó sus ruegos, implorando como otras veces la gracia de un hijo. Recordó a la otra Ana de las Escrituras, de que habla el libro de los Reyes: habiendo orado tanto al Señor, fue escuchada, y así llegó su hijo Samuel, quien más tarde sería un gran profeta. Y así también Joaquín y Ana vieron premiada su constante oración con el nacimiento de una hija singular, María, concebida sin pecado original, y predestinada a ser la madre de Jesucristo, el Hijo de Dios encarnado.
De Ana y de Joaquín, oriente
de aquella estrella divina,
sale su luz clara y digna
de ser pura eternamente:
el alba más clara y bella
no le puede ser igual,
que, con ser estrella, es tal,
que el mismo Sol nace de ella.
No le iguala lumbre alguna
de cuantas bordan el cielo,
porque es el humilde suelo
de sus pies la blanca luna:
nace en el suelo tan bella
y con luz tan celestial,
que, con ser estrella, es tal,
que el mismo Sol nace de ella.
UNA NIÑA SANTA
Nace María. Nace una niña santa. Nada se nota en ella hasta que crece y comienza a hablar, a expresar sus sentimientos, a manifestar su vida interior. A través de sus palabras se conoce el espíritu que la anima. Se dan cuenta sus padres: esta niña es una criatura excepcional. Se dan cuenta sus compañeras: que se sienten atraídas por el candor de la niña y, a la vez, sienten ante ella recelo, respeto reverencial. Sus padres no saben si alegrarse o entristecerse. Para conocer lo sobrenatural hace falta tiempo y distancia. No ha habido nunca ningún genio contemporáneo; al contrario, siempre es considerado como un loco, un ambicioso o un soberbio.
Los niños hacen lo que ven hacer a los mayores. La niña santa no imita los defectos de los mayores y obra según sus convicciones. Cuando nació Juan Bautista, la gente se preguntaba "¿qué va a ser este niño?" (Lc 1,79). De María se preguntarían lo mismo. Ella comprende que, aunque quisiera hablar de lo mucho que lleva dentro, debe callar. Y tiene que vivir en completa soledad, de la que es un reflejo, el aislamiento del niño que crece entre gente mayor.
María, llena de gracia, vivía como perfectísima hija de Dios, entre hombres que habían perdido la filiación divina, habían pecado, y sentían la tentación y sus inclinaciones al pecado. El hombre conoce la diferencia que hay entre lo bueno y lo malo, y cuando obra el mal, percibe la voz de la conciencia. Antes de pecar, la percibe y la desatiende, durante el pecado, la acalla con el gozo del pecado, después de pecar, la oye y quisiera no oírla. Este es el conocimiento del mal, que no procede de Dios, sino de haberse separado de El. María no conoce el mal por experiencia, sino por infusión de Dios. No había pecado nunca. Por eso no entendía a la gente y se sentía sola. Experimentaba que sólo ella era así. Si hubiera vivido en un desierto, no hubiera padecido tanto, pero en Nazaret, aldea pequeña, con fama de pendenciera y poca caritativa, es tenida por orgullosa, la que era la más humilde. Como los niños viven su mundo aparte de los mayores, así tiene que vivir María entre su gente.
Y una mujer así, ¿nos puede comprender?, ¿puede ser nuestra madre? Sí porque María es una mujer comprometida con todo el género humano. María fue la pobre de Yahvé. Los pobres de Dios nunca preguntan, nunca protestan. Se abandonan en silencio y depositan su confianza en las manos del Señor y Padre.
Con el Concilio Vaticano II hemos recuperado la Biblia, libro prohibido en mis años de juventud. También la Liturgia en castellano. También la Iglesia, no como una pirámide, sino como pueblo de Dios. De la misma manera hemos de recuperar a María, como Hermana en la fe, Madre en la fe. María peregrinó en la fe como todos los cristianos. Se abandonó a Dios. Pudo ser lapidada, al quedarse encinta, pudo ser repudiada... Es la pobre de Yahvé.
Querríamos saber más cosas de María. El evangelio nos dice muy poco de Ella. Pero, si bien lo miramos, implícitamente nos dice mucho, todo. Porque Jesús predicó el Evangelio que, desde que abrió los ojos, vio cumplido por su Madre. Los hijos se parecen a sus padres. Jesús sólo a su Madre. Era su puro retrato, no sólo en lo físico, en lo biológico, sino también en lo psíquico y en lo espiritual.
LA HERENCIA
Cada hombre, según las leyes mendelianas de los cromosomas y los genes, hereda de su padre y de su madre. Decía un sacerdote que su padre decía: "mi hijo es treballaor com yo y listo com sa mare". Cuando Jesús pronuncia el sermón de las Bienaventuranzas, está pintando a su Madre: Pobres de espíritu, Mansos, Pacientes, Humildes, Misericordiosos, Trabajadores de la Paz. Nos ha dado su Retrato. Sus actitudes vitales son idénticas las de la Madre y el Hijo: en el momento decisivo de su vida María le dice al Ángel: "Hágase en mi"... En el momento de comenzar su Hora, Jesús dice lo mismo "Hágase". Cuando nos enseña su carné de identidad, María nos dice que es "la esclava del Señor" Cuando Jesús nos presenta el suyo, nos dice que es "manso y humilde de corazón". Jesús predicó las bienaventuranzas porque las había vivido. Y las vivió porque las había visto vivir a su Madre. Por eso la quiso y la hizo Inmaculada, porque tenía que ser su madre y su educadora en la fe.
Fuente: Catholic.net
miércoles, 7 de septiembre de 2011
CURSILLOS DE CRISTIANDAD
Hemos recibido esta información, que compartimos con vosotros.
Cursillos de cristiandad es un movimiento de la Iglesia eminentemente apostólico.
Para muchas personas ha habido sin duda, un antes y un después de su cursillo y éste ha supuesto un momento de encuentro personal con Jesús y de encuentro también con la Iglesia.
Si estás interesado, o conoces a alguien que pueda necesitar de esta experiencia, primero reza por él/ella y luego, lee esta información:
Calendario 2011-201220 - 23 Octubre Toledo
08 - 11 Diciembre Talavera de la Reina
26 - 29 Enero Toledo
16 - 19 Marzo Toledo
26 - 29 Abril Talavera de la Reina
31 - 03 Junio Toledo
12 - 15 Julio Toledo
Los Cursillos de Cristiandad
¿Que es un Cursillo de Cristiandad?
"El Cursillo de Cristiandad es un instrumento suscitado por Dios para el anuncio del Evangelio en nuestro tiempo" (Juan Pablo II)
¿Para quién es un Cursillo de Cristiandad?
Dada su forma de anuncio de la Buena Nueva, el Cursillo de Cristiandad se dirige no sólo a los creyentes que buscan profundizar en su vida de fe, sino también a personas indiferentes, no creyentes o alejadas.
Tiene sitio en el Cursillo de Cristiandad toda persona que busque, con cierta seriedad, el sentido trascendente de su vida, sea cual sea su forma de pensar y de sentir.
La invitación a un Cursillo de Cristiandad no debe hacerse desde una llamada impersonal; es una invitación cordial al conocido, al amigo, al compañero, a la persona insatisfecha que quiera sacarle más jugo a la vida.
¿Qué supone hacer un Cursillo de Cristiandad?
El Cursillo de Cristiandad puede ser una experiencia de fe, altamente gratificante que, en general, ilumina nuestro caminar. Quien lo vive, suele decir que ha vivido los tres días más interesantes de su vida.
¿Cuál es la novedad del Cursillo de Cristiandad?
El Cursillo de Cristiandad proclama lo sustancial de la fe, de forma testimonial, cálida, alegre, jubilosa. Como la Buena Nueva que salva al hombre. Más que demostrar grandes verdades muestra vidas, que van siendo tocadas por la fuerza del Espíritu.
Este estilo directo, cercano, que se expresa en su talante testimonial, encaja muy bien con la forma de pensar y de actuar de la mujer y del hombre de hoy, que sigue mejor a los auténticos testigos que a los grandes maestros.
La proclamación de lo fundamental cristiano en el Cursillo de Cristiandad es llevada a término por sacerdotes y seglares, que apuntalan su testimonio de palabra en el testimonio de su vida, con la convicción de que todo cambio individual tiene resonancias en las realidades en que cada uno se mueve.
Y después del Cursillo de Cristiandad, qué...
El Movimiento de Cursillos de Cristiandad no sitúa al cristiano en un lugar prefijado, sino que actúa con delicado respeto a las opciones personales y ayuda a descubrir y desarrollar la vocación de cada uno.
Es en el mundo donde el cursillista debe realizarse. En un mundo que se concreta en los ambientes de familia, de trabajo, de estudio, de ocio, de amistades donde él está inmerso. Su mundo es su circunstancia personal. En ningún momento el cursillista deja de tener su campo de actuación; allí debe ser anuncio vivo del evangelio.
¿Con que apoyos cuenta el cursillista?
Como es muy difícil a cualquiera mantenerse y avanzar solo en la fe dentro de los ambientes probablemente secularizados, Cursillos de Cristiandad:
• A los que están integrados en alguna comunidad, les posibilita una reflexión sobre las exigencias de su vivir cristiano y les invita a regresar, con ánimo reforzado, a la comunidad donde proceden.
• A los que no están integrados en alguna comunidad, ofrece instrumentos para ayudarle en el constante fortalecimiento de su vida cristiana.
Si piensas que un Cursillo de Cristiandad puede ser algo importante para ti, ponte en contacto con nosotros en: info@cursillostoledo.org
Cursillos de cristiandad es un movimiento de la Iglesia eminentemente apostólico.
Para muchas personas ha habido sin duda, un antes y un después de su cursillo y éste ha supuesto un momento de encuentro personal con Jesús y de encuentro también con la Iglesia.
Si estás interesado, o conoces a alguien que pueda necesitar de esta experiencia, primero reza por él/ella y luego, lee esta información:
Calendario 2011-201220 - 23 Octubre Toledo
08 - 11 Diciembre Talavera de la Reina
26 - 29 Enero Toledo
16 - 19 Marzo Toledo
26 - 29 Abril Talavera de la Reina
31 - 03 Junio Toledo
12 - 15 Julio Toledo
Los Cursillos de Cristiandad
¿Que es un Cursillo de Cristiandad?
"El Cursillo de Cristiandad es un instrumento suscitado por Dios para el anuncio del Evangelio en nuestro tiempo" (Juan Pablo II)
¿Para quién es un Cursillo de Cristiandad?
Dada su forma de anuncio de la Buena Nueva, el Cursillo de Cristiandad se dirige no sólo a los creyentes que buscan profundizar en su vida de fe, sino también a personas indiferentes, no creyentes o alejadas.
Tiene sitio en el Cursillo de Cristiandad toda persona que busque, con cierta seriedad, el sentido trascendente de su vida, sea cual sea su forma de pensar y de sentir.
La invitación a un Cursillo de Cristiandad no debe hacerse desde una llamada impersonal; es una invitación cordial al conocido, al amigo, al compañero, a la persona insatisfecha que quiera sacarle más jugo a la vida.
¿Qué supone hacer un Cursillo de Cristiandad?
El Cursillo de Cristiandad puede ser una experiencia de fe, altamente gratificante que, en general, ilumina nuestro caminar. Quien lo vive, suele decir que ha vivido los tres días más interesantes de su vida.
¿Cuál es la novedad del Cursillo de Cristiandad?
El Cursillo de Cristiandad proclama lo sustancial de la fe, de forma testimonial, cálida, alegre, jubilosa. Como la Buena Nueva que salva al hombre. Más que demostrar grandes verdades muestra vidas, que van siendo tocadas por la fuerza del Espíritu.
Este estilo directo, cercano, que se expresa en su talante testimonial, encaja muy bien con la forma de pensar y de actuar de la mujer y del hombre de hoy, que sigue mejor a los auténticos testigos que a los grandes maestros.
La proclamación de lo fundamental cristiano en el Cursillo de Cristiandad es llevada a término por sacerdotes y seglares, que apuntalan su testimonio de palabra en el testimonio de su vida, con la convicción de que todo cambio individual tiene resonancias en las realidades en que cada uno se mueve.
Y después del Cursillo de Cristiandad, qué...
El Movimiento de Cursillos de Cristiandad no sitúa al cristiano en un lugar prefijado, sino que actúa con delicado respeto a las opciones personales y ayuda a descubrir y desarrollar la vocación de cada uno.
Es en el mundo donde el cursillista debe realizarse. En un mundo que se concreta en los ambientes de familia, de trabajo, de estudio, de ocio, de amistades donde él está inmerso. Su mundo es su circunstancia personal. En ningún momento el cursillista deja de tener su campo de actuación; allí debe ser anuncio vivo del evangelio.
¿Con que apoyos cuenta el cursillista?
Como es muy difícil a cualquiera mantenerse y avanzar solo en la fe dentro de los ambientes probablemente secularizados, Cursillos de Cristiandad:
• A los que están integrados en alguna comunidad, les posibilita una reflexión sobre las exigencias de su vivir cristiano y les invita a regresar, con ánimo reforzado, a la comunidad donde proceden.
• A los que no están integrados en alguna comunidad, ofrece instrumentos para ayudarle en el constante fortalecimiento de su vida cristiana.
Si piensas que un Cursillo de Cristiandad puede ser algo importante para ti, ponte en contacto con nosotros en: info@cursillostoledo.org
sábado, 3 de septiembre de 2011
BEATO GABRIEL DE LA MAGDALENA, RUEGA POR NOSOTROS...
Nuestra Parroquia hoy está de fiesta, al celebrar el nacimiento a la verdadera vida de nuestro paisano Gabriel. Hoy le encomendamos a todo el pueblo de Sonseca: a las familias, a los niños, a los enfermos, a los ancianos, a los sonsecanos ausentes. Beato Gabriel de la Magdalena, ruega por nosotros
Beato Gabriel de la Magdalena. Religioso y mártir en el Japón, de la Primera Orden († 1632). Beatificado por Pío IX el 7 de julio de 1867.
Gabriel de la Magdalena es uno de los grandes apóstoles del Japón. Nació en Sonseca. Después de haber estudiado medicina, a la edad de 30 años ingresó en la Orden de los Hermanos Menores en calidad de religioso no clérigo. Alcanzó una tal perfección que el Señor lo favoreció con éxtasis y visiones. En las diversas tareas que realizó revivió el espíritu y las virtudes de San Diego y de San Pascual: fue portero, cocinero, enfermero y limosnero. Tuvo una aspiración, la de ir como misionero al extremo Oriente para conquistar almas para Dios.
En 1612 llegó a las costas del Japón, que por veinte años debía ser el campo de sus fatigas apostólicas y el testigo de sus prodigios. Su apostolado fue maravillosamente fecundo en frutos por el celo, la santidad de su vida, el esplendor de las curaciones que obtuvo del Señor. Difícil resulta calcular el número de paganos que bautizó en 20 años de apostolado.
Las curaciones obtenidas por él a favor de paganos y de cristianos y de familiares de la corte, le ganaron popularidad en todo el Japón, por lo cual en la furia de la persecución los gobernadores no se atrevieron a poner mano en él, y, dada la popularidad de que gozaba, le permitieron ir donde fuera llamado por los enfermos. Varias veces fue arrestado junto con otros cristianos, pero en cuanto lo reconocían, lo ponían en libertad. Alentado por la confianza que le concedían, prosiguió su trabajo en favor de los enfermos, cristianos y paganos.
Gabriel anhelaba inmolar su vida por la fe junto con sus demás cohermanos. El Señor escuchó su deseo. El 20 de marzo de 1630 fue arrestado junto con otros religiosos y encarcelado en las prisiones de Omura. Cuando supo que había llegado la hora del último sacrificio, sintió una inmensa alegría y quedó absorto en prolongada oración. Numerosas instancias llegaron al emperador para pedir su liberación, pero tales peticiones del pueblo no fueron escuchadas. Solamente los príncipes obtuvieron que el Beato pudiera ir con una buena escolta al palacio para curar a los miembros de la familia. En efecto la sobrina del gobernador estaba muy enferma. Gabriel le alcanzó la curación y le administró el bautismo. En cuanto el gobernador supo de la conversión de su sobrina, se enfureció contra Fray Gabriel y la sobrina. Este hecho en realidad agravó su situación. Después del suplicio de las aguas sulfurosas del monte Ungen fue conducido a Nagasaki a la santa colina donde, de rodillas ante el poste que le estaba reservado, oró fervorosamente, luego fue atado al poste y quemado vivo. Así consumó su glorioso martirio
viernes, 2 de septiembre de 2011
"CONMIGO ESTARÁS BIEN"
«Conmigo estarás bien»
En nombre de Jesús, levántate y anda. En la habitación de Sara Quiroz, cuelga ahora este cartel, con el lema de la Asamblea Nacional de la Renovación Carismática Católica. Fue durante este encuentro, y precisamente tras escuchar esta frase, cuando pudo dejar las muletas y la silla de ruedas. Sin embargo, no deja de dar gracias por cada día del año y medio que duró su enfermedad

Sara (con peto vaquero), en un encuentro de familias
vinculadas a la Renovación Carismática,
la semana pasada (Foto: Miguel Castaño)
Lo que desarma de Sara es la sencillez y la serenidad con la que narra el momento en el que, durante la Asamblea Nacional de la Renovación Carismática Católica, el pasado julio, en Madrid, se levantó de la silla de ruedas y caminó sin muletas, por primera vez en año y medio: «La Asamblea era en el Parque de Atracciones, y en un descanso me había ido con mis amigos a las atracciones. Me llamó mi madre para decirme que el padre Jaime Kelly», que había predicado, «iba a rezar por mí. Me hizo algunas preguntas, rezó, y me impuso las manos. Fue una oración más bien cortita. Me preguntó si creía que el Señor me podía sanar, y yo dije que por supuesto. Me cogió de las manos y me dijo Pues en el nombre de Jesús levántate, que vamos a caminar. Cuando levanté la mirada, vi los ojos de Jesús en él; tan hermosos y tan llenos de amor, me decían: Venga, que yo te voy a llevar toda la vida y conmigo siempre vas a estar bien. Con toda la confianza puesta en el Señor, me levanté, y supe que estaba sanada, porque en casa lo había intentado yo muchísimas veces y me caía».
Su familia no lo atribuye sólo a ese momento puntual de oración: «Mucha gente -explica Letty, su madre, refiriéndose a la Renovación Carismática- ha compartido y sufrido la enfermedad de Sara. Desde que se puso enferma, se activó una cadena de oración». La víspera misma de la Asamblea, unos amigos carismáticos de Perú -de donde son Letty y Julio, su marido-, sin saber nada del encuentro, les llamaron para decirles que Dios les había inspirado el pedir por Sara. La familia entera fue a la Asamblea sin saber que el lema era, precisamente, En nombre de Jesús, levántate y anda.
Poco antes de la Navidad de 2009, Sara fue a urgencias porque veía borroso con el ojo izquierdo. La ingresaron para hacerle pruebas, porque podía tener un tumor cerebral, o esclerosis múltiple. Tras una punción lumbar, perdió toda la fuerza en el lado izquierdo. Consiguió manejarse con muletas, aunque le costaba un gran esfuerzo, y terminó usando para casi todo la silla de ruedas. Fue duro para todos, también para Andrés, su hermano pequeño, «que de repente tenía que ir a los sitios solo, porque nosotros estábamos siempre de médicos», explica Letty. «Lo he pasado mal -reconoce Sara-: no poder caminar, de un día para otro, y sin explicación... Pero estamos en manos del Señor. Él ha sido mi esperanza, siempre me ha dado paz y confianza en que me iba a poner bien». Su eterna sonrisa también ayudó mucho a sus padres: «Nos ha hecho llevarlo mejor y nos ha fortalecido. Verla en una depresión -una chiquilla de 17 años sin ganas de vivir- habría sido peor que esta enfermedad».
Su familia no lo atribuye sólo a ese momento puntual de oración: «Mucha gente -explica Letty, su madre, refiriéndose a la Renovación Carismática- ha compartido y sufrido la enfermedad de Sara. Desde que se puso enferma, se activó una cadena de oración». La víspera misma de la Asamblea, unos amigos carismáticos de Perú -de donde son Letty y Julio, su marido-, sin saber nada del encuentro, les llamaron para decirles que Dios les había inspirado el pedir por Sara. La familia entera fue a la Asamblea sin saber que el lema era, precisamente, En nombre de Jesús, levántate y anda.
Poco antes de la Navidad de 2009, Sara fue a urgencias porque veía borroso con el ojo izquierdo. La ingresaron para hacerle pruebas, porque podía tener un tumor cerebral, o esclerosis múltiple. Tras una punción lumbar, perdió toda la fuerza en el lado izquierdo. Consiguió manejarse con muletas, aunque le costaba un gran esfuerzo, y terminó usando para casi todo la silla de ruedas. Fue duro para todos, también para Andrés, su hermano pequeño, «que de repente tenía que ir a los sitios solo, porque nosotros estábamos siempre de médicos», explica Letty. «Lo he pasado mal -reconoce Sara-: no poder caminar, de un día para otro, y sin explicación... Pero estamos en manos del Señor. Él ha sido mi esperanza, siempre me ha dado paz y confianza en que me iba a poner bien». Su eterna sonrisa también ayudó mucho a sus padres: «Nos ha hecho llevarlo mejor y nos ha fortalecido. Verla en una depresión -una chiquilla de 17 años sin ganas de vivir- habría sido peor que esta enfermedad».
Ahora toca estar atenta

En 2010 en Lourdes
En ningún momento la familia dejó de trajinar, con sus actividades y encuentros. Sara, además, se confirmó, comenzó Arquitectura, e incluso fue al Camino de Santiago. Ni que decir tiene que este verano, ya curada, no ha parado: Lourdes -el año pasado fue en silla de ruedas, y su curación fue el día del Inmaculado Corazón de María-, un campamento como monitora, la JMJ y sus días previos, playa, encuentro de familias de la Renovación...
Todo eso, además, sin dejar de dar gracias, en Lourdes y siempre. «También por cada día de enfermedad. Lo hicimos ya el mismo día de su curación, al llegar a casa -recuerda Letty-. Ahí es donde hemos visto que no estábamos solos. Le ha servido mucho a ella, y a mucha gente». Sara añade: «Ahora me toca rezar mucho; tengo que estar atenta a lo que el Señor quiera de mí. Por ejemplo, dar testimonio para Su gloria. Porque hay gente que me ve como la sanada, pero es el Señor el que hace las cosas, y es a Él al que hay que glorificar».
Todo eso, además, sin dejar de dar gracias, en Lourdes y siempre. «También por cada día de enfermedad. Lo hicimos ya el mismo día de su curación, al llegar a casa -recuerda Letty-. Ahí es donde hemos visto que no estábamos solos. Le ha servido mucho a ella, y a mucha gente». Sara añade: «Ahora me toca rezar mucho; tengo que estar atenta a lo que el Señor quiera de mí. Por ejemplo, dar testimonio para Su gloria. Porque hay gente que me ve como la sanada, pero es el Señor el que hace las cosas, y es a Él al que hay que glorificar».
María Martínez López
Publicado en Alfa y Omega
jueves, 1 de septiembre de 2011
"EL HUMOR ES MUY CRISTIANO"
Fuera de Getafe se le conoce, sobre todo, por su trabajo al frente del seminario y en la pastoral de jóvenes…–En Getafe se ha hecho un trabajo grande con los jóvenes, pero a medida que la diócesis ha tomado cuerpo se han desarrollado otras facetas. Tengo la gracia y la fuerza interior de haberme empeñado en trabajar con los emigrantes. Es uno de los grandes retos que tiene también la diócesis de Cádiz y que están asumiendo con gran valentía desde las distintas delegaciones, de Cáritas.
–Y que también le pedirá tiempo en Ceuta…
–Creo que el problema de la inmigración está más en la península. Ceuta es otra realidad, con seis o siete parroquias funcionando, los cristianos conviven de forma pacífica con aquellos que profesan otras religiones y no tiene por qué entrañar una dificultad mayor.
–Destino: Cádiz, una tierra con solera. ¿Dispuesto a aparecer en las letras de las chirigotas?
–Se esté dispuesto o no, son gajes del oficio y situaciones para las que hay que tener humildad sabiendo que el humor es parte del sentido de una vida bien vivida. El humor es muy cristiano.
–Toma el relevo de don Antonio Ceballos, que se despidió ayer entre lágrimas. Uno deduce que Cádiz es una tierra que se deja querer…
–Me da mucha alegría saber que hay una tradición de fe tan larga en Cádiz, una historia de la vida de la Iglesia preciosa con unos obispos santos. Don Antonio, que se jubila ahora, es un hombre bueno, queridísimo por todos, que ha hecho una labor encomiable, lo que pone el listón muy alto. Le pido a Dios estar a la altura del pastor que la Iglesia pide en este momento.
–Su nombramiento se da a conocer una semana después de la JMJ. ¿Qué poso le ha dejado?
–He estado metido de lleno en la organización pues Getafe ha sido sede de acogida. La JMJ me deja una impronta decidida de nueva evangelización, de entusiasmo de los jóvenes por comunicar la fe, de decisión por ir a los demás.
–¿Cómo les llega a los jóvenes esa nueva evangelización?
–Los jóvenes han demostrado durante la JMJ que tienen una mirada inquieta para buscar y no se conforman con la pobreza de respuestas vacías que a veces les da la sociedad. Cuando la Iglesia propone a Jesucristo, la vida en comunidad, salir de uno mismo, el amor cristiano… vamos contra una corriente ambiental, pero a favor de una corriente interior, la del corazón. El chico que se encuentra con esto se topa con lo bueno y ésa es la mejor propaganda. Nosotros no contamos con grandes medios ni márketing, pero sí con la acción de Dios.
–En la misa de la JMJ con los seminaristas, el Papa hizo hincapié en que sólo deben dar el paso aquellos «plenamente decididos»…
–Dentro del discernimiento hay momentos en los que se pueden tener dudas, sobre todo cuando se es muy joven y está por hacerse la personalidad. Benedicto XVI expresa sobre todo la necesidad de tener una conciencia muy clara de las exigencias y de los límites de la persona que se consagra a Dios. No se puede compadrear con los criterios del mundo que a veces se ofrecen como algo más actual, pero que en el fondo diluye la entrega a Dios.
«Los jóvenes tienen una mirada inquieta»
Enérgico, cercano e inteligente, el hasta ahora obispo auxiliar de Getafe (Madrid, 1949), llegó a la ciudad en octubre de 1991 con la misión de poner en marcha la diócesis madrileña del sur. Y lo hizo como secretario personal del primer obispo Don Francisco Pérez y Fernández Golfín. Entre sus primeros cometidos: levantar el seminario diocesano que en pocos años se convirtió en referente en nuestro país, fruto de un trabajo decidido en la pastoral juvenil. Rector desde 1994, desempeñó el cargo hasta el pasado año.
–Y que también le pedirá tiempo en Ceuta…
–Creo que el problema de la inmigración está más en la península. Ceuta es otra realidad, con seis o siete parroquias funcionando, los cristianos conviven de forma pacífica con aquellos que profesan otras religiones y no tiene por qué entrañar una dificultad mayor.
–Destino: Cádiz, una tierra con solera. ¿Dispuesto a aparecer en las letras de las chirigotas?
–Se esté dispuesto o no, son gajes del oficio y situaciones para las que hay que tener humildad sabiendo que el humor es parte del sentido de una vida bien vivida. El humor es muy cristiano.
–Toma el relevo de don Antonio Ceballos, que se despidió ayer entre lágrimas. Uno deduce que Cádiz es una tierra que se deja querer…
–Me da mucha alegría saber que hay una tradición de fe tan larga en Cádiz, una historia de la vida de la Iglesia preciosa con unos obispos santos. Don Antonio, que se jubila ahora, es un hombre bueno, queridísimo por todos, que ha hecho una labor encomiable, lo que pone el listón muy alto. Le pido a Dios estar a la altura del pastor que la Iglesia pide en este momento.
–Su nombramiento se da a conocer una semana después de la JMJ. ¿Qué poso le ha dejado?
–He estado metido de lleno en la organización pues Getafe ha sido sede de acogida. La JMJ me deja una impronta decidida de nueva evangelización, de entusiasmo de los jóvenes por comunicar la fe, de decisión por ir a los demás.
–¿Cómo les llega a los jóvenes esa nueva evangelización?
–Los jóvenes han demostrado durante la JMJ que tienen una mirada inquieta para buscar y no se conforman con la pobreza de respuestas vacías que a veces les da la sociedad. Cuando la Iglesia propone a Jesucristo, la vida en comunidad, salir de uno mismo, el amor cristiano… vamos contra una corriente ambiental, pero a favor de una corriente interior, la del corazón. El chico que se encuentra con esto se topa con lo bueno y ésa es la mejor propaganda. Nosotros no contamos con grandes medios ni márketing, pero sí con la acción de Dios.
–En la misa de la JMJ con los seminaristas, el Papa hizo hincapié en que sólo deben dar el paso aquellos «plenamente decididos»…
–Dentro del discernimiento hay momentos en los que se pueden tener dudas, sobre todo cuando se es muy joven y está por hacerse la personalidad. Benedicto XVI expresa sobre todo la necesidad de tener una conciencia muy clara de las exigencias y de los límites de la persona que se consagra a Dios. No se puede compadrear con los criterios del mundo que a veces se ofrecen como algo más actual, pero que en el fondo diluye la entrega a Dios.
«Los jóvenes tienen una mirada inquieta»
Enérgico, cercano e inteligente, el hasta ahora obispo auxiliar de Getafe (Madrid, 1949), llegó a la ciudad en octubre de 1991 con la misión de poner en marcha la diócesis madrileña del sur. Y lo hizo como secretario personal del primer obispo Don Francisco Pérez y Fernández Golfín. Entre sus primeros cometidos: levantar el seminario diocesano que en pocos años se convirtió en referente en nuestro país, fruto de un trabajo decidido en la pastoral juvenil. Rector desde 1994, desempeñó el cargo hasta el pasado año.
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